
Los perfiles del microbioma intestinal, el conjunto de billones de microbios que habitan el tubo digestivo, podrían distinguir algunos cánceres de aparición temprana. Un equipo de Mayo Clinic identificó diferencias en el microbioma intestinal de pacientes de hasta 50 años con cáncer colorrectal y de mama frente a quienes recibieron el diagnóstico a edades más avanzadas.
El análisis, publicado en Cell, identificó cambios bacterianos y metabólicos en los casos de cáncer de mama diagnosticados antes de los 50 años. Además, los pacientes con cáncer colorrectal presentaban niveles más altos de lactato y una mayor presencia de Veillonella parvula, una bacteria intestinal que utiliza ese compuesto para crecer.
PUBLICIDAD
Las muestras de 1.364 pacientes con diversos tipos, estadios y tratamientos oncológicos se recogieron antes del inicio de los tratamientos y se vincularon con información clínica sobre efectos secundarios y resultados. Los autores advirtieron que las diferencias microbianas y metabólicas no demuestran que causen los tumores de aparición temprana, aunque identificaron asociaciones que requerirán estudios posteriores.
Los tumores colorrectales podrían producir cantidades elevadas de lactato, un compuesto que V. parvula utiliza para crecer. La investigación sugirió que ese vínculo merece atención en los diagnósticos tempranos, pero todavía no estableció si interviene en el desarrollo de la enfermedad.
El cáncer temprano bajo la lupa

El cáncer de mama de aparición temprana presentó modificaciones en 64 especies bacterianas y menores niveles de ácidos biliares primarios, compuestos producidos por el hígado. Entre las bacterias que diferían en las pacientes jóvenes figuró Clostridium scindens, relacionada con el metabolismo de los ácidos biliares y los esteroides.
PUBLICIDAD
El análisis no encontró diferencias comparables vinculadas con la edad en el cáncer de cerebro, el tercer tipo de tumor evaluado para los diagnósticos tempranos. La cohorte reunió pacientes atendidos en las sedes de Mayo Clinic de Arizona, Florida y Minnesota, procedentes de 40 estados de Estados Unidos.
La incidencia del cáncer colorrectal aumentó cerca de 3% al año entre adultos de 20 a 49 años, según la Sociedad Americana contra el Cáncer. La incidencia del cáncer de mama creció 1,4% anual entre las mujeres menores de 50 años, de acuerdo con la misma organización.
Señales bacterianas según el tipo de tumor

Las comparaciones con 287 personas sin cáncer permitieron identificar 341 especies bacterianas asociadas con cinco grupos de cáncer, después de considerar otras afecciones de salud. Los tumores neuroendocrinos mostraron una reducción generalizada de bacterias intestinales comunes vinculadas con la salud.
PUBLICIDAD
Los cánceres de hígado y de las vías biliares intrahepáticas presentaron niveles más altos de varias bacterias, entre ellas Enterococcus faecalis. El cáncer de esófago mostró concentraciones mayores de seis especies, incluida Streptococcus, mientras que la investigación también detectó asociaciones diferenciadas en la leucemia linfoide, el mieloma múltiple y los cánceres de células plasmáticas relacionados.
“Ahora podemos acotar la búsqueda a aquellos cambios microbianos que son más específicos de cada tipo de cáncer”, afirmó el investigador de microbioma Ruben Mars, coautor de correspondencia del estudio. Mars señaló que esas señales deberán comprenderse antes de determinar si el microbioma tiene un papel causal y de desarrollar intervenciones dirigidas.
PUBLICIDAD
Supervivencia bajo la influencia del microbioma

Algunas bacterias intestinales se asociaron con la supervivencia en cánceres colorrectal, hepático, de vías biliares intrahepáticas, ovario y próstata, además de melanoma.
En los cánceres de hígado y de las vías biliares intrahepáticas, Bifidobacterium longum se vinculó con una supervivencia más prolongada, mientras que Blautia A massiliensis se asoció con una menor supervivencia.
El microbioma previo al tratamiento también se relacionó con la diarrea durante la quimioterapia con 5-FU, un fármaco utilizado contra varios tipos de cáncer. Los pacientes que luego presentaron ese efecto secundario tenían menos genes bacterianos capaces de descomponer el medicamento; buena parte de esa función correspondía a Anaerostipes hadrus.
PUBLICIDAD
La misma señal no se vinculó con diarrea entre quienes recibieron carboplatino, lo que sugirió una relación específica con el 5-FU. Purna Kashyap, director del Programa de Microbioma de Mayo Clinic y coautor de correspondencia, indicó que el microbioma no es el único factor que determina el cáncer o la respuesta terapéutica, pero podría ayudar a comprender por qué algunos pacientes presentan determinados efectos secundarios.
Los investigadores evaluarán si las señales microbianas específicas de cada cáncer intervienen de forma causal en la enfermedad y validarán la capacidad del microbioma para anticipar efectos secundarios en grupos más amplios de pacientes.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Saturno se verá más brillante este domingo: a qué hora mirar el cielo desde Argentina
El planeta de los anillos alcanzará su mayor cercanía anual con la Tierra. Será visible a simple vista durante toda la noche y un telescopio pequeño permitirá distinguir su rasgo más conocido

Descubren cómo bloquear al parásito de la malaria antes de que llegue al hígado y prevenir recaídas
Investigadores de la Universidad del Sur de Florida identificaron una región de Plasmodium vivax que puede ser reconocida por anticuerpos y que podría convertirse en un blanco para el desarrollo de vacunas

Uno de cada ocho casos de cáncer en el mundo está vinculado a infecciones prevenibles: cuáles son y cómo reducir el riesgo
Un estudio global publicado en The Lancet Oncology contabilizó 2,3 millones de diagnósticos atribuibles a bacterias, virus y otros patógenos, cuya carga puede reducirse con vacunas, controles y tratamientos oportunos. Cómo prevenir

Un estudio reveló dos hábitos asociados a menor riesgo de diabetes tipo 2, incluso en personas con predisposición genética
Los resultados presentados en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes aportan datos sobre cómo las decisiones cotidianas se vinculan con la posibilidad de desarrollar la enfermedad, incluso frente a una mayor carga hereditaria

Un estudio con más de 86.000 personas en Europa asoció el uso habitual de más de una lengua con menor probabilidad de envejecimiento biológico acelerado
Incorporar otra lengua exige memoria, atención y adaptación, con revisiones que observan indicios alentadores y límites metodológicos aún pendientes




