
El último Boletín Epidemiológico Nacional elaborado por la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación Argentina y publicado el 12 de enero de 2026, presentó un panorama actualizado de las enfermedades transmisibles en el país, resaltando la evolución de los principales eventos bajo vigilancia sanitaria durante 2025.
La recopilación de estos datos, obtenidos a partir del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0), define las prioridades actuales en salud pública y revela tendencias clave que afectan a amplio sectores de la población.
La vigilancia nacional verificó un incremento importante en los casos notificados de tuberculosis, la persistencia de brotes regionales de coqueluche, señales de alerta por hantavirosis en algunas áreas, y una desaceleración de la transmisión del dengue respecto de años previos. El registro también analiza la circulación de infecciones respiratorias como la influenza, el comportamiento de otros virus emergentes y la situación de enfermedades prevenibles por vacunas.
Crecimiento de tuberculosis

Entre los principales hallazgos, la notificación de tuberculosis alcanzó un total de 16.445 casos entre las semanas epidemiológicas 1 y 52 de 2025, lo que representa un crecimiento del 79,7% desde 2020 y del 3,9% respecto a 2024. La mayor concentración de casos se presenta en la región centro, impulsada por jurisdicciones como Buenos Aires y Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde los incrementos superan el 9%.
Según el boletín, “tanto la tasa como el número de casos fueron las más elevadas del período total analizado”. La región Santa Fe mostró el aumento provincial más marcado con un 24,3% más de notificaciones en comparación con el año anterior. Además, se identificaron más de 65 subjurisdicciones en 14 provincias que exhibieron incrementos estadísticamente significativos, principalmente en áreas metropolitanas y partidos del conurbano, confirmando la heterogeneidad geográfica del riesgo.
La tasa nacional de tuberculosis trepó a 34,6 casos cada 100.000 habitantes, y las jurisdicciones con mayor carga —Jujuy, Salta, CABA, Buenos Aires, Chaco y Formosa— muestran además tendencias crecientes en los últimos años. Once provincias se incluyen en la categoría de aumento significativo.
El informe vincula parte de este fenómeno a la recuperación pospandémica de los sistemas de vigilancia y diagnóstico, pero advierte que la persistencia del alza refleja también condiciones estructurales que favorecen la transmisión y dificultan el control. Para enfrentar estos desafíos, el Ministerio avanza en la expansión del diagnóstico molecular rápido, la nominalización del seguimiento de pacientes y la actualización de las normas de manejo de casos y tratamiento.

Respecto a la coqueluche (tos convulsa), durante 2025 se notificaron 6.621 casos sospechosos, de los cuales 1.096 fueron confirmados y 9 resultaron en fallecimientos, todos en menores de dos años. El reporte advierte que “las mayores incidencias acumuladas se observaron en el grupo de 0 a 5 años, con predominio en los menores de 1 año”.
El patrón geográfico es de sostenido crecimiento en Tierra del Fuego, donde la incidencia de coqueluche quintuplica la de otras jurisdicciones, así como en Buenos Aires, CABA, Santa Fe y Córdoba. La vigilancia laboratorial identificó tanto la circulación de Bordetella pertussis como de variantes menos frecuentes, y detalló brotes concentrados en sectores urbanos y educativos.
El informe subraya además las variaciones en las coberturas de vacunación entre provincias y la necesidad de recuperar esquemas atrasados debido a la pandemia. Aunque hubo un avance en la cobertura en lactantes y en embarazadas durante 2024 y 2025, persisten obstáculos en la vacunación oportuna de refuerzos en la infancia y adolescencia, sobre todo en distritos populosos.
“Umbral de brote” de hantavirus
En el caso de la hantavirosis, el boletín destaca la presencia de un “umbral de brote” en la región centro (Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe) durante la segunda mitad de 2025, con 52 casos confirmados, un 62% de ellos en esa franja geográfica y una letalidad elevada que supera el 30%.

