Retención récord de terneros: la zafra más lenta en una década cambia la dinámica ganadera

Con precios firmes, buenos niveles de pasto y una recría cada vez más prolongada a campo, el movimiento de terneros cayó con fuerza en el arranque de 2026, señala un informe elaborado por el Rosgan

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Movimiento de terneros con destino a invernada
Durante los primeros cuatro meses de 2026, el movimiento de terneros y terneras registró la zafra más lenta de los últimos diez años (Rosgan)

La ganadería argentina atraviesa un cambio de comportamiento productivo que ya se refleja en los números. Durante los primeros cuatro meses de 2026, el movimiento de terneros y terneras registró la zafra más lenta de los últimos diez años, en un contexto signado por valores atractivos para la hacienda y condiciones climáticas que, hasta el momento, favorecen la producción de pasto. Esta combinación impulsa una mayor retención en los campos y una tendencia creciente a prolongar los procesos de recría antes de enviar los animales a terminación, señala un informe elaborado por María Julia Aiassa, analista del Rosgan.

Los datos son elocuentes. Sólo en abril salieron de los establecimientos 926 mil terneros y terneras, casi la mitad de lo movilizado en igual mes del año pasado. En el acumulado de enero a abril, el traslado de animales con destino a cría o invernada alcanzó 2,973 millones de cabezas, cerca de un millón menos que en el mismo período de 2025, cuando se habían registrado 3,958 millones. Si se toma como referencia el stock total de 14,4 millones de terneros y terneras informado al 31 de diciembre, el movimiento representa apenas el 20,6% del total, muy por debajo del 27% registrado en 2025, del 23% de 2024 y del 28% de 2023.

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Esta desaceleración en la salida de terneros refleja un cambio estratégico dentro del negocio ganadero. Cada vez más productores optan por retener hacienda a campo durante más tiempo, aprovechando la disponibilidad forrajera para sumar kilos antes del encierre. La recría gana protagonismo como etapa clave del sistema, permitiendo ingresar a los corrales animales de mayor peso y mejor preparación para la terminación intensiva, con un esquema que apunta a mejorar eficiencia y capturar mayor valor por cabeza.

Proporción de terneros ingresando a corrales
Entre enero y abril de 2026, del total de los terneros que salieron de los campos, el 19,2% ingresó a feedlots; mientras que, en igual período del año anterior, esa participación era del 22,9% (Rosgan)

En paralelo, la menor salida directa de terneros hacia los feedlots también reconfigura la composición de los corrales, destalle el informe del Rosgan. Entre enero y abril, de los casi 3 millones de terneros movilizados, sólo 570 mil ingresaron a feedlots, equivalente al 19,2% del total, contra el 22,9% del año pasado y el 23,6% promedio observado en 2023 y 2024. Sin embargo, esto no implica menor actividad en el engorde a corral: según SENASA, al 1° de mayo los feedlots alojaban 2,04 millones de vacunos, un 6% más que un año atrás y el segundo registro más alto de la serie histórica.

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Lo que cambió no es la ocupación de los corrales, sino el tipo de animal que hoy predomina en ellos. Mientras en los últimos años cerca del 45% de los ingresos del primer cuatrimestre correspondía a terneros y terneras, en 2026 esa participación cayó al 39%. En contrapartida, crecieron con fuerza los ingresos de novillitos y vaquillonas livianas, que pasaron de representar el 40% al 44% del total. Actualmente, el 48% de la hacienda encerrada en feedlots corresponde a novillitos y vaquillonas, mientras que las categorías más jóvenes apenas explican el 32% del stock, cuando históricamente rondaban el 40%.

Dentro de este nuevo escenario, sobresale el crecimiento del stock de novillos, una categoría clave para una producción más pesada. Al 1° de mayo, los feedlots registraban cerca de 254 mil novillos, un 20% más que un año atrás y el volumen más alto de los últimos cinco años.

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