Por qué estar en forma no siempre significa ser saludable

Por genética o una alimentación pobre, muchas personas parecen ser dueñas de una figura envidiable. Médicos y especialistas explicaron que detrás de la delgadez pueden existir graves problemas de presión o cardiovasculares

Guardar
Las apariencias engañan: ser flaco
Las apariencias engañan: ser flaco no significa gozar de buena salud

La obesidad es una epidemia grave en el mundo y en Argentina, según la Organización Mundial de la Salud, el 60 por ciento de los argentinos tiene sobrepeso. Día a día, médicos y especialistas recomiendan diferentes formas de combatir la epidemia en todo el globo, pero el problema, según se descubrió recientemente, es que su tratamiento y prevención están demasiado enfocados en el peso.

Es así que, para el imaginario colectivo, una persona gorda es una persona con problemas de salud y una persona flaca es saludable. Las personas con metabolismos y genes "mágicos" pueden no evidenciarlo, pero la ciencia indica que podrían tener los mismos problemas médicos que una persona obesa: diabetes tipo 2, presión arterial alta, colesterol alto, y niveles de azúcar fuera de control en la sangre.

"Veo a estas personas todo el tiempo", señaló el doctor Daniel Neides, director médico del Instituto de Bienestar de la Clínica de Cleveland. "En el exterior se ven muy saludables, pero en el interior son una ruina". Neides se refiere a lo que comúnmente se conoce como "skinny fat" o el "flaco gordo": son personas que no se cuidan con las comidas y no ejercitan pero que, sin embargo, siguen siendo delgadas. No obstante, mientras que algunos envidian que estas personas esbeltas no cuenten calorías o no piensen dos veces antes de comer algo grasoso, los médicos dicen que es algo preocupante. Según ellos, ser "flaco gordo" es un fenómeno real, muy común e incluso potencialmente mortal.

El doctor Neides relata el ejemplo extremo de un paciente suyo que, a los 46 años de edad, tenía un peso normal y entraba en los parámetros de lo que generalmente se considera un IMC (índice de masa corporal) saludable, pero que, cuando decidió dejar de tomar su medicamento para la presión arterial, sufrió un derrame cerebral que lo dejó en silla de ruedas.

Un estudio de 2008 en Estados Unidos, país que enfrenta un grave problema de obesidad, descubrió que aproximadamente una cuarta parte de los adultos estadounidenses con peso normal tienen el corazón enfermo por diferentes causas, como la presión arterial alta o el colesterol. Por otro lado, los adultos mayores con un IMC normal, pero con niveles de grasa corporal altos, están en mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y muerte de lo que antes se creía, según un estudio de 2013 publicado en el American Journal of Cardiology. Más recientemente, un informe de 2014 sobre las personas con "obesidad con peso normal" –índice de masa corporal normal y grasa corporal alta– descubrió que estos pacientes tienen un riesgo significativamente mayor de sufrir problemas metabólicos y muerte por estas enfermedades que cualquier otro grupo.

"Llevar una dieta alta en azúcar y alimentos procesados conduce a acumulación de grasa visceral, lo que puede dar lugar a todo tipo de factores de riesgo de tener sobrepeso", dice el doctor Mark Hyman, autor del libro The Blood Sugar Solution 10-Day Detox Diet. De hecho, puede suceder que una persona no tenga una gran cantidad de grasa almacenada en general, pero que la poca que tengan sea del tipo más peligroso.

Así, una persona puede no estar con sobrepeso pero sus órganos podrían estar recubiertos con grasa visceral, cuyos orígenes, según se descubrió recientemente, son genéticamente diferentes de la grasa subcutánea. Esto puede causar el síndrome metabólico, es decir, cuando alguien tiene una serie de condiciones, como la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre altos, que lo ponen en un alto riesgo de enfermedades del corazón, diabetes o un derrame cerebral.

El “bocado” de la madrugada,
El “bocado” de la madrugada, una amenaza para la buena salud (Shutterstock)

Mientras que en todo el mundo se sigue luchando contra la "hinchazón" y la "gordura", muchos dejan de lado la importancia de estar en forma. Los resultados de un estudio de 2012 demostraron que las personas con sobrepeso pueden estar en forma y esa es la prueba cabal, según los investigadores, de que existe una gran incomprensión respecto de lo que significa ser fit. "Todo el mundo se fija mucho en las personas obesas, que pueden no estar metabólicamente enfermas e ignoran que existen un montón de personas con un IMC bajo, pero incapaces de estar en forma y que por lo tanto viven con un alto riesgo", explicó el doctor Timothy Church, autor principal del estudio.

El peso es sólo uno de los indicadores de una salud deteriorada para un médico. Pero para ver lo que está pasando en realidad, tienen que mirar por debajo de lo superficial. "La balanza no puede ser una determinante de salud", señaló el doctor Church, director del Laboratorio de Medicina Preventiva de Pennington Biomedical Research Center. Incluso más investigaciones sobre los cambios de estilo de vida está demostrando efectos notables sobre las enfermedades crónicas. Un estudio de 2013 descubrió que las personas con alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 podrían simplemente evitar la enfermedad mediante el desarrollo de dietas más saludables, hacer ejercicio diariamente, controlar el estrés y dejar de fumar.

Este parecería ser, entonces, otro recordatorio de la importancia de realizarse un examen anual, donde los médicos puedan detectar medidas como la presión arterial alta y el colesterol, y de que, muchas veces, las apariencias engañan.

Lea más: