
El Trastorno Obsesivo Compulsivo, conocido por sus siglas como TOC, es una patología de salud mental que se caracteriza por la presencia de obsesiones y/o compulsiones. Las obsesiones son pensamientos intrusivos, involuntarios y persistentes que causan malestar emocional. Por su parte, las compulsiones o rituales son comportamientos y/o pensamientos voluntarios que tienen la finalidad de disminuir el malestar que generan las obsesiones.
“El Trastorno Obsesivo Compulsivo podría graficarse como una mente que se queda atrapada en un bucle de pensamientos que no se puede detener fácilmente. Por ejemplo, una persona podría pensar obsesivamente si cerró la puerta de su casa con llave, y sentir la obligación de volver a revisar una y otra vez para verificar esta cuestión”, explicó la licenciada Liliana Traiber (MN 43.326), coordinadora de la Clínica de Ansiedad y Trauma del Departamento de Psicoterapia de INECO.
Los ejemplos comunes de TOC incluyen el miedo a la contaminación, la necesidad de orden y simetría, los pensamientos violentos o sexuales no deseados, el lavado excesivo de manos, la verificación y repetición de acciones, entre otros. Estos suelen ocupar mucho tiempo en la vida de las personas que lo presentan y les causa malestar emocional (ansiedad, temor, angustia).
En ese sentido, la profesional de INECO agregó: “Una terapia psicológica adecuada puede ayudar al paciente a exponerse a los pensamientos intrusivos y evitar la realización de rituales. Esto ayuda al paciente a perder el temor a los pensamientos, desarmando la percepción de que estos y rituales están conectados, lo cual mantiene el problema. De esta manera, se podrá romper el círculo vicioso de obsesiones y rituales”.
A continuación, la licenciada Traiber, brindó una serie de recomendaciones para mejorar la calidad de vida de las personas con trastorno obsesivo compulsivo:

En caso de tener síntomas que generen malestar o interferencia en la vida cotidiana, es importante acudir a una consulta de salud mental con profesionales especializados en la materia que podrán delimitar los pasos a seguir.

En caso de tener un trastorno obsesivo compulsivo diagnosticado, se recomienda realizar una terapia de orientación cognitivo conductual, a través de la cual no solo se podrá conocer más acerca del TOC, sino que también será de ayuda para poder incorporar herramientas adecuadas para tener un mejor manejo de los pensamientos intrusivos y rituales.
Además, se puede consultar con un psiquiatra con el fin de explorar opciones de medicación, que ayuden a reducir los síntomas del TOC.

Realizar ejercicio físico de manera regular, por ejemplo, puede ayudar a reducir los niveles de estrés, además de mejorar el estado de ánimo.


Es un punto clave dado que el acompañamiento durante dicho proceso es de suma importancia. Además, el tratamiento específico para el TOC requerirá de paciencia, tiempo y motivación para poder lograr cambios.
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