La mediana de edad de los infectados es de 34 años y casi el 75% corresponde a personas entre 20 y 49 años. El documento explica que “la mayor letalidad registrada en el período podría estar relacionada a la subnotificación de casos leves, aunque continúan en investigación otras causas”. Los episodios graves y los fallecimientos afectan de manera desproporcionada a adultos de mediana edad y, en menor medida, a niños pequeños. Ayer se supo que una niña de 10 años falleció por hantavirus en el paraje ruralChas, en el partido de General Belgrano, provincia deBuenos Aires,
En cuanto al dengue, la vigilancia registró un retroceso en la magnitud de la epidemia respecto a los años 2023 y 2024, cuando se alcanzaron picos históricos.
Al cierre de 2025, el país transitaba una etapa de “escenario epidemiológico de bajo riesgo”. Entre las semanas epidemiológicas 31 y 53 solo se confirmaron 13 casos, de los cuales 8 eran importados. Según el informe, “esta tendencia sugiere una interrupción de la transmisión viral autóctona sostenida en el territorio nacional”. No obstante, la alerta permanece centrada en la detección temprana de nuevos serotipos y en el seguimiento de zonas con condiciones ambientales y sociodemográficas propicias.
Infecciones respiratoria aguadas
En el monitoreo de infecciones respiratorias agudas, las redes centinelas reportaron más de 1,2 millones de casos de enfermedad tipo influenza, 179.350 casos de neumonía y 162.865 casos de bronquiolitis en menores de dos años durante 2025. La vigilancia genómica identificó la circulación de variantes de influenza A(H3N2), y los registros del laboratorio nacional detallaron la detección del subclado K en varias provincias —incluyendo Buenos Aires, CABA, Mendoza, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego—.
En ese marco, el informe consigna que “la mayoría de los casos secuenciados no consignan antecedentes de vacunación antigripal”, y que la vigilancia epidemiológica requiere pruebas rápidas y caracterización genética para anticipar cambios en la circulación viral.

“En lo que refiere a los casos de Influenza A(H3N2), desde el 18 de diciembre de 2025 hasta el 09 de enero de 2026, se confirmaron 11 casos del subclado J.2.4.1 (K), 11 al subclado J.2.3, uno al subclado J.2.2 y uno al subclado J.2. Teniendo en cuenta que no se registran cambios significativos en la gravedad clínica de esta nueva variante, el Ministerio de Salud de la Nación recomienda mantener las medidas habituales de prevención, control y atención clínica de infecciones respiratorias agudas y sostener una vigilancia fortalecida”, destacaron desde la cartera de Salud.
El documento también realiza un balance anual sobre avances en la presentación periódica de datos de notificación obligatoria, la integración de alertas internacionales, nuevas metodologías estadísticas, y la actualización de indicadores para optimizar la respuesta sanitaria.
En palabras de Cecilia González Lebrero, directora de Epidemiología, “la vigilancia es, ante todo, una práctica colectiva que se fortalece en el tiempo, en la confianza y en el trabajo compartido”.
Para la actual temporada 2025-2026, los equipos técnicos enfatizan el fortalecimiento de capacidades de detección rápida, un monitoreo específico en zonas de alta circulación de agentes infecciosos y la articulación entre jurisdicciones para responder de manera integral y equitativa a los riesgos emergentes.

Aunque la cobertura de vacunación contra tuberculosis (BCG) se mantiene alta, aún existe margen para mejorar en componentes como la notificación oportuna de nuevos casos y la vigilancia en poblaciones vulnerables. Frente a brotes estacionales y a la complejidad de la situación epidemiológica, el boletín recomienda sostener una vigilancia activa, la capacitación continua de los equipos de salud y la comunicación transparente de riesgos a la sociedad.
De cara al 2026, el Ministerio de Salud resaltó la importancia del “seguimiento territorial de los indicadores”, la actualización de los protocolos de diagnóstico y el reforzamiento de los sistemas de información.
Entre los desafíos próximos se encuentran cerrar las brechas de vacunación, optimizar la búsqueda activa de casos en tuberculosis y coqueluche, y mantener el monitoreo genómico para anticipar eventuales emergencias. Este trabajo, según el documento, “permitirá orientar estrategias de control focalizadas, priorizando las subjurisdicciones identificadas como de alta carga y/o rápido crecimiento”, según detallan en el Boletín.
Últimas Noticias
La producción de hidrógeno solar da un giro mediante innovadores materiales plásticos desarrollados en Suecia
Expertos de Chalmers presentan una posible solución que aprovecha la luz del sol y plásticos especiales para obtener hidrógeno, abriendo la puerta a energías limpias sin los límites del platino

La sorprendente diversidad de titanosaurios en la Patagonia sale a la luz con un nuevo fósil
Los restos de la nueva especie de dinosaurio fueron hallados en el norte de Neuquén. Transforma la comprensión sobre los dinosaurios del Cretácico y los investigadores rinden homenaje al legado de Bernardo Houssay

Por qué los lugares conocidos ayudan al cerebro a fijar los recuerdos
Investigadores de universidades de Estados Unidos identificaron un mecanismo cerebral que explica por qué ciertos entornos favorecen la memoria. Las claves de un hallazgo que podría influir en el aprendizaje y la educación

La sorprendente conexión entre los meteotsunamis en las costas de Argentina y Uruguay y la erupción de un volcán
Lo reveló un estudio realizado por científicos argentinos y finlandeses cuando se produjo la erupción del Hunga Tonga en 2022. Cómo se llevó a cabo y qué recomendaciones dieron a partir de los resultados

¿El cuerpo humano está preparado para los viajes prolongados al espacio?: los efectos sobre el cerebro y las células
Dos estudios científicos independientes comprobaron el desplazamiento cerebral y nuevas redes moleculares. Los detalles



