En una nueva edición de El Puente, el ciclo de entrevistas de Infobae conducido por Julieta Puente, Santiago Mungo, entrenador físico y coach, habló de los beneficios y desafíos del ejercicio durante el embarazo.
El experto brindó un análisis basado en evidencia y experiencia clínica sobre las mejores prácticas y la prevención para cuidar la salud de la madre y el bebé.
PUBLICIDAD
“Está bueno hablar sobre los roles en el equipo de salud: el rol del entrenador, el del médico, si se trabaja en conjunto. Es importante que los roles no se superpongan”, remarcó, dejando en claro que cada profesional debe mantener los límites de su campo. Reiteró: "Si un médico indica que no se realice ejercicio, no corresponde contradecirlo desde el entrenamiento“.
Además, apuntó la necesidad de evaluar la situación individual de cada mujer al prescribir actividad física. A su criterio: “No es lo mismo una deportista de toda la vida, con una estructura física sólida, que una persona sedentaria que nunca entrenó y comienza durante el embarazo por el temor al aumento de peso”. Así, el abordaje y los objetivos se adaptan según el historial de la gestante.
PUBLICIDAD

De la restricción a la promoción de la actividad física
La conversación expuso cómo los mitos en torno a la gestación han ido cayendo por el peso de la evidencia científica. Ante la pregunta de la conductora sobre si es beneficioso, Mungo ratificó: “Si no hay contraindicaciones, el ejercicio durante el embarazo trae más beneficios que riesgos”.
Advierte que el impacto no se limita al plano físico: “El ejercicio ayuda en casos de depresión durante o después del embarazo”.
Al abordar la entrada al ejercicio de mujeres sin experiencia física previa, el experto fue categórico: “Es beneficioso que hagan ejercicio, pero siempre considerando su punto de partida”. En el caso de mujeres sedentarias, la prescripción prioriza la salud, la resistencia y la fortaleza de la zona media, dejando de lado el rendimiento como meta.
PUBLICIDAD

En cuanto al parto y la recuperación posnatal, el invitado explicó: "Una mujer activa suele tener partos más simples, menos complicados, mejor capacidad para pujar y una recuperación más rápida en el postparto”. Se trata de beneficios directos respaldados por estudios y la experiencia clínica.
La etapa de posparto también estuvo presente en el análisis del especialista. Según sus palabras: “Depende si el parto fue natural o por cesárea; tras una cesárea, la recuperación es más lenta”. Además, enfatizó que la mejor estrategia consiste en el contacto conjunto entre médico y entrenador, así como el diálogo permanente con cada mujer para adaptar cargas e intensidad según sus sensaciones.
PUBLICIDAD
Verdades y mitos: el primer trimestre y el final del embarazo
Frente a una de las dudas más frecuentes sobre ejercicio y gestación, Mungo desmintió que la pauta sea suspender el entrenamiento durante los primeros tres meses. “Se puede entrenar durante todo el embarazo, adaptando la rutina al trimestre y punto de partida”.
En tanto, recomendó evitar riesgos particulares durante el primer trimestre, como golpes, caídas o deportes de contacto y de alto impacto. Además, aclaró: “Se puede seguir corriendo si ya era parte de la rutina, pero no se recomienda empezar a correr por primera vez en el embarazo”.
PUBLICIDAD

Respecto a la continuidad del ejercicio en los meses finales, el especialista puntualizó: “Hasta cuando la mujer se sienta cómoda”, y destacó que existen pacientes que mantienen su rutina hasta el último día de gestación. Las adaptaciones, insistió, se definen según señales de fatiga, dolor o indicaciones médicas.
La entrevista indagó sobre los motivos prácticos para moverse durante el embarazo: “Prevención de disnea, diátesis abdominal, preeclampsia, diabetes gestacional, hipertensión, mejora del bienestar físico y emocional, y mayor facilidad para el parto y la recuperación”, enumeró Mungo. Subrayó que el enfoque es siempre favorecer una experiencia positiva y saludable, tanto para la madre como para el recién nacido.
PUBLICIDAD
Por último, explicó la diferencia entre contraindicaciones absolutas y relativas. Entre las primeras mencionó “hipertensión grave, diabetes no controlada, incompetencia cervical, placenta previa”; en estos casos, “los riesgos superan los beneficios”. Las relativas incluyen cuadros menos severos pero que requieren adaptaciones y control médico.
*Fotos: Gastón Taylor
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
De la dieta a la hidratación: qué hábitos cotidianos previenen la formación de piedras en los riñones
Un 10% de la población desarrollará esta condición en algún momento de su vida, con síntomas que incluyen dolor súbito e intenso, sangre en la orina y náuseas y vómitos. Uno a uno, cuáles son los factores que ayudan a evitar la patología

Cuáles son los hábitos que pueden elevar un 73% el riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares
Investigaciones científicas advierten que la desincronización de los ritmos circadianos altera la regulación metabólica e incrementa un 25% la probabilidad de desarrollar diabetes, con efectos especialmente graves en los jóvenes

Qué son los chorlitos marinos, el hallazgo antártico que podría ser clave en el tratamiento del melanoma
Investigadores de la Universidad del Sur de Florida hallaron que las toxinas bacterianas producidas por la diminuta criatura marina lograron eliminar células del cáncer de piel más agresivo en ratones. Qué significa el descubrimiento para la investigación biomédica

Cómo preparar el sueño antes de enfrentar un desafío importante
Estrategias validadas por especialistas abordan los efectos del estrés anticipatorio sobre el descanso y proponen hábitos diurnos y nocturnos para lograr una recuperación más efectiva

Un estudio español descubrió variantes genéticas ocultas de la bacteria que causa la tuberculosis
Identificaron alteraciones en el ADN del patógeno que los métodos habituales no podían detectar. Cómo hallaron que el patógeno muta un 44% más rápido de lo calculado




