Ganadería: se encarece la reposición de vientres

La faena de hembras, en tanto, cayó un 10% interanual al cierre de marzo, con una reducción más marcada en vaquillonas

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Vacas en el campo
El mercado de reposición de vientres continúa afirmándose, aunque con costos crecientes, en un escenario atractivo para la cría bovina, aseguran desde el Rosgan (Revista Chacra)

En un escenario atractivo para la cría bovina, con valores elevados de la hacienda, relaciones favorables en los costos de insumos y un clima que acompaña, el mercado de reposición de vientres continúa afirmándose, aunque con costos crecientes que generan interrogantes entre los productores, señala un informe elaborado por el Rosgan.

Uno de los indicadores clave para medir la dinámica de este mercado es la relación entre el valor de una vaca de descarte y el de una vaquillona preñada. Actualmente, una vaca conserva de unos 400 kilos se ubica en torno a los $2.000 por kilo, lo que equivale a unos $840.000 por cabeza.

Por su parte, el valor de una vaquillona preñada se posiciona entre $2,3 y $2,4 millones, lo que implica que hoy se necesitan cerca de 2,8 vacas de descarte para adquirir un vientre nuevo, por encima de la relación de 2,64 registrada un año atrás y del promedio histórico de 2,35 para el mismo período.

Relación de precios entre vaquillonas y vacas descarte
Hoy se necesitan cerca de 2,8 vacas de descarte para adquirir un vientre nuevo, por encima del promedio histórico de 2,35 para el mismo período (Rosgan)

Este encarecimiento relativo de la reposición responde a un fenómeno particular: no se trata de una caída en el precio de la vaca, sino de un fuerte incremento en ambas categorías. En términos interanuales, la vaca conserva casi duplicó su valor (+91%), mientras que la vaquillona preñada subió más de un 100%, muy por encima de la inflación mayorista, puntualiza el informe elaborado por María Julia Aiassa, analista del Rosgan.

Hacia adelante, la estacionalidad podría acentuar esta tendencia. Históricamente, entre marzo y abril los precios de la vaca tienden a bajar debido a una mayor oferta de hembras que no lograron preñarse y se destinan a faena o a invernada, lo que encarecería aún más el costo relativo de reposición.

Sin embargo, algunos indicadores comienzan a mostrar un cambio de tendencia: la faena de hembras cayó un 10% interanual al cierre de marzo, con una reducción más marcada en vaquillonas. A su vez, se observa una leve caída en la participación de hembras en feedlots, lo que sugiere una incipiente retención de terneras. En este contexto, la cría se mantiene firme, aunque con el desafío de sostener márgenes frente a una reposición cada vez más exigente.