Por qué aumentar la actividad física mejora la supervivencia en los pacientes con linfoma

Un estudio observacional realizado por investigadores de la Mayo Clinic reveló que aumentar el ejercicio no solamente disminuye el riesgo de muerte por cualquier causa, sino que también reduce el riesgo específico de muerte por esta enfermedad

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Realizar ejercicios mejora la salud
Realizar ejercicios mejora la salud y previene enfermedades (Getty)

El linfoma es un tipo de cáncer del sistema linfático, aquella parte de la red corporal que combate a los microbios e incluye los ganglios linfáticos (glándulas linfáticas), el timo (glándula) y la médula ósea. El linfoma afecta a esas zonas así como a otros órganos en todo el cuerpo.

Un estudio observacional realizado por investigadores de Mayo Clinic reveló que aumentar la actividad física no solamente disminuye el riesgo de muerte por cualquier causa, sino que también reduce el riesgo específico de muerte por linfoma. La doctora Priyanka Pophali, hematóloga de Mayo Clinic, presentó los resultados del estudio durante la quincuagésimo novena reunión anual de la Sociedad Americana de Hematología en Atlanta.

"Como médicos, a todos los supervivientes de cáncer les recomendamos hacer actividad física para mejorar su calidad de vida en general. Sin embargo, no sabíamos si la actividad física tendría alguna repercusión sobre la supervivencia en los pacientes con linfoma", aseguró Pophali.

La enfermedad causa 200 mil
La enfermedad causa 200 mil muertes al año en el mundo

Por ello, la médica y sus colegas quisieron evaluar cómo incidía la actividad física sobre la supervivencia de los pacientes con todos los subtipos de linfoma, tanto antes como después del diagnóstico. Concretamente, quisieron saber si un cambio en el nivel de actividad física de un paciente con linfoma después del diagnóstico alteraría la supervivencia.

A fin de responder estas inquietudes, los investigadores estudiaron un grupo de 4.087 pacientes con linfoma e inscriptos de forma prospectiva (dentro de los primeros 9 meses del diagnóstico) entre los años 2002 y 2012.

Al momento de la inscripción, los participantes llenaron cuestionarios acerca de su actividad física habitual antes del diagnóstico de linfoma. Los investigadores se comunicaron regularmente con los pacientes para recopilar información acerca de exposiciones y resultados, así como para su seguimiento a los tres años.

Los investigadores usaron esa información para calcular el índice de puntuación Godin para actividades recreativas, que califica la actividad física y es un medio validado para medir la actividad física en pacientes oncológicos.

El linfoma es uno de
El linfoma es uno de los cánceres menos conocidos por las personas, aunque afecta a más de un millón en todo el mundo (iStock)

Tres años después del diagnóstico, se averiguó en los pacientes si creían que hubo algún cambio en su nivel de actividad física (aumento, disminución o ningún cambio) comparado con los valores basales; luego, los investigadores evaluaron la relación entre la actividad física y la supervivencia general y específica al linfoma.

Los investigadores descubrieron que los pacientes que tenían mayor nivel de actividad física normal para adultos antes del diagnóstico de linfoma mostraban una supervivencia considerablemente mejor, tanto general como específica al linfoma, que los que hacían menos actividad física.

Descubrieron también que los pacientes que aumentaron su nivel de actividad física después del diagnóstico de linfoma (en el seguimiento a los tres años) tenían una supervivencia considerablemente mejor, tanto general como específica al linfoma, que los que hacían menos actividad física.

Citología de un ganglio con
Citología de un ganglio con linfoma (OMS)

Los científicos descubrieron que los pacientes que creían que su nivel de actividad física había disminuido al seguimiento de los tres años después del diagnóstico de linfoma tenían peor supervivencia, tanto general como específica al linfoma, que quienes informaron no haberse percatado de ningún cambio.

"Los resultados muestran que la actividad física puede repercutir de forma positiva sobre la supervivencia de los pacientes con linfoma. Es importante mencionar que nuestro estudio muestra un beneficio en la supervivencia de los pacientes que aumentaron su nivel de actividad física. Por lo tanto, dado que es posible modificar la conducta del paciente hacia la actividad física, los médicos deben asesorar a sus pacientes y a los supervivientes acerca de la importancia de la actividad física y motivarlos a mantenerla o aumentarla, de ser posible", concluyó Pophali.

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