El productor de leche pierde en el reparto de beneficios

Cualquiera de las mejoras que puedan adoptarse en el tambo y su entorno resultará insuficiente si no viene acompañada por avances hacia una justa transmisión de precios a lo largo de la cadena. Es la gran asignatura pendiente

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Los precios suben dentro de
Los precios suben dentro de la cadena, pero el productor de leche solo recibe una parte menor de esos beneficios. Para algunos, un problema de posición dominante (Revista Chacra)

El último balance efectuado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) dejó mucha tela para cortar. En principio, el incremento interanual del precio de la leche al productor durante el mes de diciembre pasado (8,0%) se ubicó 18.4% por debajo del aumento del valor que paga el consumidor y 20.1% por debajo del precio de salida de fábrica, es decir, el valor al que vende la industria.

La participación del productor lechero en el total del sistema fue para diciembre de 2025 del 32,2%, es decir, 0,1 puntos por debajo del mes anterior y de la media, y 2,7 puntos por debajo del año pasado. En tanto, su participación en el valor de salida de fábrica fue del 53,3%, lo que implica 0,1 puntos por debajo del mes anterior, además de 5,6 puntos menos que el año anterior y 0,7 puntos por debajo del promedio de la serie (54,0%). En síntesis, otro grupo de datos que no favorece a quien produce la leche.

La cadena presenta un resultado negativo en diciembre de 2025 de $ 68.740 millones (4,5 centavos de dólar por litro de leche equivalente), pero el sector industrial muestra un resultado estimado positivo de $ 15.172 millones, mientras que el sector primario registra un consolidado negativo de $ 83.912 millones. Son datos que estarían reflejando un desbalance en el reparto de premios y castigos en términos de rentabilidad.

La cadena presentó un resultado
La cadena presentó un resultado global negativo en el final del año pasado, pero el grueso de ese rojo recayó mayormente sobre el llamado segmento primario (Revista Chacra)

El OCLA advierte que tanto para el sector industrial como para el segmento que genera la leche, los resultados son muy dispares, como dispares son los tamaños de las unidades productivas, la productividad de los factores involucrados, la ubicación geográfica, etc., de los casi 9000 tambos existentes en el país. Los resultados sectoriales actualizados por IPC muestran que en estos últimos 10 años, la cadena no retuvo del valor que generó, $ 33,3 o USD 0,02 por litro de leche equivalente.

Por su parte, un estudio realizado por el IERAL de la Fundación Mediterránea asegura que en 2025 se verificó para la leche cruda una recuperación significativa en términos productivos, con un crecimiento marcado del volumen obtenido respecto del año anterior. Sin embargo, esta mejora en la oferta repercutió negativamente en los precios al productor, que cayeron en términos reales y se ubicaron por debajo de sus promedios históricos, afectando la rentabilidad de la actividad.

Hacia adelante, la sostenibilidad del sector dependerá de la recomposición del precio real al productor y de una relación más equilibrada entre ingresos y costos, particularmente los asociados a la alimentación del rodeo. El cambio hacia una economía con menos regulaciones y menos impuestos implica señales positivas para la actividad, pero por sí solas resultan insuficientes si no vienen acompañadas por mejoras en la transmisión de precios a lo largo de la cadena, por un contexto macroeconómico que permita recuperar el poder de compra del ingreso lechero y por esfuerzos colectivos e individuales para seguir creciendo en exportaciones y nuevos mercados.

La Fundación Mediterránea insiste en
La Fundación Mediterránea insiste en la necesidad de mejorar la transmisión de valores a lo largo de la cadena, hoy por hoy desbalanceada en contra del productor de leche (Revista Chacra)

En el frente externo algunas complicaciones amenazan con agravarse. Los productores brasileños –país que absorbe la mayoría de las exportaciones de lácteos argentinos- exigen una vez más medidas concretas y avances en la investigación antidumping respecto de las importaciones desde nuestro país y del Uruguay. Aducen que “la situación complica los valores que reciben por su leche y compromete la sostenibilidad de la actividad”. Según fuentes del sector, el año pasado, la recolección de leche aumentó un 7,9% en Brasil, mientras que las importaciones se mantuvieron en niveles elevados, lo que expandió la oferta más allá de la capacidad de absorción del mercado y presionó los precios.

En 2024, la poderosa Confederación Nacional de Agricultura y Ganadería (CNA) presentó una solicitud de investigación antidumping contra la leche en polvo importada de Argentina y Uruguay. El gobierno federal aceptó el pedido con base en las pruebas técnicas presentadas e inició el proceso. Sin embargo, en agosto de 2025, se entendió que no habría similitud entre el producto importado y la leche producida en Brasil. Tras la coordinación de las federaciones, se revirtió esta postura, permitiendo que el proceso continuara y liberando el camino para la posibilidad de adoptar medidas provisionales.

El historial de la balanza comercial de los lácteos muestra que Brasil es tradicionalmente importador de estos productos, con volúmenes superiores a los de exportación durante la mayor parte de las últimas décadas. Entre finales de la década de 1990 y la década de 2000, el país registró fuertes déficits, lo que impulsó la entrada de leche en polvo, principalmente procedente de la Unión Europea y Nueva Zelanda.

La leche en polvo llegada
La leche en polvo llegada a Brasil desde sus socios del Mercosur sigue siendo la piedra de la discordia. Los productores de aquel país no quieren saber nada con ella (USDA)

En este contexto, la CNA articuló la aplicación de derechos antidumping contra productos de este origen, lo que contribuyó a reducir el ritmo de las importaciones y a equilibrar el mercado interno, según reflejan medios del vecino país. Ahora, desde las gremiales se quejan de que se observa un nuevo crecimiento de las importaciones y una expansión del déficit comercial, especialmente a partir de 2022.

Por cierto, hay novedades que obligan a tomarse muy en serio este tema. En el camino de darles batalla a las importaciones, Santa Catarina ha generado recientemente una nueva legislación que prohíbe la reconstitución de leche en polvo extranjera para su venta como leche líquida dentro del Estado. Se trata del cuarto mayor productor del país. En 2024, alcanzó un volumen de 3.300 millones de litros, equivalente al 9% de la producción nacional. “Esta medida incentivará el consumo de leche generada por productores y lecherías de Santa Catarina. Es otra acción importante para ampliar las condiciones de permanencia en la actividad y valorizar toda la cadena productiva”, declaró el secretario de Estado interino de Agricultura y Ganadería, Almir Dalla Cort.

La prohibición altera la dinámica de la oferta porque parte de la leche fluida ofrecida en Santa Catarina proviene de la reconstitución de leche en polvo importada, que generalmente está asociada a un menor costo. Sin esta alternativa, la industria tiende a depender más de la leche producida dentro del estado. Para la Argentina, es un antecedente preocupante.