Una consulta al dermatólogo una vez al año es clave para detectar de manera temprana un melanoma (Getty Images)
Una consulta al dermatólogo una vez al año es clave para detectar de manera temprana un melanoma (Getty Images)

La exposición al sol u otras fuentes de radiación ultravioleta (RUV), como las camas solares, constituyen la principal causa del envejecimiento y el desarrollo del cáncer de la piel. Las RUV ocasionan un daño acumulativo e irreversible en la estructura cutánea. Por ese motivo, es fundamental evitar el daño solar desde una edad temprana.

“El cáncer de piel es la forma más común de cáncer en los seres humanos: 1 de cada 3 será cutáneo. Detectado a tiempo, es curable en la mayoría de los casos”, explicó la doctora Ana De Pablo, subjefa de Dermatología del Hospital Universitario Austral y profesora de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral.

Según los datos recolectados por la campaña impulsada por la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), sólo el 23,6% de los encuestados utiliza protección diaria frente al sol, el 36,1% lo hace a veces, el 20,2% en ocasiones especiales y el 20,1% no lo hace nunca.

Las mujeres se protegen más: el 25,6 de ellas lo hace a diario mientras que el 18,4 de los hombres utiliza protección solar a diario.

A pesar de las medidas de prevención y el diagnóstico temprano, los casos de cáncer de piel se han incrementado a nivel mundial en las últimas dos décadas. Y Argentina no escapa a este incremento.

La mayoría de las células del melanoma producen melanina de forma tal que se ven de color café o negro (Getty Images)
La mayoría de las células del melanoma producen melanina de forma tal que se ven de color café o negro (Getty Images)

“Concientizar a la población sobre las medidas de prevención constituye un pilar fundamental. En ese sentido, es importante que los individuos aprendan a realizarse un autoexamen para conocimiento personal y reconocimiento de lesiones que pudieran ser nuevas, cambiar y que motiven la consulta con el especialista. Además, educar para adquirir hábitos sanos frente al sol, minimizar el riesgo de quemaduras y disminuir la acumulación de daño por la RUV”, afirmó De Pablo.

El diagnóstico de cáncer tiene aún una carga negativa para las personas. Se lo percibe como un momento de no retorno y sin posibilidad de sobrevida, pero se trata de una falsa idea que lleva al aislamiento y a estigmatizar a las personas.

“Al menos un tercio de todos los casos de cáncer pueden prevenirse. La prevención constituye la estrategia a largo plazo más eficaz para el control del cáncer”, sostiene la OMS.

Según registros del Ministerio de Salud de la Nación, 9 de cada 10 casos de cáncer de piel se deben a la exposición solar. La razón de esto es que la piel absorbe de forma continua la radiación ultravioleta que emite el sol a lo largo de toda la vida.

Se estima que una persona al cumplir 18 años ya se expuso al 80% del total de rayos ultravioletas que absorberá en toda su vida, de allí la importancia de adoptar hábitos saludables ante la exposición solar durante todo el año, no sólo en verano, y realizar controles frecuentes de los lunares de forma personal como también con un especialista.

En el marco de la Campaña Nacional de Prevención del Cáncer de Piel, el doctor Alejandro Turek, médico especialista en Oncología Clínica (MN 65.164), brindó algunas recomendaciones a tener en cuenta para evitar lesiones al momento de exponerse al sol ahora que se aproxima la temporada de verano.

"Llegó el momento donde todos están expuestos ya sea en la calle, en las piletas o en las playas, al sol. Algunos, los de piel más oscura, tienen más suerte y se broncean parejo, pero otros, de piel más clara, deben estar atentos y no descuidarse en cada exposición", aseguró el experto.

Los sí y los no a la hora de proteger la piel del sol

“A mayor exposición al sol, mayor riesgo. Los rayos UV dañan el ADN, nuestra información genética” (Getty Images)
“A mayor exposición al sol, mayor riesgo. Los rayos UV dañan el ADN, nuestra información genética” (Getty Images)

Según explicó el especialista, una piel que esté cuidada de los daños del sol, sobre todo en la juventud tiene mucho menos riesgo posteriormente de mostrar signos de fotoenvejecimiento o lesiones como cáncer de piel.

"A mayor exposición al sol, mayor riesgo. Los rayos UV dañan el ADN, nuestra información genética. Los UVA generan envejecimiento de la piel; nos arrugan o manchan en el correr del tiempo. La exposición repetida a la radiación ultravioleta del sol es considerada por la ciencia el mayor factor de riesgo para desarrollar cáncer de piel, el tumor más frecuente de todos, que afecta al órgano más grande de todos", indicó Turek.

