Cardiólogos advierten que reducir el consumo de carnes procesadas se vincula con un menor riesgo de infarto

La evidencia científica refuerza que ajustar este hábito alimentario puede favorecer la salud cardiovascular a largo plazo

Guardar
Cardiólogos advierten que limitar las
Cardiólogos advierten que limitar las carnes procesadas reduce significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, según estudios internacionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un creciente cuerpo de evidencia internacional sostiene que reducir el consumo habitual de carnes procesadas tiene un impacto directo en la salud del corazón. Las advertencias de cardiólogos estadounidenses, recogidas por el portal EatingWell, se ven respaldadas por estudios recientes y por entidades como la American Heart Association (AHA) y el American College of Cardiology (ACC), que recomiendan limitar estos productos para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Según EatingWell, el cardiólogo Dean Marella, de la Cooper Medical School of Rowan University, subraya que “disminuir la ingesta de productos como fiambres, panceta, salchichas y nuggets es uno de los cambios más útiles para la salud cardíaca”.

El especialista aclara que estos alimentos no están totalmente prohibidos, aunque sugiere reservarlos para situaciones poco frecuentes y alejarlos de la dieta diaria.

El vínculo entre carnes procesadas y enfermedades cardíacas

Las carnes procesadas contienen altos niveles de sodio y grasas saturadas, factores asociados con la aparición de hipertensión arterial y el aumento del colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”.

Según la American Heart Association (AHA), una dieta con exceso de sodio incrementa la presión arterial y favorece la formación de placas en las arterias, lo que eleva el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.

En ese sentido, una sola salchicha puede aportar cerca del 20% de la ingesta diaria recomendada de sodio, según datos de EatingWell.

Las carnes procesadas, como fiambres
Las carnes procesadas, como fiambres y salchichas, contienen altos niveles de sodio y grasas saturadas, factores que aumentan la presión arterial y el colesterol LDL (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cardiólogo Sergiu Darabant, formado en la University of Medicine and Pharmacy de Rumania y especializado en cardiología en el Atlantic Health System/Morristown Medical Center de Nueva Jersey, agrega que las grasas saturadas presentes en los embutidos y carnes procesadas aumentan la probabilidad de enfermedad coronaria al elevar el colesterol LDL.

“Reducir la cantidad de sodio en la dieta ayuda a mejorar la presión arterial y beneficia directamente al corazón”, indica el experto en diálogo con EatingWell.

Una investigación publicada en Lancet Regional Health Americas analizó a más de 16.000 personas y concluyó que una dieta alta en alimentos ultraprocesados, entre los que se incluyen las carnes procesadas, eleva hasta un 23% el riesgo de desarrollar enfermedad coronaria respecto de quienes limitan su consumo.

Otros riesgos asociados y alternativas recomendadas

Las carnes procesadas contienen aditivos como nitratos y nitritos, empleados para su conservación y saborización. Estos compuestos, junto con los métodos de cocción, contribuyen al aumento del riesgo de diabetes tipo 2.

EatingWell destaca que reemplazar estos alimentos por aves o carnes frescas no procesadas puede reducir la probabilidad de desarrollar enfermedades metabólicas que, a su vez, duplican el riesgo de padecer patologías cardiovasculares.

Investigaciones científicas apuntan que una
Investigaciones científicas apuntan que una dieta alta en alimentos ultraprocesados, incluidas las carnes procesadas, eleva en un 23% la posibilidad de enfermedad coronaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los especialistas consultados por EatingWell recomiendan cambios prácticos y graduales. Entre las alternativas, sugieren elegir sándwiches con proteínas vegetales, pizzas caseras con ingredientes frescos y alimentos integrales cuando se recurre a comidas rápidas.

El cardiólogo Sergiu Darabant aconseja prestar especial atención a las etiquetas nutricionales: “Les digo a los pacientes que aprendan los fundamentos de la lectura de las etiquetas; las listas de ingredientes más cortas y con menos aditivos suelen significar una mejor opción”.

El rol de la compra consciente y el respaldo de las sociedades médicas

Modificar los hábitos de compra resulta fundamental para reducir la exposición a estos productos. “Evitar adquirir carnes procesadas facilita su exclusión de la rutina alimentaria”, resumen los especialistas citados por EatingWell. La selección minuciosa de alimentos en el supermercado se convierte así en un paso clave hacia una dieta que proteja la salud cardíaca.

Investigaciones científicas apuntan que una
Investigaciones científicas apuntan que una dieta alta en alimentos ultraprocesados, incluidas las carnes procesadas, eleva en un 23% la posibilidad de enfermedad coronaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las recomendaciones de las principales sociedades médicas internacionales refuerzan estas advertencias. Tanto la American Heart Association como el American College of Cardiology reiteran la necesidad de limitar el consumo de sodio, grasas saturadas y carnes procesadas para reducir los factores de riesgo cardiovascular.

La Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés) también sostiene que priorizar alimentos frescos y no procesados contribuye a disminuir la prevalencia de cardiopatías.