La tripulación de la misión Crew-13 de la NASA rompió ayer un récord estadounidense para llegar a la Estación Espacial Internacional (EEI).
Solo le tomó 7 horas y 55 minutos, desde el momento del depegue para entrar a la estación orbital a 400 kilómetros de la Tierra, el menor tiempo registrado por una nave de Estados Unidos entre el despegue desde Cabo Cañaveral, en Florida, hasta la plataforma científica que gira alrededor de la Tierra.
PUBLICIDAD
El cohete Falcon 9 de SpaceX partió a las 15:10 GMT con la cápsula Crew Dragon Grace en su parte superior. Pocos minutos después, la nave alcanzó la órbita terrestre baja. El acoplamiento ocurrió cerca de las 23:05 GMT, según datos de la NASA, y cerró una maniobra que exigió cálculos ajustados desde antes del lanzamiento.

La expedición trasladó a la comandante Jessica Watkins y al piloto Luke Delaney, ambos de la NASA; al astronauta canadiense Joshua Kutryk, de la Agencia Espacial Canadiense; y al cosmonauta ruso Serguéi Teteriátnikov, de Roscosmos.
Los cuatro integrarán la Expedición 75 y permanecerán cerca de seis meses en la estación.
“Estamos muy emocionados de estar aquí. Este es un lugar verdaderamente especial”, dijo Watkins después de la llegada al complejo orbital.

La astronauta suma una nueva misión a su trayectoria y establece otro antecedente dentro del programa: será la primera astronauta de la NASA que viaja por segunda vez a bordo de una cápsula Crew Dragon.
PUBLICIDAD
El récord no describe una aceleración inédita de la nave ni un cambio en la distancia que separa a la Tierra de la EEI. La clave estuvo en la posición que ocupaba la estación al momento del despegue, además de la ruta que eligieron los equipos de planificación. Esa combinación redujo el número de órbitas necesarias antes del encuentro.
La posición de la estación permitió una ruta directa desde Florida
Llegar a la EEI implica perseguir un objetivo que se desplaza a unos 28.000 kilómetros por hora alrededor del planeta.
Por eso, una nave no despega hacia un punto fijo. Debe iniciar su vuelo cuando la geometría entre la base de lanzamiento, la órbita de la estación y la trayectoria de la cápsula permite una aproximación segura.
PUBLICIDAD
El instante de partida define buena parte de la misión. Si la estación pasa por una posición favorable respecto de Cabo Cañaveral, la cápsula puede alcanzar su plano orbital con menos ajustes. Si esa relación no resulta propicia, el vehículo necesita más tiempo para modificar su altura, igualar su velocidad y reducir la distancia que lo separa del laboratorio.

La Crew Dragon Grace aprovechó una ventana de lanzamiento que facilitó una persecución breve. Sin embargo, la rapidez no eliminó ninguna de las etapas de seguridad. Antes de unirse a la estación, la cápsula debió completar verificaciones de navegación, controlar su posición relativa y ejecutar las maniobras finales con precisión.
PUBLICIDAD
Julianna Scheiman, directora de los programas científicos y Dragon de la NASA en SpaceX, explicó durante la conferencia posterior al lanzamiento que la condición orbital permitió ese resultado.
“La estación espacial se encontraba en un lugar idóneo en el espacio, y la mecánica orbital, la física en general, hicieron que el tiempo entre el lanzamiento y el acoplamiento fuera el más corto que hemos tenido hasta la fecha. Esto es casi lo más rápido que podría ser”, sostuvo Scheiman.
La marca de Crew-13 superó el récord previo para una nave estadounidense que llegó a la estación. En noviembre de 2024, una cápsula Dragon de carga completó la misión robótica CRS-31 en 12 horas y 33 minutos. Hasta ahora, el viaje tripulado estadounidense más corto correspondía a Crew-11, que alcanzó la EEI en 14 horas y 43 minutos durante agosto de 2025.
PUBLICIDAD
La diferencia entre aquellos vuelos muestra que las misiones hacia el laboratorio orbital no obedecen a un cronograma uniforme. Cada traslado depende de factores que cambian de una fecha a otra: la ubicación de la estación, la orientación de la órbita, las condiciones de la ventana de lanzamiento y las correcciones previstas para el encuentro.
El registro estadounidense todavía queda lejos de la marca global. En mayo de 2020, una cápsula Soyuz rusa llevó a tres tripulantes desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, hasta la EEI en 3 horas y 3 minutos. La nave completó la operación después de apenas dos órbitas terrestres.
PUBLICIDAD

Ese antecedente tampoco significa que la Soyuz posea una velocidad superior a la Crew Dragon. Rusia suele elegir perfiles de vuelo de vía rápida, con trayectorias más exigentes y una sincronización diseñada para reducir el tiempo de persecución.
Los equipos de cada programa deciden el tipo de ruta según la preparación de la tripulación, la disponibilidad de la estación y los criterios operativos de la misión.
“Es asombroso y un tanto irónico pensar que el viaje hasta aquí ha sido tan corto, porque el camino para llegar hasta aquí ha sido largo”, dijo Scheiman, durante la conferencia de prensa posterior al lanzamiento de la misión Crew-13 celebrada hoy.
PUBLICIDAD
La expedición estudiará enfermedades, cultivos y efectos de la microgravedad

