La letra chica de la mayor reforma del calendario de vacunación infantil en EE.UU.

Un cambio impulsado por la administración Trump introduce cambios sustanciales en las bases de la inmunización pediátrica, sobre todo en el primer año de vida. La reestructuración de los prestigiosos CDC y la controversia por el fin de la obligatoriedad

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El secretario de Salud y
El secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., impulsa en consenso con el presidente Donald Trump el mayor giro en la política federal de inmunización de las últimas tres décadas (AP Foto/Mariam Zuhaib)

Una transformación profunda en el calendario federal de vacunación de Estados Unidos, impulsada por la administración Trump, redefinió las recomendaciones sobre inmunización infantil y trasladó parte de la decisión al acuerdo privado entre médicos y familias.

El secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., anunció que varias vacunas dejarán de ser recomendadas de manera universal y pasarán a determinarse caso a caso, en especial las aplicadas durante el primer año de vida. Se trata de una medida que, según expertos consultados, podría derivar en un descenso general de la vacunación y un aumento de enfermedades prevenibles.

Nuevo calendario infantil

De acuerdo con el comunicado oficial, el nuevo calendario mantiene la recomendación universal solo para las vacunas contra sarampión, poliomielitis, tos ferina, virus del papiloma humano (VPH) y varicela.

Los expertos hablan del peligro
Los expertos hablan del peligro de sociedades con bolsones de infravacunados -la mayoría sin saberlo, ni quererlo-

Para el resto, como la del rotavirus, el meningococo y la gripe, la administración y recomendación dependerán del acuerdo entre médicos y tutores legales. Además, se eliminó la recomendación de la vacuna contra la hepatitis B administrada a recién nacidos, que estaba vigente desde 1991, lo que marca el mayor giro en la política federal de inmunización de las últimas tres décadas.

La justificación oficial sostiene que estos cambios equiparan la política nacional a la de países donde las vacunaciones no son obligatorias ni universales para la población pediátrica.

Los portavoces federales argumentan que la actualización busca “ajustar el esquema vacunal nacional a realidades científicas revisadas” y responde a la necesidad de armonización internacional, mientras que asociaciones científicas y médicas, según recogen medios estadounidenses, alertan sobre los riesgos de una posible disminución en la cobertura inmunitaria.

Kennedy afirmó que la decisión
Kennedy afirmó que la decisión “protege a los niños, respeta a las familias y reconstruye la confianza en la salud pública” (Imagen Ilustrativa Infobae)

Debate entre los expertos y la política

La nueva normativa asegura que el acceso a las vacunas y la cobertura médica se mantendrán vigentes para todas las familias. El debate entre autoridades y especialistas se ha intensificado tras la reforma de los CDC.

El impacto institucional de estos cambios se ha reflejado en la reestructuración de la comisión de vacunación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), después de que el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., cesara a 17 miembros por supuestos conflictos de interés.

Kennedy afirmó que la decisión “protege a los niños, respeta a las familias y reconstruye la confianza en la salud pública”. La administración renovó también el liderazgo de los CDC, designando a Jim O’Neill como nuevo director y sustituyendo a Susana Monarez, a quien la administración Trump acusó de falsear información luego de que la exfuncionaria denunciara presiones para aceptar posturas antivacunas.

La nueva normativa promueve la
La nueva normativa promueve la decisión compartida entre médicos y familias para la administración de vacunas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La crisis de confianza

El Proyecto de Integridad de las Vacunas de la Universidad de Minnesota, a través de su representante Michael Osterholm, expresó que “abandonar las recomendaciones sobre las vacunas que previenen la influenza, la hepatitis y el rotavirus, y modificar la recomendación para el VPH sin un proceso público que evalúe los riesgos y los beneficios, provocará más hospitalizaciones y muertes evitables entre los niños estadounidenses”.

Según el Departamento de Sanidad y Servicios Humanos, la revisión fue motivada por una orden presidencial emitida por Donald Trump en diciembre para aproximar el modelo nacional al de países como Dinamarca, Alemania y Japón.

Cabe señalar que el secretario de Salud de los Estados Unidos, Kennedy Jr., ha señalado que prefiere el esquema vacunal de Dinamarca, pero sin considerar que la reducción de las vacunas en el primer año de vida es posible por el pleno acceso a la salud que existe en ese país.

El debate sobre la obligatoriedad

La Sociedad Latinoamericana de Infectología
La Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica advirtió que la crisis de confianza en las vacunas y el descenso sostenido en la cobertura infantil y adolescente constituyen una tendencia sin precedentes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La figura de Robert F. Kennedy Jr. ocupa un lugar central en este proceso. Kennedy ha cuestionado públicamente la eficacia de diversas vacunas y ha afirmado que la desarrollada contra la COVID-19 es “la más letal jamás fabricada”. Además, respaldó teorías conspirativas sobre una supuesta vinculación entre vacunas y autismo, posturas que han avivado la controversia tanto en el sector sanitario como en la sociedad.

El nuevo enfoque normativo relega la obligatoriedad y universalidad de la inmunización y promueve la decisión compartida entre médico y paciente según el contexto particular. Así lo establece el Departamento de Sanidad y Servicios Humanos.

Organizaciones internacionales y sociedades médicas anticipan un seguimiento detallado de la nueva política, por el riesgo de que los cambios disminuyan la protección frente a enfermedades prevenibles.

Cifras indispensables

Las Américas, que fue la primera región del mundo en eliminar el sarampión en dos ocasiones, ha perdido nuevamente su estatus de libre de sarampión.

Jarbas Barbosa, director de la
Jarbas Barbosa, director de la OPS, explicó en conferencia mundial: "Mientras el sarampión no se elimine a nivel mundial, nuestra región seguirá enfrentando el riesgo de reintroducción y propagación del virus entre las poblaciones no vacunadas o con vacunación incompleta"

Consultado por Infobae sobre el estado actual de las inmunizaciones en América Latina, el doctor José Brea, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Vacunología (SLV), aportó cifras actuales y contundentes. En 2024, los niños no vacunados a nivel mundial sumaron 14,3 millones: son quienes no recibieron ninguna vacuna. En las Américas, aproximadamente 1,2 millones de niños menores de un año siguen desprotegidos, tal como explicó Brea.

La Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE), que reúne a especialistas en pediatría e inmunización de toda la región, señaló a Infobae que, en un contexto de crisis de confianza sobre las vacunas, es necesario debatir estrategias globales para mejorar la cobertura y evitar la reemergencia de enfermedades mortales que ya estaban controladas, como sarampión, polio, tos convulsa o coqueluche.

Los infravacunados contribuyen a la pérdida de la inmunidad colectiva, un principio esencial para la salud pública, muchas veces sin ser conscientes de ello. Las sociedades científicas de la región y del mundo advierten sobre el descenso sostenido en la cobertura de vacunación infantil y adolescente, una tendencia sin precedentes.