Carlos Mariscotti, el esposo de la jubilada que sufrió un ACV en Tailandia, contó que no cuentan con el dinero necesario para hacerse cargo de los gastos médicos y de internación y que si no pagan este lunes deberán abandonar el hospital donde la mujer permanece internada.

"No tengo los USD 70 mil para pagar el hospital ni los USD 20 mil que cuesta traerla a Argentina", señaló el hombre, quien desde hace 45 días se encuentra varado en ese país asiático y ahora está desesperado por no leer con atención "la letra chica" del contrato del seguro médico.

"Nosotros viajamos con seguro médico, que nos cubría por 30 días a cada uno. Lo que pasa es que uno, cuando sale de paseo, no lee la letra chica de los contratos", se lamentó Carlos al ser entrevistado en radio La Red.

"En la letra chica aclaraba que como mi esposa tiene más de 70 años, el monto de USD 150 mil se convertía en USD 60 mil. Nosotros usamos esos USD 60 mil en 15 días, a razón de USD 4 mil por día", relató. Pero una vez consumido ese crédito, el hospital siguió facturando a nombre de la paciente. "Los USD 70 mil de ahora los tengo que pagar yo", admitió.

Mariscotti contó que su mujer "está clínicamente muy bien" y que si no pagan lo adeudado el lunes deberá abandonar el hospital. "O la llevan a un hospital público, que las referencias no son buenas; o nos tenemos que volver a Buenos Aires en un avión comercial pagando USD 20 mil dólares por la asistencia médica", resaltó.

"Ema tiene deficiencia de oxígeno y por eso necesita para viajar en primera clase con la asistencia de un médico y una enfermera en una aerolínea comercial", dijo.

Carlos Alberto Mariscotti indicó que después de la operación, los médicos le dijeron que si lograba gestionar un avión sanitario le darían el alta a Ema Albinatti para que continuara con la recuperación en Buenos Aires. Sin embargo, sus intentos fueron infructuosos y se mostró muy crítico con las autoridades argentinas.

"Llamé muchas veces al consulado y lo único que hicieron fue darme consejos. Desde el tercer día pedí que gestionaran uno. Dijeron que 'ni soñando' porque salía 200.000 dólares. No hubo ayuda concreta", denunció, al mismo tiempo que se indignó por la poca ayuda que recibida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, donde ambos residen.