Se trata del desafío más importante importante del equipo de aviación civil del Ministerio de Transporte. Lo que se conoce como Terminal Baires -el espacio aéreo que incluye Aeroparque, Ezeiza, La Plata, San Fernando, Morón y El Palomar- es el nudo con mayor cantidad de vuelos del país, pero tiene un diseño anacrónico y un grave problema estructural: su capacidad geográfica limitada. "Cuando asumimos no había ningún plan, ahora tenemos una planificación y nos proponemos sumar siete posiciones en Jorge Newbery para el ascenso y descenso de pasajeros, que se incorporarán a las 30 ya existentes, entre otras reformas que ya estamos encarando", dijo el ministro Guillermo Dietrich.

En efecto, se trata de una reforma integral que incluye la demolición de la zona "J" donde estaba el estacionamiento y la incorporación del aeropuerto militar que está aledaño a la órbita civil, además de la organización de un cerebro de aviación (o CCO, en la jerga aeronáutica, centro de control operacional) que se instalará en Ezeiza para visualizar la administración de todos los vuelos nacionales en forma anticipada, del que participarán las empresas aéreas. También se incorporará una nueva estación meteorológica, mientras se está realizando un plan de repotenciación del sistema eléctrico en Aeroparque.

"Creemos que podremos pasar de 26 vuelos por hora que se pueden operar en Aeroparque en este momento, a 36 en poco tiempo", aseguró Agustín Rodríguez Grellet, presidente de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).  Y agregó: "Estamos buscando optimizar el diseño de la Terminal Baires de modo que el pasajero pueda viajar más y mejor".

Al respecto, solamente con un mejor control se redujeron las demoras y cancelaciones por problemas de tráfico aéreo de 7% a 2,4% en apenas 18 meses. O sea, un 65% menos de vuelos demorados desde julio de 2016 hasta julio de 2017.

El Ministerio define el plan que están desarrollando como una "revolución de los aviones" en materia de infraestructura, tecnología y diseño del espacio aéreo, para el cual se prevé una inversión de 22.100 millones de pesos entre 2016 y 2019, de los cuales 19.500 millones son para infraestructura portuaria y 2.600 millones en navegación aérea. "Es la inversión más importante en el área de todos los tiempos, con la cual esperamos duplicar la cantidad de personas que viajan en avión en la Argentina, argentinos y extranjeros", explicó Dietrich.

El rediseño de Aeroparque es un desafío complejo que está en pleno análisis y ejecución. El Museo Aeronáutico, que estaba en la zona del aeropuerto militar, ya fue trasladado a Morón.

En cuanto a torres de control, ya fueron finalizadas en Aeroparque e Iguazú, está en ejecución la de Ezeiza y está prevista la construcción de las nuevas, para el 2018, de Jujuy, Comodoro Rivadavia y Tucumán. También se adelantó que se están construyendo cinco pistas nuevas en este momento, en Chapelco, Trelew, Mendoza, Ezeiza y Tucumán. Un tramo de esta obra fue inaugurada por el Presidente el viernes de la semana pasada.

El Aeroparque Jorge Newbery fue inaugurado por Juan Domingo Perón en 1947, y lleva el nombre del pionero de la aeronáutica argentina. Es propiedad del gobierno de la Ciudad que, a su vez, lo concesiona a la empresa Aeropuertos Argentina.

Por Terminal Baires viajan 20.000.000 de pasajeros anuales aproximadamente, que suponen unas 200.000 operaciones aéreas. Transporte espera duplicar en el 2019 ambas cifras.