
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 55 millones de personas en todo el mundo viven con demencia y se espera que esa cifra se duplique hacia 2050, siendo la enfermedad de Alzheimer una de las principales causas de discapacidad entre los adultos mayores.
Se caracteriza por la acumulación de proteínas anómalas y la pérdida de conexiones neuronales. Sin embargo, los mecanismos que desencadenan la enfermedad no se comprenden completamente, ya que algunas personas presentan estas alteraciones sin desarrollar síntomas.
Recientemente, investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard plantearon que la disminución de litio en el cerebro podría acelerar el deterioro de la memoria y favorecer el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.
La investigación se publicó en revista Nature. En un comunicado, los científicos realizaron experimentos en ratones y describieron que el trabajo “demuestra por primera vez que el litio se produce de forma natural en el cerebro, lo protege de la neurodegeneración y mantiene la función normal de todos los tipos principales de neuronas”.
Según el doctor Eric Topol, cardiólogo, genetista y uno de los científicos más influyentes del mundo, “el nuevo estudio es el más impresionante en neurociencia sobre el litio publicado hasta la fecha. Es exhaustivo, mecanicista y reúne datos convincentes de humanos y ratones”.

El estudio reciente de la Facultad de Medicina de Harvard identificó al orotato de litio como una alternativa potencialmente más segura y eficaz que el tradicional carbonato de litio en la prevención de la enfermedad de Alzheimer.
Topol afirmó: “El uso del litio se asocia con diversos efectos secundarios graves, como efectos neurológicos, renales y tiroideos, lo que lo consolida como un medicamento con un margen terapéutico limitado".
Y añadió que el trabajo condujo al descubrimiento de una sal de litio mucho mejor que reduce la probabilidad de ser atrapado por la beta amiloide, lo cual es fundamental para el efecto del litio.
Hallazgos del nuevo estudio

De acuerdo a Topol, el nuevo estudio adoptó un enfoque agnóstico de los metales en el cerebro humano, evaluando la concentración de 27 de ellos y descubriendo que sólo el litio (Li) se destacó tanto en personas con deterioro cognitivo leve (DCL) como en enfermedad de Alzheimer (en comparación con individuos sin deterioro cognitivo, NCI).
Los niveles de litio en el cerebro de individuos con cognición intacta resultaron ser mil veces inferiores a los alcanzados en tratamientos para el trastorno bipolar, lo que llevó a los investigadores a profundizar en los efectos de la deficiencia y reposición de litio en modelos animales.
Con esos antecedentes se realizaron una serie de experimentos en ratones con dieta deficiente en litio o con reposición de litio, en ratones modelo de Alzheimer y en ratones viejos (de tipo salvaje), junto con los efectos de estas intervenciones sobre la memoria, el aprendizaje, la inflamación y los cambios relacionados en las células y tejidos cerebrales.

Los principales hallazgos, según Topol:
- Los experimentos en ratones revelaron que la placa amiloide, característica del Alzheimer, secuestra el litio en el cerebro, lo que reduce su disponibilidad y función. La administración de orotato de litio —una sal de litio menos propensa a ser atrapada por el amiloide— mejoró la capacidad de la microglía para eliminar la proteína beta amiloide-β.
- En ratones con dieta deficiente en litio, se observó un aumento de la inflamación cerebral, acumulación de amiloide-β y proteína tau fosforilada, pérdida de sinapsis y deterioro de la memoria. Por el contrario, el orotato de litio previno de manera más eficaz que el carbonato de litio la acumulación de estas proteínas y la neuroinflamación, además de mejorar los parámetros cognitivos.
- En ratones de edad avanzada sin Alzheimer, el orotato de litio restauró la memoria a niveles comparables a los de animales jóvenes, junto con mejoras en el reconocimiento de objetos y el desempeño en tareas de laberinto. Los análisis genéticos mostraron que la deficiencia de litio activa la enzima GSK3β, implicada en la neurodegeneración, lo que sugiere que la inhibición de esta vía podría tener efectos protectores.

El doctor Topol explicó que el descubrimiento del orotato de litio como una sal con menor tendencia a ser secuestrada por el beta amiloide- representa un avance respecto al carbonato de litio, utilizado hasta ahora en ensayos clínicos para la función cognitiva y la progresión del Alzheimer.
Además, la cantidad de litio elemental en el orotato de litio es aproximadamente una quinta parte de la presente en el carbonato de litio, lo que podría traducirse en un mejor perfil de seguridad.
“Si el orotato de litio funciona, desconocemos la dosis correcta u óptima. Incluso 10 mg representaría una reducción considerable de la dosis habitual de carbonato de litio, que para el trastorno bipolar en adultos es de entre 600 y 1800 mg/día. La cantidad de litio elemental en el orotato de litio es aproximadamente una quinta parte de la de carbonato de litio. Por lo tanto, dosis de orotato entre 5 y 10 mg pueden ser insuficientes para conseguir el efecto (10 mg de orotato de litio equivalen a unos 0,4 mg de litio elemental)“, explicó Topol.

Y completó que el orotato de litio no se encuentra de forma natural en cantidades significativas en los alimentos y, aunque los datos actuales sugieren que podría ser seguro en dosis bajas, solo un ensayo clínico podrá determinar su eficacia real y la dosis óptima en personas.
“¿Deberían las personas empezar a tomar orotato de litio, como la dosis baja de 5 mg que ahora se encuentra ampliamente disponible como suplemento no regulado? La respuesta es no, aunque anticipamos que sería seguro, sin efectos secundarios preocupantes como los observados con dosis considerablemente más altas de carbonato de litio utilizadas para el trastorno bipolar. Sí, es tentador, con el conjunto de evidencia presentada aquí que supera a los suplementos de uso común, pero necesitamos un ensayo clínico para demostrar que el nuevo estudio se traduce en un beneficio en humanos", concluyó el médico.
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