
La avicultura industrial disparó más de 100 veces la propagación del Campylobacter, la bacteria responsable del mayor número de casos de gastroenteritis en el mundo, según un nuevo estudio de la Universidad de Oxford. La investigación, liderada por el Ineos Oxford Institute for Antimicrobial Research, examinó cerca de 2.800 genomas bacterianos recolectados de pollos y aves silvestres en 30 países entre 1979 y 2024.
El trabajo señala que el número de pollos en el planeta se multiplicó por siete desde la década de 1960 y ronda actualmente los 31.000 millones de aves. Esa concentración masiva en sistemas de producción intensiva modificó de forma radical el espacio ecológico disponible para los patógenos, lo que abrió nuevas vías para que bacterias antes confinadas al entorno silvestre penetraran en las explotaciones avícolas, se propagaran y se consolidaran dentro de la cadena alimentaria humana, de acuerdo con Euronews.
PUBLICIDAD
Una bacteria con alcance global y consecuencias graves

El Campylobacter figura entre las cuatro principales causas de enfermedades diarreicas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sus síntomas —diarrea, dolor abdominal, fiebre, náuseas y vómitos— suelen extenderse entre tres y seis días, y en la mayoría de los adultos sanos el cuadro se resuelve sin complicaciones. No obstante, la infección puede volverse mortal en niños muy pequeños, personas mayores y pacientes inmunodeprimidos.
La avicultura concentra entre el 60% y el 80% de los casos humanos atribuibles a cepas de origen avícola, según los autores del estudio. Esa proporción convierte a las granjas de pollos en el principal reservorio de transmisión hacia las personas, ya sea a través del consumo de carne contaminada o por contacto directo con animales o sus desechos.
PUBLICIDAD
La ganadería intensiva como motor de cambio ecológico
Sam Sheppard, autor principal de la investigación, advirtió que la industria avícola “creó uno de los mayores hábitats animales del planeta”. “Nuestros resultados aportan nuevas pruebas de que los cambios ambientales provocados por los humanos pueden aumentar la propagación de enfermedades infecciosas”, afirmó el especialista en declaraciones recogidas por Euronews.
El investigador explicó que, a medida que las poblaciones de pollos fueron en aumento, las bacterias tuvieron muchas más oportunidades de ingresar a las explotaciones avícolas y afianzarse en ese entorno. Ese proceso de adaptación no es inocuo: al ajustarse a las condiciones de las granjas industriales, el Campylobacter puede adquirir características que le permiten sobrevivir en ambientes adversos, entre ellas propiedades vinculadas a la resistencia a los antimicrobianos.
PUBLICIDAD

Resistencia a los antibióticos, el riesgo que se agrava
Oakem Kyne, primer firmante del estudio en la Universidad de Oxford, subrayó que entender cómo las prácticas ganaderas inciden en la evolución bacteriana “es un paso importante para reducir la carga de las enfermedades transmitidas por los alimentos”. La resistencia a los antimicrobianos preocupa a la salud pública porque amenaza la eficacia de los tratamientos disponibles frente a infecciones que hoy todavía responden a los antibióticos convencionales.
Los científicos coincidieron en que “comprender estas consecuencias evolutivas es esencial si se quiere reducir los riesgos futuros de enfermedades zoonóticas y de resistencia a los antimicrobianos”, según el portal de noticias. Las aves actúan como reservorios de patógenos, y los cambios en sus poblaciones —provocados por decisiones humanas de producción a escala industrial— pueden tener efectos directos sobre la salud pública global.
PUBLICIDAD
El estudio no formula propuestas específicas en relación con políticas sanitarias. Sin embargo, los autores de la investigación sostienen que los resultados obtenidos en su análisis tendrían que ser incorporados tanto en el diseño de estrategias destinadas a la vigilancia epidemiológica como en las discusiones que giran en torno al modelo de producción avícola en todo el mundo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
“Con poco sueño, sentimos más hambre y nos cuesta parar de comer”: qué ocurre con las hormonas y el peso corporal cuando se duerme menos de seis horas
Especialistas en medicina del sueño explican a Infobae que descansar mal afecta la saciedad, altera el manejo de la glucosa y favorece elecciones dulces o grasas

El pescado que ayuda a fortalecer las defensas después de los 50 años y cuántas veces por semana conviene comerlo
Especialistas destacan el aporte de omega-3, vitamina D, B12, selenio y proteínas de ciertas especies grasas, dentro de una alimentación equilibrada acompañada por ejercicio y buen descanso

Un estudio revela cuánto tiempo extra de sueño protege la presión arterial
El análisis observacional identificó un posible vínculo entre prolongar el descanso fuera de la jornada laboral y una menor probabilidad de hipertensión, aunque no establece una relación causal

Dos zonas del cerebro compiten entre el riesgo y la evitación, según un estudio con registros en tiempo real
Un estudio registró cómo dos áreas vecinas de la corteza orbitofrontal alternan su actividad antes de definir si una persona enfrenta una amenaza o elige evitarla

El hábito diario de un científico de 97 años que la ciencia vincula con una vida más larga
Silvio Garattini recorre cinco kilómetros a paso rápido y un estudio con más de 64.000 personas refuerza la importancia de la intensidad para obtener beneficios cardiovasculares y reducir el riesgo de mortalidad



