Una encuesta advirtió altos índices de rechazo a la grieta y preocupantes niveles de insatisfacción con la democracia

El estudio realizado por la consultora Taquion se enfocó en los “desencantados con la grieta” y en los “anti política”, que no se sienten representados por ningún partido

Protesta en el centro porteño (Mario Sar)
Protesta en el centro porteño (Mario Sar)

Un estudio realizado por la consultora Taquion se concentró en las opiniones de quienes están desencantados con la grieta y de los que sienten rechazo por el sistema político en general (antipolítica). Entre los resultados más relevantes, se destaca que la mayor parte de este sector no se siente representado por ningún espacio político, no planean votar a la misma fuerza que en 2019 y están mayoritariamente insatisfechos con el sistema democrático.

El sondeo, realizado de manera online sobre una muestra de 2.503 casos entre el 18 y el 25 de junio, reveló que el 26,3% del total de los encuestados se siente “desencantados con la grieta”. Es decir, son personas que están enojadas y hartas de la pelea entre Cristina Kirchner y Mauricio Macri, de la visión dicotómica de la política.

Por otro lado, un 8,8% del total se ubicó en la categoría “desencantado con la política” porque su decepción incluye a las dos fuerzas mayoritarias pero también mostraron aversión por elementos más generales de la democracia y del sistema político. “Decidieron soltarle la mano a la esperanza de la transformación de la política”, explicó Sergio Doval, CEO de Taquion, a Infobae.

Según destacó el responsable de la investigación, los “desencantados con la grieta” también “están desencantados con sus propias decisiones, y es por eso que aseguraron que no votarían otra vez a la misma persona”. El 51,7% de los anti grieta y el 61,% de los anti política adelantaron que no votarán a la misma fuerza que en 2019, situación que podría tener un impacto decisivo en los próximos comicios.

Por otro lado, los desencantados con la grieta y los antipolítica manifestaron mayores niveles de desconfianza con sindicalistas (92,9% y 97,4%, respectivamente), sistema judicial (93,1% y 94%) y políticos (86,6% y 95,2%). Al tiempo que mostraron mayor confianza en las fuerzas de seguridad (35% y 28,7% de confianza, respectivamente) y en los argentinos en general (22,2% y 17,3%).

Más de la mitad de ambos grupos está conformado por mayores de 39 años que han atravesado las experiencias de los espacios políticos que fueron conformándose desde el retorno de la democracia en 1983.

El desencanto con la política o el desinterés por los dos principales frentes (FdT y JxC) refleja una postura frente a una Argentina que “ya no es como la de antes”, en donde el acceso a oportunidades de desarrollo se ha convertido en una de las principales preocupaciones a futuro.

Estos espacios se caracterizan por su desconfianza y descreimiento en la política argentina, en su mayoría carecen de un espacio que los represente plenamente, que coincida con sus necesidades e intereses. Esta masa de votantes debe ser tenida en cuenta pero difícilmente pueda ser captada por un discurso tradicional.

En relación al sistema democrático, sólo el 70% de los desencantados con la grieta aseguró que “más allá de sus problemas, es mejor que cualquier forma de gobierno”. De hecho, un 24,6% aseguró “no estar de acuerdo” con que la democracia sea la mejor opción. En el caso de los desencantados con la política, apenas un 54,4% coincidió con que la democracia es la mejor forma de gobierno y un 37,5% directamente contestó que no.

En términos generales, los anti grieta manifestaron estar mayoritariamente (87,8%) insatisfechos con la manera en la que funciona la democracia en la Argentina, y la cifra llega al 93,2% entre los anti política. Además, el 29,5% y el 39,2%, respectivamente, aseguró que no irían a votar si las elecciones no fueran obligatorias.

“Como tampoco tienen voluntad de ir a votar, el problema es que se retroalimenta, y aumenta la inclinación por las opciones antisistema”, explicó Doval.

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