En un confuso episodio, choferes nucleados en la agrupación "Taxistas Unidos" y al menos 20 repartidores venezolanos que trabajan para distintas aplicaciones de delivery protagonizaron una violenta pelea a metros del Obelisco.

Todo ocurrió el viernes por la noche sobre la avenida Carlos Pellegrini esquina Lavalle, en circunstancias que aún no fueron esclarecidas y son al menos dos las versiones de lo ocurrido. La primera de ellas sostiene que el episodio comenzó después de que un conductor venezolano de Uber fuera increpado por un grupo de taxistas mientras levantaba a un pasajero y que al verse rodeado, avisó a varios de sus compatriotas para que lo ayudaran. Minutos después, llegaron varias motos y se originó una pequeña batalla campal en la que el tránsito fue cortado por varios minutos.

Sin embargo, fuentes policiales aseguraron a Infobae que en el episodio no hubo ningún chofer de Uber involucrado. Según dijeron, el violento enfrentamiento tuvo como actores principales a los taxistas y trabajadores de empresas de delivery como Glovo y Pedidos Ya por razones que tampoco fueron explicadas. Al llegar los efectivos al lugar, los ánimos se calmaron.

Marcelo Boeri, vocero de "Taxistas Unidos", dijo en diálogo con TN que no hubo agresión por parte de ningún chofer y explicó que todo comenzó por una denuncia por "no tener la oblea como vehículo habilitado". Sostuvo que en un momento, un taxista vio cuando un supuesto conductor subió a un pasajero, avisó a la policía y que eso originó la pelea. "Todo sucedió en el marco de una denuncia en flagrancia por parte de un taxista que paró a un policía para denunciar una contravención de transporte ilegal", sostuvo. La denuncia, explicó, se basó en el "uso del espacio sin la habilitación correspondiente".

"El policía es el que interviene en primera instancia y se aparecieron unas 20 personas más y ante la posible agresión fueron compañeros taxistas al lugar", contó Boeri, quien volvió a insistir: "En ningún momento hubo agresión, no hubo pelea y la policía estuvo presente en todo momento".

Sin embargo, en el video de la agresión se observó algo muy distinto. Las imágenes captadas por el celular de un testigo muestran cómo se tomaron a golpes de puño ambos bandos. De un costado estaban las motos de delivery estacionadas, del otro, los taxis. Ataques con cascos, patadas y corridas fue lo que marcó los pocos minutos de tensión que se vivieron en la esquina más concurrida de la Ciudad. Durante el tiempo que tardó la Policía de la Ciudad en llegar todo fue un caos y el tránsito estuvo cortado.

Después del episodio, los efectivos entrevistaron a un integrante de cada bando, quienes después de culparse mutuamente, decidieron no elevar ninguna denuncia y hacer como si nada hubiese pasado.

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