Con IA, científicos de Yale logran obtener información clave sobre el envejecimiento y la salud genética de los órganos

Al analizar 10.000 tejidos de más de 800 donantes, demostraron que la inteligencia artificial puede identificar regiones celulares y la edad biológica de una persona o el funcionamiento de sus genes, mejorando la medicina personalizada

Guardar
Científicos de Yale emplean inteligencia
Científicos de Yale emplean inteligencia artificial para predecir la edad biológica y la expresión génica a partir de imágenes de tejidos humanos (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Imaginas poder saber la edad de una persona o el funcionamiento de sus genes solo a partir de una imagen de tejido tomada en el laboratorio? Hasta hace poco, esto parecía ciencia ficción.

Sin embargo, un equipo de científicos de Yale University dio un paso revolucionario: consiguió que la inteligencia artificial convierta imágenes convencionales de tejidos humanos en una ventana única al interior del organismo. Gracias a este avance, ahora es posible extraer información clave sobre el envejecimiento y la salud genética de los órganos sin necesidad de pruebas complejas o procedimientos invasivos.

Un artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) detalla cómo, mediante modelos avanzados de aprendizaje profundo, se pueden analizar muestras histológicas convencionales para detectar patrones celulares que, de otra forma, resultarían invisibles al ojo humano.

El modelo de aprendizaje profundo
El modelo de aprendizaje profundo desarrollado por Yale identifica diferencias en la edad biológica de órganos, incluso entre personas de la misma edad cronológica (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ran Meng, autor principal del estudio, explicó que las imágenes de tejidos ordinarias contienen información capaz de revelar tanto la expresión génica como la edad real de una persona, detalles antes ocultos incluso para los expertos.

Además, destacó que la mejora en la calidad de las imágenes permite asociar rasgos genéticos individuales y que los modelos desarrollados son capaces de procesar grandes volúmenes de datos con alta precisión, identificando las regiones de las imágenes que determinan si un tejido pertenece a una persona más joven o de mayor edad.

Así empieza: aprendizaje profundo para ver mucho más allá

Para llevar a cabo este proyecto, el equipo de Yale University analizó un total de 10.000 imágenes de tejidos obtenidas de 838 donantes sanos, abarcando 12 tipos diferentes de tejidos, como pulmón, corazón, piel, arterias y testículo. La clave de la innovación reside en el uso de aprendizaje profundo, un tipo de inteligencia artificial que emula la manera en la que el cerebro humano identifica y asocia patrones complejos.

El estudio analizó 10.000 imágenes
El estudio analizó 10.000 imágenes de tejidos de 838 donantes sanos, abarcando 12 tipos de órganos como pulmón, corazón, piel y arterias (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta tecnología automatizada analiza imágenes histológicas convencionales, similares a las que se usan en exámenes médicos rutinarios. Lo que antes era solo una foto de células en una lámina, ahora se convierte en una fuente de información mucho más rica. Por ejemplo, el sistema es capaz de reconocer diminutas variaciones en el núcleo de las células que delatan signos de envejecimiento, o relacionar ciertos patrones visuales con determinados genes activos o inactivos.

A modo de ejemplo, imagina que dos personas de la misma edad cronológica, digamos 60 años, pueden tener tejidos con una “edad biológica” muy diferente. La inteligencia artificial puede captar estos matices, lo que ayuda a explicar por qué algunos órganos se conservan mejor que otros o por qué algunas enfermedades aparecen más temprano en unos individuos.

Así continúan los resultados: lo que las imágenes pueden predecir

Los modelos desarrollados por el equipo de Yale demostraron una notable precisión en la predicción tanto de la expresión génica como de la edad biológica. Por ejemplo, fueron especialmente precisos al analizar órganos con cambios morfológicos marcados debido al paso del tiempo, como el pulmón, el corazón, la piel, el nervio tibial, la arteria tibial y el testículo.

