La familia de un comerciante asesinado en el Delta reclama que no le reduzcan la pena a los criminales

El hecho sucedió en 2015 y se cobró la vida de Norberto Machado. Su familia teme que, por decisión del Tribunal de Casación , el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil 1 de Pilar deje en libertad o les rebaje las penas a dos de los tres homicidas

Hace casi cinco años, el 1 de marzo de 2015, Norberto Machado salió de pesca con su hijo Maximiliano y dos amigos: Jorge Valenci (58) y Eduardo Lorenzo (60). En un momento, los cuatro hombres decidieron parar a almorzar en una isla pero, de manera inesperada, recibieron una balacera desde una lancha que se cobró la vida de Machado.

Yo lo viví, fue un episodio de guerra. Ellos pasaron, nos miraron, dieron la vuelta y, a los pocos minutos, nos recontra cagan a tiros sin decir nada mientras se reían”, recordó Maximiliano Machado acerca del episodio que vivió en el Delta, partido bonaerense de Tigre.

El comerciante Norberto Machado fue baleado a sangre fría en 2015 mientras paseaba en una isla del Delta con su hijo y dos amigos (Foto / Archivo Infobae).
El comerciante Norberto Machado fue baleado a sangre fría en 2015 mientras paseaba en una isla del Delta con su hijo y dos amigos (Foto / Archivo Infobae).

Por estos días, la causa vuelve cobrar notoriedad. El próximo lunes 10 de febrero, el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil 1 de Pilar definirá si mantiene o no las penas impuestas a los jóvenes en 2016, condenados cuando tenían 17 años, luego de que el Tribunal de Casación Penal bonaerense ordenó que se revea el fallo de primera instancia.

"Nosotros exigimos que la justicia sea justicia, eso creo que hoy es un punto muy importante en nuestra sociedad porque tenemos jóvenes cada vez más violentos y no puede ser que, porque son chicos, entren y salgan como si nada”, afirmó Maximiliano Machado, hijo de la víctima y testigo presencial del asesinato.

La decisión de Casación fue tomada a fines de 2019, tras la apelación de las defensas de los acusados y sólo fue “parcial”, es decir, respecto a la escala de la pena pero no de las autorías, que quedaron “totalmente acreditadas”, sostuvieron voceros con acceso a la causa.

Para el Tribunal Superior, la Justicia de primera instancia debió haber impuesto a los entonces menores de edad el monto de la pena prevista por el delito de “tentativa de homicidio”, que va de 10 a 15 años de prisión, tal como contempla la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil, y no la sentencia a 28.

Por su parte, la defensa de los dos condenados -una de ellas a cargo de Francisco Onetto y otra oficial- solicitó que ambos sean liberados ya que, en el tiempo que llevan detenidos, se “resocializaron”. Además, recordaron que el artículo 4 de la Ley Juvenil contempla que aún siendo culpables, si los informes así lo determinan, pueden ser eximidos de prisión.

“Pedimos justicia y que no se olviden de mi papá”, reclamó Maximiliano, quien aseguró que a su padre le sacaron 33 fragmentos de plomo del cuerpo y que quedó comprobado que fueron ellos los que lo mataron.

De igual manera, Carlos Caruso, el abogado de la familia Machado, repudió la posibilidad de que se les reduzca la pena a los condenados. “Si uno lee el fallo de primera instancia, el juez que empezó siendo contemplativo termina diciendo que no les vio ningún signo de arrepentimiento, que cometieron el crimen con crueldad, que se reían mientras vaciaban los fusiles, entonces eso le dio una excepcionalidad que no está recogida por Casación", sostuvo. Para el letrado, los dos jóvenes y otro llamado Julio Isla (26), el único entonces mayor de edad y que en 2016 fue condenado a prisión perpetua por el crimen, “trabajaban para un jefe del narcotráfico del Delta”.

A su turno, la fiscal María Angélica Sayago, quien impulsó la acusación en el juicio a los entonces adolescentes, también pidió que se mantengan las penas de 28 años de prisión por el delito de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y uso de armas en concurso real con tentativa de homicidio”.

El lugar de los hechos (Foto / Archivo Infobae).
El lugar de los hechos (Foto / Archivo Infobae).

El hecho

Norberto Machado, su hijo Maximiliano, y sus dos amigos: Jorge Valenci y Eduardo Lorenzo partieron en una lancha desde el paraje tigrense Villa La Ñata, donde está la guarderí­a de embarcaciones, y tomaron el canal De la Serna hacia el rí­o Paraná Mini.

En un momento se largó a llover y buscamos tierra en una isla. Hicimos un asado y cuando estábamos comiendo aparecieron tres tipos en un canobote celeste con un motor blanco”, contó el hijo de Machado.

En su relato, el joven aseguró que a él lo “salvó” su padre ya que cuando empezaron a escuchar disparos lo “empujó atrás de un árbol”. Desde la embarcación, los tres delincuentes armados con escopetas y carabinas efectuaron unos 30 disparos y Valenci resultó herido de una perdigonada.

Machado padre salió corriendo hacia su lancha, donde estaba la radio, pero recibió un impacto que lo hizo caer dentro de la embarcación casi inconsciente y luego murió.

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