"El enrojecimiento dérmico es una reacción inmediata al sol y es común que suceda en personas de tez y ojos claros. Las pieles más oscuras no pasan por esta etapa, sino que se broncean directamente. Pero también se dañan a largo plazo, por lo que siempre se indica usar protección. Si bien es ideal no exponer a la piel, si se busca lograr un bronceado es mejor que sea progresivo, sobre todo, durante los primeros días de exposición".

Aquí una serie de precauciones básicas que deben tomarse al momento de exponerse a los rayos del sol:

– Es fundamental evitar la exposición solar en horarios del mediodía, entre las 11 y las 16 horas, ya que en este momento la sombra que proyecta el cuerpo es más corta y el sol brilla desde el centro del cielo con mucha intensidad.

– No se debe exponer al sol a bebés y niños pequeños hasta los 6 meses de vida (principalmente porque hasta este momento no pueden utilizar protectores) y hasta los 3 años, por lo menos, protegerlos con ropa de algodón, sombreros y FPS superior a 15.

Cuidar la piel de sol es fundamental para evitar un melanoma u otro tipo de cáncer de piel (iStock)
Cuidar la piel de sol es fundamental para evitar un melanoma u otro tipo de cáncer de piel (iStock)

– La aplicación de protector solar es fundamental en cada exposición al sol.

– Existe una amplia variedad de tipos de protectores solares que se corresponden para cada tipo de piel y situación. Pero es crucial utilizar un producto de amplio espectro protector (con filtros UVB-UVA), con factor de protección solar 30 o mayor.

– Una vez elegido el protector solar es necesario que el producto sea colocado media hora antes de la exposición, para que la piel pueda absorber los ingredientes activos.

-El protector debe ser renovado cada dos horas y luego salir del agua (mar, lago, pileta, arroyo, río, cascada) o de transpirar excesivamente. Es importante colocar también una cantidad suficiente de crema. Se recomiendan aproximadamente 2 miligramos por centímetro cuadrado de piel.

– Además de aplicar crema, se deben utilizar accesorios adecuados que aumenten la protección solar, como por ejemplo lentes de sol con protección contra los rayos UV, sombreros con ala ancha o gorras con visera.

– El protector debe aplicarse en toda la piel expuesta al sol y debe prestarse especial atención en zonas como los tobillos, el escote o la cabeza en caso de calvos naturales o rapados.

-El ritual de la hidratación se recomienda realizar por la mañana antes de comenzar el día y luego aplicar el protector solar

– No se debe usar únicamente ropa clara aunque se crea más fresca, porque las remeras o pantalones de trama cerrada y de colores oscuros protegen mejor la piel de los rayos.

– Mientras se esté expuesto al sol y especialmente en días de calor hay que beber mucho líquido (aproximadamente entre 2 a 3 litros diarios) y aumentar el consumo de frutas y verduras.

– Luego de cada exposición además, se debe hidratar la piel para seguir protegiéndola. Se recomienda también el uso de cremas "post-solar" para que no la piel no se lesione.

Las radiaciones ultravioletas, y en particular las solares, son carcinógenas para el ser humano y provocan todos los principales tipos de cáncer de piel, como el carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular y el melanoma.

El autoexamen de piel, un aliado para la detección temprana

El método ABCDE para revisar lunares y manchas de la piel (MSD Oncología)
El método ABCDE para revisar lunares y manchas de la piel (MSD Oncología)

A través de la técnica o regla del ABCDE se evalúa una lesión pigmentaria; su asimetría, bordes, color, diámetro, y también su evolución. Si uno posee una lesión pigmentada, o lo que vulgarmente conocemos como lunar, se deben evaluar las siguientes características: su asimetría, detectar bordes poco definidos o sobreelevados, las diferencias en los tonos de color, diámetros superiores a seis milímetros, cambios a lo largo del tiempo, y la presencia de lesiones sintomáticas, por ejemplo dolorosas o causales de picazón o úlceras.

Una vez realizado un diagnóstico se busca establecer qué tipo de melanoma es y en qué estadio se encuentra, y en base eso se establece un tratamiento y pronóstico.

"Esta acción ya emblemática que impulsa  la SAD , se caracteriza no solo por brindar atención en forma gratuita, para detectar lesiones sospechosas de posible cáncer de piel, en aquellas personas que concurren en forma voluntaria a los chequeos, sino también  va acompañada de medidas de fotoeducación, con la visión de concientizar a la población hacia una conducta de prevención de la patología", sostiene la doctora Cristina Pascutto dermatóloga y presidenta de la Sociedad Argentina de Dermatología.

 

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