El embajador Mariano Caucino con Reuven Rivlin, el presidente de Israel
El embajador Mariano Caucino con Reuven Rivlin, el presidente de Israel

Designado en noviembre del año pasado por el Gobierno al frente de la representación argentina en Israel, uno de los países claves de la política exterior de la era Macri, Mariano Caucino es un reconocido experto en política internacional, abogado y docente de historia mundial (y ocasional columnista de Infobae). En diálogo con este medio en vísperas de la celebración por los 70 años de la independencia de Israel, el diplomático, ex embajador argentino en Costa Rica, habló sobre la importancia de esta fecha para el pueblo judío, la buena relación entre los gobiernos de Macri y Netanyahu y hasta sobre los recientes -y mediáticos- episodios antisemitas que se registraron en nuestro país.

—Esta será su primera celebración de Yom Ha'atzmaut desde que es el embajador argentino en Israel. ¿Podría contarnos cómo serán los festejos por los 70 años de independencia en Israel y explicar la importancia de esta fecha?
—Israel celebra estos 70 años en un marco de felicidad por ver realizado el sueño milenario del pueblo judío. Piense que después de siglos de persecuciones, genocidio, tras la experiencia traumática del Holocausto, hoy el pueblo judío vive tal vez mejor que nunca jamás. Y ese orgullo está presente en todo momento. Verdaderamente es admirable la capacidad de resiliencia que tiene el pueblo judío. Considere que hoy Israel es uno de los países más desarrollados del mundo, con un PBI per cápita que supera al de varios países de Europa y todo eso se logró en un marco geopolítico extremadamente complejo y en un territorio con grandes dificultades y limitaciones en materia de recursos naturales. Por supuesto, también es cierto que esa realidad se ve acompañada por amenazas permanentes, por caso en estos días ha habido un aumento de la tensión en la frontera norte, como usted sabe, tras la operación militar norteamericana que tuvo lugar el sábado 14 en territorio sirio.

—En el día martes el primer ministro Benjamin Netanyahu mencionó el atentado a la AMIA en el acto de Recordacion a los Caídos. ¿Qué análisis hace de las palabras de Netanyahu?
—Creo que hay pocos líderes en el mundo actual que tienen tan claro el verdadero flagelo que significa el terrorismo como el primer ministro Netanyahu. Y nosotros los argentinos comprobamos en 1992 y 1994 que el terrorismo internacional no es algo ajeno que uno puede leer en un diario sobre acontecimientos en lugares exóticos sino que es una amenaza permanente en el mundo que nos toca vivir. Nos guste o no, esa es la realidad y los gobiernos deben hacer los máximos esfuerzos para prevenir estas amenazas.

—¿Cómo definiría el momento que están viviendo las relaciones bilaterales entre Argentina e Israel?
—Yo diría que históricamente las relaciones entre la Argentina e Israel han sido muy positivas. Por supuesto, ha tenido altos y bajos pero en general es una relación muy cercana y de afecto mutuo. Y en esto es fundamental la importancia de la inmensa colectividad judía que habita nuestro país y sin cuya contribución en materia cultural, política, científica, deportiva y económica nuestra sociedad resultaría definitivamente distinta. Piense usted que en la Argentina habita la cuarta o quinta colectividad judía más grande del mundo. Y en Israel, por otro lado, hay unos 80 mil argentinos, aunque algunos dicen que hay aun más.

Mauricio Macri junto a Benjamin Netanyahu, durante su visita a la Argentina del septiembre pasado (Adrián Escandar)
Mauricio Macri junto a Benjamin Netanyahu, durante su visita a la Argentina del septiembre pasado (Adrián Escandar)

Pero yendo a su pregunta específica, yo le diría que las relaciones hoy atraviesan un momento sumamente positivo. Esto tuvo naturalmente un punto significativo cuando el primer ministro Benjamín Netanyahu visitó la Argentina el año pasado en el marco de una gira por tres países latinoamericanos que fueron México, Colombia y nuestro país. Era la primera vez que un primer ministro israelí viajó al sur de los Estados Unidos y un gran gesto al gobierno del Presidente Macri. Este año se celebran 70 años de la fundación del Estado de Israel y 70 años del aniversario del inicio de las relaciones bilaterales.

Me resulta un gran honor poder representar al país en esta ocasión y le cuento que estamos organizando algunas actividades para conmemorar los hitos de las relaciones argentino-israelíes. Por caso, en pocos días el vicerrector de la Tel Aviv University Raanan Rein dictará una conferencia sobre la relación Argentina-Israel y a continuación haremos un homenaje al Embajador Pablo Mangel, el primer representante de nuestro país en Israel quien fuera nombrado en 1948 por el general Perón. Y días después tendremos el privilegio de recibir la visita del ex embajador Atilio Molteni, probablemente el argentino con mayor conocimiento y experiencia en esta región del mundo, quien presentará su libro más reciente aquí en Tel Aviv. Y el 9 de junio, como usted sabe, esperamos a la selección argentina de fútbol.

—Recientemente se realizó, con participacion de cientos de estudiantes argentinos y en conmemoración de las víctimas judías del nazismo, la Marcha por la Vida. ¿Podría contarnos como fue vivir esa experiencia?
—Realmente me resultó impactante. Extraordinario en el sentido estricto del término, porque realmente es algo fuera de lo común. Tenga en cuenta un dato. Al principio suponíamos que vendrían unos 700 argentinos pero finalmente se estima que han llegado unos 1500. No quiero exagerar pero algunos dicen que vinieron aun más. A tal punto que no pudimos recibirlos a todos, como puede imaginar. Pero tuve ocasión de compartir algunos encuentros y reuniones con algunos grupos y realmente me impactó.

El embajador Caucino junto al Secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj y Claudio Epelman, Director Ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano
El embajador Caucino junto al Secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj y Claudio Epelman, Director Ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano

Los felicité y les quise transmitir un pedido especial que hace pocas semanas hablé con el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj cuando éste visitó Israel para participar en el foro de Antisemitismo: la necesidad de que sepan que el Estado argentino los acompaña y celebra su iniciativa de haber recorrido y conmemorado a las víctimas del Holocausto en los campos de exterminio en Polonia y luego venir a Israel y ver el triunfo de la vida en la materialización de un sueño milenario. Realmente en pocos días han sintetizado una verdadera Marcha por la Vida en la que se resume cómo la humanidad es capaz de las peores y las mejores realizaciones y todo ello es sumamente movilizador como puede imaginar.

—Por último, me gustaría saber su opinion de la ola de declaraciones de contenido antisemita que se registraron en Argentina.
—Lamentablemente estas expresiones siguen existiendo, aunque felizmente están circunscriptas a una minoría muy reducida. Desgraciadamente persisten estos sentimientos en muchos lugares, aún en los países que han alcanzado un grado de desarrollo importante, como en algunos países europeos. Nosotros estamos convencidos que la manera de revertir ello es a través de la educación, que es el camino para alcanzar la civilización.

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