Fachada blanca y el cartel con el nombre en letras art decó dan la bienvenida a este ícono porteño. Una imagen que vuelve a repetirse 130 años más tarde, como lo hizo en 1889 cuando el Mercado del Progreso abrió sus puertas en Avenida Rivadavia, pleno corazón de Caballito.

Este espacio supo ser el paseo de compras elegido por los vecinos. Allí la oferta es amplia y variada: pizzerías, panaderías, carnicerías, cotillón, decoración y hogar, fruterías, peluquerías, pescaderías, incluso tecnología, veterinaria y vinerías. En total: 170 puestos distribuidos en una superficie de 3600 metros cuadrados. Se estima que alrededor de 195 mil personas lo transitan a diario.

El día de su apertura -9 de noviembre - fue todo un acontecimiento en el barrio. Allí estuvieron puesteros, vecinos, autoridades y personajes como el doctor Enrique Quintana. Como era costumbre de esa época, el Padre de Flores De Vita, bendijeron el flamante proyecto que sobrevive al paso del tiempo. El mercado estuvo cerrado y reabierto en varias oportunidades.

Pasó a la literatura local de la mano del escritor Robert Arlt, en su primera novela El juguete rabioso (1926), donde su protagonista recorre el mercado El Progreso vendiendo papel de diario para las pescaderías y carnicerías.

Previa a la restauración
Previa a la restauración

En 2010, la Legislatura porteña sancionó la Ley 3.536, que establece la catalogación del Mercado del Progreso como edificio singular y nivel de protección estructural. De esta manera, el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana puso en valor el exterior, parte del interior del mercado y la renovación completa de la iluminación exterior.

Los trabajos realizados consistieron en la limpieza del frente del edificio para recuperar el tono original. Se repuso el material símil piedra y se recuperaron los premoldeados existentes. Además, se intervino el cartel principal para que exhiba las líneas depuradas y sus letras en art decó. También se removió la pintura azul de las letras para reponer el color original. Ahora cuenta con una iluminación de tipo LED para la noche.

En el interio se realizó un reordenamiento de los locales comerciales y se unificaron los criterios arquitectónicos y estéticos de los mismos, Además, se restauraron las carpinterías de madera de los locales comerciales.

“Este mercado es un lugar de referencia para los vecinos de la zona que eligen comprar productos de buena calidad a buenos precios. Actualmente el mercado funciona de lunes a viernes de 7.30 a 13 y de 17 a 20.30; mientras que los sábados los horarios son de 7.30 a 14 y de 17 a 20.30”, detalló Clara Muzzio, ministra de Espacio Público e Higiene Urbana.

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