Un edificio de la Ciudad será la nueva sede de la Caja de Abogados de la Provincia

Es un inmueble protegido por su valor histórico y patrimonial

La ciudad de Buenos Aires recuperó esta semana una "joya" de su patrimonio arquitectónico, diseñada y construida para su familia por el arquitecto Arturo Prins.

Después de un largo período de abandono, la "Residencia Prins" se reconvirtió y abrió sus puertas como la nueva sede porteña de la Caja de Abogados de la provincia de Buenos Aires, entidad que adquirió el inmueble a los descendientes del ingeniero arquitecto Arturo Prins, para poder brindar "más y mejores servicios a los más de dos mil abogados bonaerenses que transitan diariamente por la zona de Tribunales".

"Lo que buscamos con la obra fue un buen diseño arquitectónico que amalgamara el carácter de las áreas originales del edificio con una fuerte imagen institucional sobria y contemporánea, y con una adecuada funcionalidad en lo que respecta a la distribución de los distintos ambientes", explicó el titular de la Caja de Abogados, Daniel Burke, quien inauguró la nueva sede el lunes 6 de noviembre en una ceremonia que encabezó junto al vicejefe de Gobierno de la Ciudad, Diego Santilli.

El edificio de Viamonte 1354, de estilo ecléctico, y contiguo a la sede de la AFA, fue construido por Prins para su familia en el año 1911, sobre una superficie de 736 m2, en planta baja y cuatro niveles.

Incluido en el Catálogo de Edificios Protegidos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se cuenta entre los 800 edificios que tienen nivel de protección estructural, es decir, edificios que por su valor histórico, arquitectónico, urbanístico o simbólico caracterizan su entorno, califican un espacio urbano o son testimonio de la memoria de la comunidad.

La residencia Prins funcionó, en los últimos años, como casa de renta y local. Después de 2009 se deshabitó y se tapió el local. Y a partir de allí estuvo tomada, con el consecuente deterioro de los recubrimientos exteriores e interiores.

En marzo de 2015 la Caja de Abogados de la provincia de Buenos Aires adquirió el inmueble a 5 descendientes de Prins. Luego, la Caja convocó a un concurso de proyecto.

Como es un inmueble protegido, la obra fue consensuada con la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico de la Ciudad. "Esto significó en los hechos conservar la fachada con todas sus características originales, para lo que hubo que reconstruir delicados detalles de ornamentación, puertas, ventanas y herrajes originales", detalló Burke.

Mientras que las áreas interiores y la fachada del contrafrente requirieron obras de envergadura para devolver al edificio parte de su valor original y dotarlo de las condiciones de habitabilidad y operación necesarias para el funcionamiento de las actividades previstas en la nueva sede de la Caja. Para eso, el proyecto y la obra incluyó el replanteo de todas las redes de infraestructura, que se ejecutaron a nuevo.

La recuperación de edificios y la revitalización de los centros históricos urbanos de la Ciudad no es un fenómeno nuevo, pero se potenció en los últimos años. La puesta en valor de la residencia Prins es un aporte más al resguardo del patrimonio urbano, y también un gran aporte para la misma institución que la adquirió y a su propio patrimonio histórico, construido a lo largo de 70 años de vida en la provincia de Buenos Aires.

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