La histórica Confitería del Molino abrió este sábado sus puertas al público con motivo de celebrar un nuevo aniversario, a 103 años de su inauguración, el 9 de julio de 2016. Más de 5.000 personas se sumaron a la invitación y recorrieron el emblemático edificio ubicado en la esquina de las avenidas Rivadavia y Callao, frente al Congreso de la Nación.

Los visitantes apreciaron el avance de los trabajos de restauración dentro de sus salones en la planta baja y el primer piso, donde se solían realizar fiestas de casamiento, cumpleaños de 15 y otros festejos.

Especialistas de talleres de vitrales, metales, maderas y restauración edilicia exhibieron algunas de las técnicas implementadas en el lugar como parte del evento. Una de las refacciones que luce a primera vista es la lámpara principal como parte del conjunto de vitrales completamente restaurados y retroiluminados con tecnología led dentro del espacio de la confitería.

Durante la jornada se exhibieron los resultados de "Dibujos del Molino", un encuentro de dibujantes, artistas e ilustradores -organizado junto a la dibujante Josefina Jolly– quienes, en diferentes jornadas y con sus propias técnicas, ilustraron distintos espacios del monumento.

También se presentaron formaciones musicales con miembros de la Orquesta del Congreso de la Nación y se exhibieron objetos recuperados por el equipo de arqueología urbana.

La emblemática confitería había comenzado a funcionar en el año 1916 y cerró en 1997. Contaba con vitrales y detalles en bronce y cristalería que la distinguían, al igual que los mármoles de las escaleras y los distintos salones, que fueron traídos especialmente de Europa por los fundadores.

Entre otros habitúes del lugar se encontraban Alfredo Palacios, Carlos Gardel, Roberto Arlt, Niní Marshall y Oliverio Girondo. Algunos historiadores aseguran que Juan Domingo Perón tenía su mesa "favorita" sobre la calle Callao.

Con el cierre, el espacio sufrió el desgaste lógico del paso de los años. Tras el cumplimiento del procedimiento expropiatorio mediante la Ley 27.009, aprobada en el año 2014, se transfirió el tradicional edificio porteño al Congreso de la Nación.

La Comisión Administradora del Edificio del Molino, creada por dicha ley y presidida por Daniel Filmus, tomó posesión en julio del año pasado y comenzó una serie de tareas de recuperación de este ícono del estilo Art Nouveau, que fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1997.

La ejecución del Plan de Restauración Integral del Edificio del Molino –RIEM- incursiona en un abordaje poco habitual de la gestión patrimonial, que contempla la dimensión material e inmaterial de los bienes culturales, desde la multidisciplina, con el compromiso de involucrar la participación de la comunidad.

En el marco del RIEM, un equipo multidisciplinario de especialistas del Congreso está trabajando para recuperar el patrimonio material e inmaterial del inmueble. Pese al abandono y algunas vandalizaciones, todavía quedan elementos de su época de esplendor.

Asimismo, se suscribieron convenios de colaboración con el Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación, el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de las Artes, entre otras instituciones.

Fotos: Maximiliano Luna

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