Tras el récord de traslado, la tarea central de Crew-13 transcurrirá dentro de la estación durante los próximos seis meses. La agenda contempla experimentos sobre salud humana, análisis de tejidos, producción de alimentos, tecnologías de diagnóstico y mantenimiento de los sistemas que sostienen la vida y la actividad científica a bordo.
La investigación en microgravedad permite observar fenómenos que en la Tierra quedan condicionados por el peso, la caída y la sedimentación de materiales. En órbita, los fluidos se distribuyen de otra forma, las células cambian su comportamiento y las plantas responden a un ambiente distinto. Estas condiciones ofrecen datos que los investigadores comparan con estudios terrestres.
PUBLICIDAD
Uno de los programas analizará tejidos elaborados a partir de células madre humanas. Dana Weigel, directora del programa de órbita terrestre baja de la NASA, vinculó esa tarea con investigaciones médicas que buscan conocer mejor determinadas enfermedades.

“La tripulación ayudará a los investigadores a tratar enfermedades cardíacas y la enfermedad de Parkinson mediante el estudio de tejidos derivados de células madre humanas que pueden contribuir a mejorar la medicina, la modelización de enfermedades y las pruebas farmacéuticas”.
El estudio de estos tejidos apunta a identificar procesos biológicos en un entorno sin la influencia constante de la gravedad. Los resultados pueden aportar información para modelos de enfermedades cardíacas y Parkinson, además de ofrecer referencias para el desarrollo y la evaluación de tratamientos farmacéuticos.
La salud de las personas que viven en órbita también ocupará parte de la agenda. Los vuelos prolongados afectan la masa muscular, la densidad ósea, la circulación y la distribución de líquidos en el organismo. La tripulación recogerá datos sobre el flujo sanguíneo y probará equipos destinados a controlar parámetros médicos durante la estadía en el espacio.

Weigel añadió: “También explorarán la producción de cultivos, que es importante para las misiones espaciales de mayor duración, nos ayudarán a comprender mejor las anomalías del flujo sanguíneo que observamos en el espacio y probarán nuevos equipos médicos de diagnóstico para monitorear la salud de la tripulación”.
El cultivo de alimentos plantea desafíos propios fuera de la Tierra. El agua no se comporta como en un invernadero terrestre y las raíces carecen de la referencia gravitatoria que guía su crecimiento habitual.
Los experimentos de Crew-13 evaluarán qué condiciones favorecen el desarrollo de plantas y qué recursos exigirían las misiones que viajen durante períodos extensos lejos del planeta.

La expedición también sostendrá las operaciones diarias de la Estación Espacial Internacional. Los astronautas revisarán instrumentos, atenderán equipos científicos y participarán en el mantenimiento de sistemas de soporte vital, comunicaciones y energía. Esas labores permiten que los experimentos de distintos países continúen con regularidad.
Crew-13 relevará a los integrantes de Crew-12, que llegaron a la estación a mediados de febrero. La NASA prevé el regreso de Jessica Meir, Jack Hathaway, Sophie Adenot y Andrey Fedyaev en su propia cápsula Crew Dragon a partir del 5 de octubre, según las condiciones operativas y meteorológicas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Síndrome de Intestino irritable: por qué ahora más pacientes pueden recibir el diagnóstico
Una actualización internacional redujo los umbrales de frecuencia del dolor abdominal e incorporó la noción de molestia, con foco en quienes tienen síntomas persistentes que afectan su vida cotidiana

¿No sentir estrés es saludable? Por qué la tranquilidad sostenida puede ser una señal de alarma
Un estudio de la Universidad de California identificó que algunas personas parecerían atravesar menos tensiones diarias, aunque halló un patrón cognitivo particular que podría estar vinculado también a otros hábitos sociales

¿Agua o bebidas sin azúcar? Un estudio reveló cómo impactan en el peso
Un ensayo clínico de la Universidad de Liverpool siguió durante dos años a casi 500 adultos y evaluó, además, distintos indicadores de salud para determinar qué efectos tuvo cada alternativa

3 minutos vs 90: qué dice la ciencia sobre los beneficios de cada tipo de entrenamiento
Un estudio publicado en Cell Reports Medicine midió la respuesta del organismo tras sprints máximos y ciclismo moderado. Parte de esa reacción persistió incluso después de ocho semanas de entrenamiento, según el cardiólogo Paul Cohen

Cuál es el error frecuente que puede alterar la medición de los valores de la presión arterial
Las guías de la Asociación Americana del Corazón establecen condiciones precisas para el control, con consecuencias directas sobre el diagnóstico y el tratamiento indicado a los pacientes



