
La varicela es una infección causada por el virus varicela zóster que genera ampollas y picazón en todo el cuerpo. Es altamente contagiosa a través de las lesiones cutáneas, hasta que se les forma una costra por encima que limita el contacto directo con su contenido, y de las secreciones.
Existe una vacuna para prevenir la enfermedad que se encuentra en el Calendario Nacional de Vacunación y se aplica en dos dosis: la primera a los 15 meses de edad y la segunda a los 5 años.
En la mayoría de los casos la varicela no causa grandes complicaciones, pero en recién nacidos o personas inmunosuprimidas puede generar neumonía, encefalitis, sangrados e incluso, aunque no suele suceder, la muerte. Un gran porcentaje de los adultos actualmente son inmunes al virus, ya sea por la inoculación o porque tuvieron varicela en la infancia.
Sin embargo, si se contrajo la enfermedad, el agente infeccioso puede permanecer latente en el sistema nervioso y reactivarse con el paso de los años.

¿Qué es el herpes zóster y cómo se contagia?
Este tipo de herpes es también conocido como “culebrilla” y se presenta en forma de sarpullido, parches en la piel y ampollas. Los especialistas de Clínica Mayo explican que suele surgir solamente en una sección cutánea en un lado del cuerpo en forma de franja. Causa molestia, picazón y, en algunos casos, fiebre o dolor de cabeza. El dolor en la parte del cuerpo donde aparecen las ampollas puede ser muy intenso, y hasta presentarse sin las lesiones.
El contagio se produce también debido a las ampollas llenas de líquido. Solo es transmisible a aquellos que no sean inmunes a la varicela y, al infectarse, el individuo no desarrollaría herpes, sino varicela. Es importante no entrar en contacto con personas no inmunes, inmunodeprimidas, recién nacidos o embarazadas mientras se esté cursando la infección.
¿Cuál es la relación entre el herpes zóster y la varicela?

Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) comentan que el herpes zóster es causado por el mismo virus que la varicela, el cual permanece latente durante años antes de reactivarse en forma de ampollas dolorosas. Asimismo, no todas las personas que hayan contraído varicela desarrollan herpes zóster. Las causas de su reaparición aún no se conocen, pero algunas hipótesis apuntan a la disminución del funcionamiento del sistema inmune con la edad, ya que suele presentarse en personas mayores de 50 años.
¿Cuánto tiempo dura el herpes zóster en el cuerpo?
Según el portal de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, MedlinePlus, el sarpullido suele desaparecer luego de 2 o 3 semanas, y no es común que reaparezca. Aclaran que si la culebrilla afectó al sistema nervioso se puede generar neuralgia posherpética, un dolor en la región afectada que puede durar meses o años.
¿Cómo tratar el herpes zóster?

Si bien un profesional de la salud puede iniciar un tratamiento con medicamentos antivirales para reducir las complicaciones y el dolor, la infección suele autolimitarse. Los expertos de la Clínica Universidad de Navarra aclaran que la medicación solo es efectiva si se comienza a administrar dentro de las 72 horas desde la aparición de las ampollas.
Además, hacen hincapié en que se suele indicar un tratamiento con antivirales por vía intravenosa a pacientes inmunosuprimidos para prevenir que el virus afecte a otros órganos, y a personas mayores de 50 años, por vía oral, “para disminuir la posibilidad de desarrollar una neuralgia postherpética”.
¿Hay forma de evitar la aparición del herpes zóster?
La mejor manera de asegurarse de no padecer de herpes zóster es no contagiarse del virus varicela zóster. Ahora bien, si se tuvo varicela, hay vacunas que pueden reducir significativamente la posibilidad de la reactivación y sus consecuencias, sobre todo en personas mayores de 50 años. Aun así, no garantizan que no se transitará la infección, según explican desde los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.
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