
En 2021, 57 millones de personas vivían con demencia en el mundo y cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). La enfermedad afecta la memoria, el pensamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas, y es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores.
Con el objetivo de identificar indicadores vinculados al riesgo de deterioro cognitivo, un estudio publicado en Journal of Alzheimer’s Disease analizó los niveles de hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos que transporta oxígeno desde los pulmones hacia el resto del cuerpo.
PUBLICIDAD
Se trató de una investigación observacional de cohorte, revisada por pares, que siguió a 316.542 adultos de Corea del Sur de 40 años o más. El equipo evaluó si ese dato de un análisis de sangre habitual se relacionaba con diagnósticos posteriores de demencia.
Los resultados mostraron que las personas con niveles muy bajos de hemoglobina tuvieron una mayor probabilidad de recibir ese diagnóstico hasta 15 años después. El riesgo también fue algo más alto entre quienes presentaban los valores más elevados. Los autores aclararon que el resultado muestra una asociación, pero no demuestra que esta proteína sea la causa de la demencia.
PUBLICIDAD

Las personas con hemoglobina más baja tuvieron un 16 % más de riesgo
La investigación reunió información de personas que participaron en un programa nacional de controles médicos entre 2004 y 2005. Después, el equipo revisó los registros del seguro de salud para detectar nuevos diagnósticos de demencia hasta fines de 2019.
Para comparar los resultados, los autores dividieron a los participantes en cinco grupos con la misma cantidad de personas, según sus niveles de hemoglobina. Así, contrastaron al 20 % con los valores más bajos con los grupos intermedios y con el 20 % que tenía las cifras más altas.
Quienes pertenecían al grupo con menor hemoglobina registraron un 16 % más de riesgo de demencia por cualquier causa que el grupo de referencia. Entre las personas con los niveles más altos, el aumento fue del 7 %.
PUBLICIDAD

Hyun Soo Kim, profesor asistente de la Facultad de Medicina de la Universidad Dong-A, en Busan, e investigador principal, afirmó en el comunicado de prensa que “los resultados no muestran que la hemoglobina en sí misma cause demencia, pero sugieren que los niveles anormales de hemoglobina pueden ser un marcador visible de una vulnerabilidad física más amplia relevante para la salud cerebral”.
La demencia reúne varias enfermedades que afectan funciones como la memoria, el razonamiento y la capacidad de realizar tareas cotidianas. El estudio registró los diagnósticos que aparecieron en los registros de salud, pero no propone que el resultado de un análisis de hemoglobina permita anticipar lo que ocurrirá con una persona en particular.
PUBLICIDAD
El vínculo cambió según el tipo de demencia estudiado
Los resultados variaron de acuerdo con el tipo de demencia. En la enfermedad de Alzheimer, la relación apareció sobre todo en el grupo con menor hemoglobina, que presentó un 14 % más de riesgo que el grupo usado como referencia.
La enfermedad de Alzheimer es una de las causas de demencia y produce un deterioro progresivo de las funciones del cerebro. La demencia vascular, en cambio, se relaciona con una disminución del flujo de sangre hacia el cerebro. Cuando ese flujo se reduce, el órgano recibe menos oxígeno y nutrientes.
En la demencia vascular, los resultados fueron menos uniformes. El 20 % de los participantes con menor hemoglobina tuvo un 19 % más de riesgo, mientras que en el grupo con las cifras más altas el aumento fue del 18 %. Entre los cinco grupos, la relación no siguió una progresión regular.
PUBLICIDAD

El vínculo también fue más claro y constante entre las mujeres que entre los hombres, de acuerdo con el comunicado. Esta diferencia deberá examinarse en próximos trabajos.
La hemoglobina baja suele estar relacionada con la anemia, una condición en la que la sangre lleva menos oxígeno del esperado. Los valores muy altos, por su parte, pueden estar asociados con el tabaquismo, la deshidratación, enfermedades del pulmón o del corazón, además de otros problemas de salud.
Kim afirmó que los resultados “apoyan la idea de que la salud física general, incluida la capacidad del cuerpo para transportar oxígeno, importa para la salud cerebral a largo plazo”. Sus palabras describen una relación entre ambos aspectos de la salud, no una causa directa.
PUBLICIDAD
El estudio no aconseja tomar hierro para evitar la demencia
Como se trató de una investigación observacional, los científicos analizaron información de salud ya disponible, sin indicar tratamientos ni modificar los niveles de hemoglobina de los participantes. Por eso, el estudio permite detectar relaciones entre datos, aunque no determinar si uno provoca el otro.
Los autores también advirtieron otra limitación. Los cambios tempranos y todavía no diagnosticados de la demencia podrían afectar la alimentación, la fragilidad, la pérdida de peso o la anemia. Esas situaciones podrían ayudar a explicar la relación que se observó.

“El hallazgo no debe interpretarse como un consejo para tomar suplementos de hierro, aumentar los niveles de hemoglobina o reducir los niveles altos de hemoglobina con el fin de prevenir la demencia”, advirtió Kim.
PUBLICIDAD
Añadió que un resultado anormal debe conversarse con un profesional de salud, ya que puede revelar una condición que requiere atención.
El trabajo se presentó en el 39.º Congreso del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología, celebrado en Múnich, Alemania. Los resultados abren nuevas preguntas sobre la información que pueden aportar los controles de salud habituales acerca de la evolución de la salud cerebral con el paso de los años.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Qué es la depresión circadiana: un subtipo vinculado al sueño que responde peor a los antidepresivos
Según una investigación, la fototerapia o la regulación de horarios se plantean como tratamientos alternativos ante la baja eficacia farmacológica

Estados Unidos enfrenta la temporada de gripe más temprana en una década con una nueva cepa que deja vulnerables a los más jóvenes
La actividad gripal comenzó a subir desde finales de agosto con un foco inusual en el oeste del país, y los virólogos advierten que una variante del virus escapa a las defensas inmunológicas de los menores de 30 años

Reemplazar solo el 10% de los ultraprocesados se vinculó con un menor riesgo de cáncer de intestino: qué dieta recomiendan los expertos
Una investigadora de un instituto australiano analizó dos décadas de datos de salud en Estados Unidos y halló que la composición nutricional, más que la categoría del producto, determina su relación con la enfermedad

Beber café con cafeína se asocia a un menor riesgo de demencia, según un estudio de 43 años
La investigación, publicada en JAMA, analizó los hábitos de más de 131.000 personas y halló una diferencia del 18%, pero no pudo probar que la bebida prevenga la enfermedad

Científicos descubren un compuesto natural que podría proteger el cerebro del exceso de sal
Una investigación preclínica de la Universidad de Fujita Health reveló que la sustancia LPC70 redujo la presión arterial y revirtió el deterioro cognitivo en ratones alimentados con dietas ricas en sodio, aunque se necesitan estudios en humanos para confirmar los efectos