El avance promete diagnósticos médicos
El avance promete diagnósticos médicos más precisos y personalizados, anticipando riesgos de enfermedades y envejecimiento prematuro con muestras rutinarias (Imagen Ilustrativa Infobae)

A nivel técnico, los investigadores identificaron 906 loci genéticos (imageQTLs) directamente asociados a la morfología nuclear, así como genes diferencialmente expresados mediante comparaciones entre grupos de imágenes con similitudes. El poder de la inteligencia artificial también permitió comprimir imágenes de gran tamaño, extrayendo características interpretables y conectando la estructura de los tejidos a gran escala con pequeños detalles celulares.

Este avance resulta especialmente prometedor para el diagnóstico médico. Por ejemplo, un patólogo podría anticipar el riesgo de enfermedades del corazón o de envejecimiento prematuro utilizando únicamente muestras histológicas estándar. Es decir, un análisis que ya se hace rutinariamente podría, en el futuro, arrojar aún más información sobre la salud del órgano, permitiendo actuar antes de que aparezcan síntomas o daños irreversibles.

Así impacta en la medicina: prevención y diagnóstico más confiables

El potencial de esta técnica va más allá de la curiosidad científica. Según Yale University, el nuevo enfoque tiene el poder de transformar la medicina diagnóstica y la prevención, ya que es una herramienta objetiva y automatizada para evaluar el envejecimiento y la actividad genética en los tejidos. Esto puede traducirse en diagnósticos más certeros, tratamientos personalizados y medidas preventivas más tempranas.

La técnica de Yale conecta
La técnica de Yale conecta el genotipo con el fenotipo, acercando a la medicina a una comprensión integral del envejecimiento y las enfermedades (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, el estudio forma parte de la búsqueda de la ciencia por unir el genotipo (la información genética que contiene nuestro ADN) con el fenotipo (cómo se manifiestan esos genes en nuestro cuerpo).

El profesor Mark Gerstein, coautor, señaló: “Uno de los nuevos frentes de investigación es la ‘multimodalidad’, conectar el genotipo con todo tipo de datos que describen el fenotipo. En este trabajo, avanzamos en conectar el genotipo con las características de las imágenes”, subrayó Yale University. Dicho de otro modo, la medicina se acerca a una comprensión integral de cómo la genética y el ambiente juntos determinan el envejecimiento y el desarrollo de enfermedades.

Últimas Noticias

El rover Curiosity de la NASA explora las inquietantes telarañas de Marte

El vehículo robot reveló nuevas pistas sobre el agua subterránea y ambientes habitables en el planeta rojo, ampliando el conocimiento sobre el pasado de agua líquida y posibles condiciones para la vida

El rover Curiosity de la

Qué significa quedarse dormido en menos de diez minutos: lo que dice la ciencia sobre la latencia del sueño

La latencia del sueño, medida central en estudios clínicos, puede variar según factores como la edad, los hábitos diarios y el entorno, y su análisis es clave para comprender la calidad del descanso nocturno en la población adulta

Qué significa quedarse dormido en

Por qué las caídas aumentan con la edad: un estudio encontró pistas en un tipo de neuronas

Una investigación canadiense sobre el papel del cerebelo abre nuevas oportunidades para ganar autonomía a medida que pasan los años

Por qué las caídas aumentan

Crean cartílago para uso humano a partir de vegetales: cómo funciona la técnica que promete transformar la medicina regenerativa

El avance científico inédito logró producir piezas biocompatibles en laboratorio mediante recursos naturales. Los detalles de un avance que podría convertirse en una solución ante la escasez de donantes y el alto costo de las terapias convencionales

Crean cartílago para uso humano

Cómo el cerebro puede ayudar a eliminar la grasa que no se pierde con dieta ni ejercicio

Científicos de Washington University identificaron, en modelos animales, una vía neuronal que podría reducir estas reservas naturales del cuerpo. Cómo este avance brindaría nuevas opciones frente a la obesidad difícil de tratar

Cómo el cerebro puede ayudar