El trigo argentino mantiene alto protagonismo en Brasil

Extremadamente competitivo con el cereal local, se prevé que sostendrá un papel central como referencia de costos en el vecino país, donde el desincentivo de precios podría afectar el área de siembra este año

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Los precios del trigo argentino
Los precios del trigo argentino siguen siendo uno de los más bajos del mercado global, pero los números para el productor parecen ahora algo menos alarmantes. REUTERS/Benoit Tessier/Archivo

El desencanto no ha pasado del todo, pero al menos parece que quedó atrás la peor parte de esta historia, lo cual confirma que la decisión más desafortunada es vender en plena cosecha, salvo razones de fuerza mayor. El trigo, que poco tiempo atrás cotizaba en USD 160-165, ahora muestra un disponible en torno de USD 180 USD, aunque un adecuado contenido de proteína (10,5%) puede mejorar el valor a USD 200-203, o a USD 205-208 (11,0%). “Los precios locales en derredor de los 180 dólares por tonelada empiezan a generar interés vendedor. Con una cosecha tan grande y la abundante oferta mundial, son valores que resultan interesantes”, afirma Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

No quita que subsista una situación que juega en contra del productor y sus ingresos. La referencia es para la baja calidad del trigo argentino esta campaña, especialmente en términos de proteína. “Esto implica descuentos de entre 5% y 8% en el precio recibido por el hombre de campo, y obliga al exportador a buscar destinos forrajeros. Aun así, los altos rindes logrados compensan esos descuentos y colaboran para cerrar las cuentas a pesar de estos niveles de precios”, asegura Romano. De hecho, Estados Unidos está preocupado por el modesto valor del trigo argentino, pero no respecto del trigo de su país sino en relación al maíz; sospecha que su forrajero tolerará intensa competencia fronteras afuera dentro del rubro.

Es cierto, el contexto global no ayuda demasiado, las cosechas abundantes presionan al trigo en puertos de todo el mundo. Se sabe que las cotizaciones surgen mayormente del vínculo entre oferta y demanda, y precisamente esta última se mueve con gran comodidad por estos días, producto de buenas cosechas en Estados Unidos, Canadá, el Mar Negro, la Argentina y Australia. Se suma el hecho de que Rusia, Ucrania y nuestro país han tomado medidas para reducir los impuestos a la exportación del grano este año, lo cual incentiva las ventas externas. En Estados Unidos consideran además que la demanda de trigo como alimento ha perdido su trayectoria, incluso con un crecimiento poblacional constante. Un tema para seguir de cerca.

El gráfico evidencia la recuperación
El gráfico evidencia la recuperación del disponible en Argentina, superado el cuello de botella de una cosecha enorme como la de esta campaña (MATBA)

Para la Argentina, pocas cosas son más importantes que la situación en el mercado brasileño, su principal cliente. Safras & Mercado estima que la suerte del primer semestre de este año dependerá desde luego de los fundamentos de la temporada 2025/26, mientras que el segundo semestre incorporará cada vez más los riesgos y expectativas asociados a la cosecha 2026/27, tanto en Brasil como en el mercado internacional. Este año los precios en el vecino país deberían responder a una combinación de existencias iniciales holgadas, transición entre cosechas, aumento de los riesgos climáticos a lo largo del año y alta sensibilidad al tipo de cambio, resume la consultora.

Brasil padece un escenario de oferta holgada, vinculado con las existencias industriales heredadas del ciclo anterior, las importaciones realizadas principalmente desde la Argentina y la menor urgencia de los molinos por hacerse del grano. La postura defensiva de la demanda tiende a mantenerse, con negociaciones centradas en ventanas de oportunidad específicas y una fuerte sensibilidad a la paridad de importación.

Por su parte, el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea) de la Universidad de San Pablo, advierte que la caída significativa en los precios del trigo a lo largo de 2025 debería reducir el atractivo del cultivo para los productores brasileños y eso tiende a mantener la dependencia de las importaciones para satisfacer al mercado interno. Según la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), las importaciones entre agosto de 2025 y julio de 2026 deberían alcanzar los 6,7 millones de toneladas, lo que indica que entre diciembre de 2025 y julio de 2026, el ritmo será aún más intenso que el observado en los primeros cuatro meses de la campaña.

Se proyecta que las siembras
Se proyecta que las siembras de la nueva campaña en Brasil podrían registrar una caída en el área implantada con trigo. Los precios y los inconvenientes climáticos desalientan al productor (EMBRAPA)

Con esto, la entidad proyecta una disponibilidad interna superior a 16 millones de toneladas entre agosto de 2025 y julio de 2026, un volumen 5,3% superior al registrado en la temporada anterior. De este total, aproximadamente 11,8 millones de toneladas deberían destinarse al consumo interno, mientras que 2,24 millones de toneladas se exportarían entre agosto de 2025 y julio de 2026. Aun así, las existencias finales a mediados de este año se estiman en 2 millones de toneladas, equivalentes a 8,7 semanas de consumo, la proporción más alta desde 2020.

Safras, en tanto, destaca la falta de urgencia de los compradores y la dificultad para establecer referencias consistentes en los últimos días, como factores que motivan el estancamiento del mercado.“Los compradores están a la defensiva, dados los altos niveles de existencias y la competitividad del trigo importado. La percepción es que el mercado ya tocó fondo, con un mínimo identificado cerca de los R$ 1.000 por tonelada (USD 190)”, afirman desde la consultora.

En este contexto, los investigadores de Cepea indican que no se prevén recuperaciones consistentes de precios en la primera parte de 2026. Además, las importaciones deberían continuar ejerciendo presión sobre el mercado durante todo el año, ya que el trigo extranjero seguirá compitiendo con la producción nacional.

Las importaciones de trigo argentino
Las importaciones de trigo argentino seguirán siendo una pieza clave en la determinación de los precios al productor en el mercado brasileño (REUTERS)

Para Safras, el grano argentino sostendrá un papel central como referencia de costos, especialmente mientras su cosecha récord se mantenga disponible y competitiva en el mercado internacional. En cuanto a la influencia sobre la campaña 2026/27, en la consultora creen que más adelante comenzarán a pesar factores como las condiciones climáticas en la región, el desarrollo de los cultivos de invierno en el hemisferio norte y las intenciones de siembra en Brasil y la Argentina.

A partir de junio, con el inicio de la cosecha en el hemisferio norte, los fundamentos globales adquieren mayor peso en los precios. Por lo demás, en los dos últimos meses de este año, el mercado volverá a incorporar de forma más directa las expectativas de la nueva cosecha del principal proveedor externo de Brasil. Dependiendo del volumen producido y del perfil de calidad, la Argentina tenderá a actuar de nuevo como un elemento de contención para los aumentos de precios en el mercado brasileño o no.

El tipo de cambio será otro vector clave en 2026, con elecciones presidenciales en Brasil. Los movimientos del real tienden a alterar rápidamente las equivalencias de costos del trigo importado, actuando a veces como un factor de apoyo, y a veces como un elemento de presión sobre los precios internos, independientemente del comportamiento de las cotizaciones internacionales.