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El petróleo se disparó más de 2% tras el anuncio de una nueva ofensiva económica de Estados Unidos contra Irán

El Brent alcanzó los USD 93,78 y el WTI los USD 87,83 mientras aumenta la incertidumbre por el tránsito en el estrecho de Ormuz

El Brent subió a USD 93,78 y el WTI avanzó a USD 87,83 en medio de la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán. (Cedida)
El Brent subió a USD 93,78 y el WTI avanzó a USD 87,83 en medio de la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán. (Cedida)
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el miércoles el lanzamiento de una “guerra económica” contra Irán y exigió tanto a sus aliados como a China que se sumen al aislamiento financiero de Teherán. La promesa disparó el jueves los precios del petróleo, que ya venían al alza por el estancamiento del conflicto en el Golfo Pérsico, y redujo las esperanzas de un acuerdo que reabra el estrecho de Ormuz.

Trump describió la iniciativa como la operación económica de mayor alcance jamás emprendida contra un país y advirtió de que cualquier Estado que permita a sus bancos, empresas o aeropuertos ofrecer un “salvavidas” a Teherán enfrentará represalias comerciales de Washington. El mandatario definió la ofensiva como un “Día D económico” y aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes han quedado gravemente debilitadas tras los últimos enfrentamientos, con la economía del país al borde del colapso.

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En ese contexto, el barril de Brent del mar del Norte, con entrega en octubre, avanzó un 2,36%, hasta los USD 93,78. El West Texas Intermediate (WTI), en su último día de cotización para el contrato de entrega en septiembre, ganó un 2,33%, hasta los USD 87,83.

La ofensiva apunta directamente contra el mayor comprador del crudo iraní. Más del 80% de las exportaciones petroleras de Irán tienen como destino China, lo que convierte a Beijing en la pieza central de cualquier intento de asfixiar financieramente al régimen. Trump y el líder chino, Xi Jinping, discutieron la situación de Irán en una llamada telefónica esta semana, aunque Beijing no ha dado señales públicas de sumarse al aislamiento.

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Imagen de archivo de un buque portacontenedores atracando en el Puerto de Khor Fakkan, en Khor Fakkan, Emiratos Árabes Unidos
EFE/EPA/ALI HAIDER
Imagen de archivo de un buque portacontenedores atracando en el Puerto de Khor Fakkan, en Khor Fakkan, Emiratos Árabes Unidos EFE/EPA/ALI HAIDER

La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán comenzó el 28 de febrero con la ofensiva militar Operación Furia Épica y desató una escalada que llevó a Washington a reimponer, el 14 de julio, un bloqueo naval contra los buques iraníes. Desde entonces, el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz —vía por la que antes del conflicto circulaba un 20% del petróleo y el gas natural transportados por mar en el mundo— opera muy por debajo de sus niveles habituales, con ataques esporádicos contra buques comerciales y desvíos constantes de rutas.

La presión sobre Teherán se intensificó además el martes, cuando Emiratos Árabes Unidos anunció la suspensión de sus relaciones comerciales con Irán, la escalada diplomática más significativa entre ambos países desde el inicio del conflicto. La medida se suma a las sanciones que pesan sobre la República Islámica desde la revolución de 1979.

Irán se ha vuelto “extremadamente hábil” para sortear las sanciones internacionales a lo largo de más de cuatro décadas, señaló Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management. Según explicó, las restricciones actuales, el bloqueo naval estadounidense y la ruptura de vínculos por parte de Emiratos Árabes Unidos ejercen una presión económica considerable sobre Teherán, pero eso no garantiza que el país regrese pronto a la mesa de negociación. El analista consideró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado “durante mucho tiempo”.

FOTO DE ARCHIVO. Una pancarta con una imagen del presidente de EEUU, Donald Trump, junto a un sistema de misiles iraní en la plaza Azadi de Teherán, Irán, el 30 de julio de 2026
Majid Asgaripour/WANA (West Asia News Agency) vía REUTERS
FOTO DE ARCHIVO. Una pancarta con una imagen del presidente de EEUU, Donald Trump, junto a un sistema de misiles iraní en la plaza Azadi de Teherán, Irán, el 30 de julio de 2026 Majid Asgaripour/WANA (West Asia News Agency) vía REUTERS

Un examen de los datos de tráfico marítimo respalda ese diagnóstico. David Morrison, analista de Trade Nation, señaló que el tránsito comercial por Ormuz sigue representando solo una fracción de los niveles previos a la guerra, lo que indica que Irán continúa restringiendo el paso por esa vía pese a los llamados internacionales a reabrirla. El plazo de 60 días fijado en el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre Washington y Teherán para negociar el fin del conflicto ya venció sin que se alcanzara un acuerdo permanente.

El mercado petrolero, que en julio acumuló una de sus mayores subas mensuales del año, sigue así atrapado entre dos fuerzas: la prima de riesgo geopolítico que impulsa los precios al alza y unas perspectivas de demanda global más moderada que podrían limitarlos. Mientras no se despeje la incógnita sobre el futuro del estrecho de Ormuz, ambos factores seguirán marcando el rumbo de las cotizaciones internacionales.

La nueva ofensiva económica de Washington plantea, además, un dilema para gobiernos y empresas que mantienen vínculos comerciales con Irán: sopesar el costo de desafiar las sanciones estadounidenses frente al riesgo de perder acceso al mercado financiero global. De la respuesta de China, el socio comercial más relevante de Teherán, dependerá en gran medida si la presión anunciada por Trump logra su objetivo declarado o si Irán encuentra, una vez más, la forma de sortearla.

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