La soja, impulsada por la suba de fertilizantes, del petróleo y de los biocombustibles, reconfigura la siembra global

La crisis en Medio Oriente ¿redefine la siembra mundial y el negocio de los granos?

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Soja Dólares
La mejora en la producción no estuvo acompañada por precios internacionales favorables, lo que limitó la posibilidad de un mayor crecimiento en los valores totales (Foto: Shutterstock)

El escenario internacional sacude al mercado agrícola y empieza a reconfigurar decisiones clave en todo el mundo. El conflicto en Medio Oriente, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China y nuevas políticas de biocombustibles en EE.UU. impulsan un contexto alcista para la soja, mientras elevan los costos de producción y presionan cambios en la asignación de área a nivel global .

El encarecimiento de la energía y los insumos se ubica en el centro de la escena, puntualiza un informe elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. Los fertilizantes nitrogenados registraron subas de hasta el 40%, mientras que el petróleo alcanzó niveles cercanos a los 114 dólares por barril, configurando un combo que impacta directamente sobre la rentabilidad agrícola y condiciona las decisiones productivas.

En este contexto, comienza a delinearse un cambio en la estrategia de siembra, especialmente en Estados Unidos. “Estamos viendo un escenario donde los altos costos de insumos, especialmente fertilizantes, están empujando a los productores a volcarse hacia la soja, que requiere menor inversión relativa”, explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral .

Camión biocombustible
El impulso de los biocombustibles en Estados Unidos, fortalece la demanda de aceite de soja, destaca el informe de la Sociedad Rural Argentina (Shutterstock)

La tendencia no se limita a Norteamérica. A nivel global, se observa una migración de superficie desde cereales hacia oleaginosas, impulsada tanto por los costos como por expectativas de demanda. “Si a esto le sumamos la expectativa de una recomposición en la relación comercial entre EE.UU. y China, el incentivo para sembrar soja es aún mayor”, agregó Romano .

Otro factor clave es el impulso de los biocombustibles en Estados Unidos, donde se fijaron objetivos récord de mezcla para 2026. Esta medida fortalece la demanda de aceite de soja y refuerza el sesgo alcista del mercado. “Todo esto genera una presión alcista indirecta sobre los granos, porque incrementa los costos de producción y condiciona las decisiones de siembra”, sostuvo el especialista .

En Argentina, mientras tanto, la cosecha avanza con buenos rindes, aunque con dinámicas dispares entre cultivos. La soja aparece como el cultivo más favorecido en este nuevo contexto, mientras que el maíz y el trigo enfrentan mayores desafíos por su dependencia de fertilizantes. “Hay una combinación de factores muy potente: demanda potencial firme, políticas públicas favorables y costos relativos más bajos frente a otros cultivos”, concluyó Romano, en un escenario donde la próxima campaña podría redefinir el equilibrio agrícola global .