Hace diecisiete años que no tienen una dirección fija, ni duermen en la misma cama, ni llevan una rutina establecida. Al contrario, siempre están en movimiento. La vida que eligieron los llevó a visitar hasta hoy 118 países y recorrer más de 430.000 kilómetros. ¿Cómo lo hacen? En su moto: La Porota.

Julián Maiello, tiene 44- años y es el piloto de esta larga y variada travesía. Carpintero de profesión, siempre le gustaron las motos.

Lorena Santiago, también de 44, es su copilota y su esposa. Antes de subirse a bordo, tenía una peluquería en San Isidro.

Trico, la mascota del viaje, fue durante mucho tiempo otro de los pasajeros. Lo encontraron abandonado en las calles de Granada, España. Su incorporación modificó la dinámica del recorrido: “Potenció el amor por esta travesía”. Murió hace unos meses, después de 14 movidos años, y lo extrañan cada día.

Fabrizio Maiello, es el integrante más joven del grupo. Nació en Atenas, y está a punto de cumplir seis años. Llegó para agrandar la familia en 2014. “Adaptamos un sidecar para no tener que llevarlo en moto”.

Fabrizio con apenas ocho mese de vida
Fabrizio con apenas ocho mese de vida

La estrella de este proyecto familiar, la responsable de cada kilómetro conquistado es La Porota, una moto modelo Honda Africa Twin 750cc de 1994 de color azul decorada de calcomanías que son testigo de cada kilómetro andado. Lleva su nombre en honor a la abuela de Julián. “Murió un tiempo antes del primer viaje, nos cuida para llegar a destino”, dice Lorena.

“Este tipo de cosas no se deciden en el momento”, confiesa. “Dar la vuelta al mundo en moto era algo que Julián tenía pendiente desde chico. Un día me lo comentó, pero al principio no le presté atención”.

Entonces hicieron las primeras pruebas en destinos cercanos, por los paisajes argentinos como La Patagonia o el Norte del país. Aunque Julián quería ir más lejos. El sueño de uno se transformó en el sueño de los dos. Y Lorena aceptó la propuesta, vendieron algunas cosas, y comenzaron a ahorrar.

Somos libres y a la vez estructurados. Armamos un mapa de ruta por los cincos continentes. La meta era ahorrar 20 mil dólares y salir, solo pudimos juntar 1.680 dólares. Eso no nos frenó, nos quisimos ir igual”.

Convencidos, el 25 de febrero de 2002 salieron de la puerta de sus casas en San Isidro rumbo a Uruguay, el primer destino de los 118. El inicio del cambio de vida.

La travesía en dos ruedas siguió por el continente americano: Brasil, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala. Una vez en México, cruzaron a la Porota en barco a España, tardaron 36 días de puerto a puerto.

Cumplieron los 400.000 kilómetros en Lituania
Cumplieron los 400.000 kilómetros en Lituania

-En tanto viaje, ¿aprendieron a hablar otros idiomas?

-Inglés, español, italiano y griego porque estuvimos dos años donde nació Fabrizio.

Durante los meses de verano duermen en carpa para ahorrar. Cada tanto alquilan habitaciones o paran en casas de gente que los invita a hospedarse. Para poder seguir con el sueño idearon un sistema de crowdfunding, venden camisetas temáticas a 12 euros a través de su sitio web. A eso le sumaron las creaciones de Lorena, y artesanías de todo tipo.

El mapa completo con el itinerario completo
El mapa completo con el itinerario completo

Llegó el turno de África: Burkina Faso, Mali, Togo, Camerún, Angola, Tanzania, Malawi y Sudán. Recién en 2012 pisaron Asia, empezaron por Turquía, Tailandia, Kazajistán, después Mongolia, Cambodia, y Uzbekistán. Una escapada a Grecia, los hizo enamorarse de la isla. “Nos sentimos como en casa y Julián me propuso: ‘Si vamos a tener un hijo, que sea acá’”.

También hubo tiempo para trasladarse a Oceanía.

El principal objetivo del viaje es conocer las distintas culturas y formas de vida en cada continente. No todo es fácil. Tuvimos que pasar por situaciones no siempre tan agradables como guerras, temperaturas bajo cero, aduanas corruptas, rutas en muy malas condiciones...”.

Con Trico en Egipto
Con Trico en Egipto

-¿Cómo fue la experiencia de estar en el medio de un conflicto bélico?

-En 2008 en Georgia se desató la guerra de un día para otro. Nos sugerían abandonar el país, pero las rutas estaban cerradas, no podíamos avanzar. Estuvimos 40 días varados. Hicimos después 400 kilómetros de tierra para poder salir del país en una ruta alternativa.

-¿Cuáles fueron las rutas más peligrosas?

-En Camerún todo fue muy difícil. Manejar en India fue una tarea imposible entre la gente, las bicicletas, los animales, y los tuk tuk... si salís bien podés considerarte un líder del manejo.

-Son 118 país visitados. ¿El top 5?

-Diría que todo Asia. Conocer África es vivir en estado de plena aventura, hay que superar diversidades y eso es parte del disfrute.

-¿Cómo es la educación de Fabrizio?

-Por ahora no va al colegio, le enseñamos nosotros. Habla inglés. Cuando cumpla 6 será momento de empezar la escuela.

Fabrizio por las calles de León, México
Fabrizio por las calles de León, México

-¿Qué los motiva a seguir conociendo?

-La vida es una sola. A nosotros nos gusta viajar. Saber cuándo viene y no cuándo se va.

-¿Cuál es la siguiente parada?

-Belice, Guatemala, las Guayanas hasta Argentina. Llegaríamos en septiembre de 2020. Para compartir tiempo en familia, extrañamos las fiestas, los cumpleaños y las fechas importantes. Somos siempre los tres. Igual, ya tenemos planes para 2022, porque aún tenemos destinos en el tintero, vamos al mundial de Qatar, seguir por Yemen, Omán.

-¿Por qué viajar en moto?

-El viaje por tierra es otro. Al principio nos interesaba conocer los paisajes, pero lo que más disfrutamos es el contacto con la gente.

La Porota es reconocida mundialmente
La Porota es reconocida mundialmente

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