El simple sonido de alguien masticando un chicle, el tictac de un reloj o el clic repetido de una birome pueden convertirse en auténticas torturas diarias. Para quienes sufren misofonía, la vida cotidiana se transforma en una carrera de obstáculos acústicos donde lo que para la mayoría pasa desapercibido, para ellos es fuente de malestar, angustia e incluso aislamiento.
A diferencia de una molestia común frente a ruidos desagradables, la misofonía no depende de la voluntad ni del estado de ánimo. Se trata de una respuesta automática del sistema nervioso que puede activarse incluso cuando la persona sabe racionalmente que el sonido no representa una amenaza.
PUBLICIDAD
Cuando los sonidos cotidianos se vuelven insoportables
Esta intolerancia a ciertos ruidos afecta a cerca de 1 de cada 5 personas, según Cleveland Clinic, aunque sigue siendo un trastorno poco comprendido y diagnosticado. Heather Hansen, profesora asistente e investigadora en The College of William & Mary en Virginia, convive con la misofonía tanto en su vida diaria como desde la investigación. “La misofonía es una incapacidad para bloquear ciertos ruidos de fondo o una intolerancia hacia ellos, que la mayoría de las personas consigue ignorar”, explica Hansen.

El término misofonía fue propuesto en 2001, pero la investigación médica sobre el tema solo cobró impulso a partir de 2013 y no fue hasta 2022 que se estableció una definición de consenso válida para diagnóstico e investigación.
PUBLICIDAD
Reacciones emocionales y físicas intensas
La condición se caracteriza por una reacción emocional y física intensa frente a sonidos desencadenantes: respiración fuerte, toser o golpes repetidos. “Es el deseo de escapar ante ruidos como el tictac de un reloj, alguien comiendo o simples ruidos del entorno”, señala Hansen.
Las reacciones pueden ir desde la irritación hasta explosiones de ira o ansiedad intensa. Según Cleveland Clinic, los síntomas incluyen aumento de la presión arterial, sudoración, palpitaciones y conductas de evitación, como abandonar una sala o evitar espacios públicos. “No es solo una molestia. Hay casos donde la gente cambia de empleo o deja de salir simplemente porque no soporta los sonidos”, destaca Hansen.
PUBLICIDAD

El impacto de la misofonía varía: en casos leves puede controlarse, pero en los más graves puede desencadenar pérdida de autocontrol, gritos o reacciones impulsivas. Hay quienes dejan de comer en cafeterías o evitan reuniones públicas.
Avances científicos y estrategias de manejo
La misofonía afecta principalmente a mujeres y suele manifestarse en la adolescencia, con frecuencia junto a otros trastornos neuropsiquiátricos. Existen evidencias de particularidades cerebrales y mayor probabilidad de antecedentes familiares, aunque los factores genéticos aún se investigan.
PUBLICIDAD
En su laboratorio, Hansen y su equipo desarrollan nuevas estrategias para investigar y abordar la misofonía. Analizan escáneres cerebrales y realizan pruebas con sonidos y estímulos visuales para comprender mejor las respuestas y buscar formas de reducir el malestar. “¿Qué ocurre si el sonido viene de frente o desde atrás? ¿Podemos hacerlo menos molesto con ciertas imágenes asociadas?”, se pregunta Hansen.

Pese a los avances, la misofonía aún no está reconocida oficialmente como diagnóstico independiente en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). El diagnóstico se realiza mediante entrevistas y observación de síntomas, mientras que los tratamientos se orientan a la terapia psicológica y adaptaciones en el entorno escolar o laboral, como el uso de auriculares o la reducción de estímulos auditivos.
PUBLICIDAD
Comunidad y futuro: hacia una mayor comprensión e inclusión
El apoyo comunitario, los recursos en línea y las redes sociales permiten a quienes padecen misofonía compartir estrategias, reconocerse en experiencias similares y respaldar nuevas líneas de investigación. Iniciativas como soQuiet promueven la concienciación y el apoyo institucional, facilitando adaptaciones en entornos educativos y laborales.
Mirando hacia el futuro, Hansen anticipa un crecimiento de la infraestructura dedicada al estudio de la misofonía: “Vamos a instalar nuevas estaciones de trabajo, insonorizar salas y equipar el laboratorio para recolectar datos de calidad”. El desafío es acercar cada vez más la investigación a la vida real de quienes conviven con esta sensibilidad acústica, abriendo caminos para mejorar su calidad de vida y su integración social.
PUBLICIDAD
Los especialistas recomiendan consultar a profesionales de la salud mental o fonoaudiólogos especializados cuando la sensibilidad al sonido interfiere con la vida diaria, para evaluar estrategias personalizadas de manejo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cuánto saben los fumadores de los riesgos del cigarrillo, según un estudio global
Un relevamiento internacional, que recopiló datos de más de 240.000 adultos en 46 países, muestra que la mayoría asocia el tabaco con el cáncer de pulmón y desconoce otros daños graves, como infartos y los efectos del humo pasivo. Los detalles

Cómo la postura puede afectar el estado de ánimo y las decisiones
Un estudio con casi 200 participantes midió el vínculo entre la posición del cuerpo, los sentimientos y el comportamiento ante situaciones de incertidumbre

Qué revela la ciencia sobre los suspiros y su efecto en la respiración, según un estudio
Una investigación analizó cómo esas inhalaciones profundas aparecen durante tareas de concentración y mostró que el cuerpo las usa para restablecer su propio ritmo y activar señales de alerta

Longevidad saludable: los hábitos que recomiendan los expertos desde los 40 años para vivir más y mejor
Cada vez más expertos y entidades internacionales coinciden en que existen acciones efectivas para el bienestar integral, así como otras que atentan contra la calidad de vida. Lo que sí y lo que no aconsejan hacer

Cuál es la cantidad de horas que un niño debería dedicar a los videojuegos y cómo evitar efectos negativos
Organismos médicos y estudios recientes plantearon un cambio de enfoque para evaluar esta forma de entretenimiento digital y explicaron qué aspectos observar en la rutina diaria, y el desarrollo infantil




