A partir de la polémica que se desató por los festejos de un grupo de estudiantes del Instituto Santa Ana y San Joaquín en el Monumento a los Policías Federales Caídos en Cumplimiento del Deber, del barrio porteño de Belgrano, los jóvenes deberán, cómo reprimenda, investigar y estudiar las vidas de las víctimas homenajeadas.

El monumento ubicado en la esquina de Figueroa Alcorta y Monroe fue el lugar elegido por un grupo de estudiantes para llevar a cabo la "previa" de una fiesta de egresados y las fotos y filmaciones que los muestran bailando, saltando y tomando alcohol arriba de las placas no tardaron en viralizarse.

Un par de llamadas telefónicas de parte del personal en actividad y retirado de la Policía Federal Argentina (PFA) alcanzaron para que las autoridades del colegio de la avenida del Libertador 6155 se enteraran de lo ocurrido. Así fue que Walter Belbey, rector de la institución, se acercó a la comisaría 13A de la Policía de la Ciudad y se reunió con el jefe de la seccional, quien le mostró el material audiovisual del festejo.

A su vez, trascendió que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el jefe de la fuerza, comisario general Néstor Roncaglia, solicitaron una reunión con las autoridades del establecimiento educativo para hablar de lo ocurrido, este miércoles por la mañana.

De cualquier manera, el rector del Instituto Santa Ana y San Joaquín prometió que, además de pedir las disculpas correspondientes, se organizará un acto de desagravio."Más allá de la bronca, entendemos a los chicos. No hicieron cánticos contra la policía ni contra lo que representa el monumento a nuestros caídos. Creemos que ni sabían dónde estaban, pero hay que enseñarles que no se hace eso en una plaza pública", declaró en ese sentido el jefe de la Federal.

"Si bien creemos que en este caso los alumnos no tenían conocimiento de dónde estaban vamos a trabajar para que tomen conciencia de la importancia de los servidores públicos", dijo, en tanto, Belbey. "Por eso van a tener que investigar y estudiar sobre los policías que murieron en cumplimiento del deber para hablar en clase".

"Hoy los comisarios se van a encontrar con las autoridades de la escuela y después se va a dar un encuentro con ellos. Los chicos están muy angustiados porque se generó en las redes una situación de exposición y agresión con sus rostros con sus nombres. Tienen miedo de que los agredan", agregó el rector en diálogo con Involucrados. "Los vamos a tratar de preservar y cuidar. La escuela justamente está para eso y vamos a conversar con el comisario y vamos a facilitar el acercamiento".

Según pudo saber Infobae, la Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas Nº 8, a cargo de Leandro Noguera abrió una investigación por posible daño agravado al monumento.

El artículo 184 inciso 5 del Código Penal contempla de 3 meses a 4 años de prisión por ese delito, si se hiciera, entre otros agravantes, con el fin de "impedir el libre ejercicio de la autoridad o en venganza de sus determinaciones", si es cometido "en despoblado y en banda" o en bienes de uso público tales como "tumbas, signos conmemorativos, monumentos, estatuas".

Ana Sivanto, miembro de la  Asociación Civil Grupo de Viudas y Familiares de Policías Federales Caídos en Cumplimiento del Deber, manifestó su descontento con la reacción del colegio y de los jóvenes.

"Ellos lo publicaron en sus redes sociales como una hazaña, lo cual me parece una falta de respeto. Me parece una afrenta muy grande hacia las familias", dijo, en diálogo con TN. "Arengaban con respecto a la droga, mostraban alcohol y hablaban mal de la policía".

"Me molestó muchísimo porque la sangre de todos los nombres que están en las lápidas de ese monumento no fueron jugando a la bolita. Son hombres que entregaron su vida por una vocación y por el ciudadano", agregó. "Creo que lo hicieron como un desafío porque no pueden desconocer que ese es el Monumento de los Caídos. Hay un escudo inmenso que dice Policía Federal".

"Quienes están ahí son los esposos de un montón de viudas, los padres de un montón de hijos y los hijos de un montón de padres. Nosotros somos una entidad y como entidad nos deben una explicación", dijo Sivanto y sostuvo que "si saben tomar alcohol no son tan chicos" y que "correspondería" que realizaran tareas comunitarias cómo castigo. "Podrían pedir disculpas públicas a todas las familias. Somos una institución que fue avasallada y pisoteada", concluyó.

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