
En días como los de esta semana en el centro del país, en los que las lluvias predominan y la humedad ambiente se mantiene elevada de manera sostenida, es común que muchas personas que padecen alergia sufran complicaciones respiratorias.
Y si bien la alergia a la humedad como tal no existe, el concepto se utiliza con frecuencia para englobar a un conjunto de alergias que afectan a las vías respiratorias provocadas por agentes que requieren de altos grados de humedad para su desarrollo, como los los ácaros y los hongos.
Por ejemplo, los ácaros del polvo prosperan a temperaturas elevadas y niveles de humedad superiores al 75%.
¿Por qué tengo alergia cuando hay humedad?

La llamada “alergia a la humedad” es considerada un subtipo de alergia respiratoria superior e inferior producida por la inhalación de esporas de hongos presentes en el aire y que necesitan altos niveles de humedad para subsistir y multiplicarse.
Así, si bien todas las personas están expuestas al moho, en algunas se produce una respuesta desproporcionada de su sistema inmunológico, expresándose en síntomas respiratorios.
Según el alergólogo de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic) Pedro Ojeda, estas alergias, que “pueden suponer un deterioro considerable de la calidad de vida de las personas que las padecen”, pueden tener más o menos presencia en determinados grupos de población “dependiendo de las características climáticas de donde resida dicha población”.
Y tras destacar que “las alergias a ácaros y hongos son causa de rinitis persistente”, el especialista señaló que, además, suele ir aparejada “con mayor frecuencia con el desarrollo de asma”.
¿Qué es la rinitis alérgica y cómo se trata?

En una nota para Infobae, la médica otorrinolaringóloga, experta en olfato y alergista, y expresidenta de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad de Buenos Aires (AOCBA) Stella Maris Cuevas (MN 81701) explicó que “la rinitis alérgica es una afección caracterizada por estornudos, prurito nasal, rinorrea y obstrucción o congestión nasal, lo que la convierte en un factor de riesgo para posibles complicaciones respiratorias”.
“Se trata de la enfermedad alérgica más frecuente y una de las condiciones más habituales a nivel mundial, sobre todo en los países desarrollados —ahondó—. En la Argentina, 2 de cada 10 personas son alérgicas y presentan esta sintomatología”.
El tratamiento de la rinitis alérgica comprende tres aspectos clave:
- Educación del paciente: se recomienda no andar descalzo, contar siempre con un abrigo por si refresca y sonarse la nariz para mantenerla permeable (esto es muy importante sobre todo en los niños, que no saben sonarse solos la nariz).
- Limpieza del hogar: usar trapos húmedos, sacar los peluches de los ambientes, no utilizar desodorantes de ambiente o sahumerios, ya que pueden irritar una nariz ya inflamada.
- Tratamiento médico: el gold standard para el tratamiento de la rinitis alérgica son los antihistamínicos de segunda generación y los corticoides tópicos. También se pueden utilizar antileucotrienos y solución salina hipertónica.
¿Cómo quitar la humedad de una habitación?

Como se mencionó, la presencia de humedad en el ambiente exacerba los síntomas respiratorios en personas que padecen alergia, por lo que mantener el hogar libre de humedad será una medida preventiva básica para mitigar los cuadros alérgicos.
A continuación, algunos trucos que ayudan a eliminar la humedad de una habitación:
- Identificar las fuentes de humedad. Puede provenir de fugas de agua, filtraciones en el techo o incluso de vecinos en edificios compartidos. Si la fuente es una fuga grande o problemas estructurales, es crucial buscar ayuda profesional para resolver el problema de humedad de raíz.
- Limpieza profunda de la ropa de cama. Lavar regularmente las sábanas, fundas de almohada, cortinas y acolchados. Esto no solo eliminará la humedad, sino que también mejorará la calidad del aire en la habitación.
- Sal para absorber la humedad. Es un recurso natural excelente para absorber la humedad del ambiente. Colocar sal en un recipiente plano y dejar en el área afectada. Con el tiempo, la sal cambiará de color o se volverá húmeda, lo que indica que absorbió la humedad. En ese momento reemplazar la sal.
- Eliminar las manchas de humedad con lavandina. Si la humedad dejó manchas en las paredes, frotar suavemente la mancha con un papel de lija o estropajo metálico desechable. Luego, aplicar una mezcla de lavandina diluida en agua y frotar con un estropajo. Ventilar bien la habitación y asegurarse que esté completamente seca antes de cerrar las ventanas.
- Pintura especial antihumedad. Después de eliminar la humedad, considerar pintar las paredes con una pintura especial antihumedad, que ayudará a prevenir futuros problemas.
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