El plan de Sergio Massa y Máximo Kirchner para que los empresarios confíen en el Presidente y ayuden en la post-pandemia

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La cena ocurrió hace más de dos semanas en la residencia de zona Norte del banquero Jorge Brito (Macro). Se encontraron Marcos Bulgheroni (Pan American Energy), Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Miguel Acevedo (presidente UIA), Jorge Brito (hijo) y Hugo Dragonetti (de la constructora Panedile) con Sergio Massa, Máximo Kirchner y Eduardo ‘Wado’ de Pedro.

El menú fue frugal: bife de chorizo con ensalada. Y como toda comida en la que participen Massa y el hijo de Néstor y Cristina Kirchner, la sobremesa se extendió durante varias horas. La confirmación del encuentro llegó de dos de los empresarios asistentes pero no ocurrió lo mismo con los integrantes políticos del cónclave, no emitieron opinión al respecto.

Sin embargo, se supo que no fue el único encuentro de estas características. Dos veces por semana el dúo Massa-Kirchner se sienta a conversar con representantes de distintos sectores sociales y económicos. Hablan tanto con Juan Grabois como con CEO de las multinacionales; con la CGT y la CTA, con todos los movimientos sociales, científicos, empresarios y cooperativistas.

En esta oportunidad, con los empresarios, se profundizaron todos los temas: la negociación de la deuda, Vicentin, el futuro económico del país y otros tantos temas de agenda. Sin embargo, la clave estuvo en el diálogo. “Les recordamos que durante la gestión kirchnerista anterior mientras podíamos dialogar –no siempre coincidir, pero sí dialogar– la situación fluía. Cuando se rompió eso, llegó la catástrofe. Es lo que debemos evitar ahora”, confió uno de los asistentes a Infobae.

La infidencia de la cena en zona Norte ocurrió porque tanto el Presidente como Massa recibieron críticas en las redes sociales después de participar en un acto vía teleconferencia con el dueño de Pampa Energía a quien el kirchnerismo más duro asocia con Mauricio Macri. “Mindlin es Macri”, los atacaron en las redes. “Pero si Máximo también charla”, deslizó indiscretamente uno de los que participaron, sorprendido por la virulencia de algunos referentes K.

Más o menos lo mismo le sucedió al jefe de La Cámpora, Andrés ‘El Cuervo’ Larroque, cuando en una entrevista con Infobae calificó como “un político inteligente” al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. En esa charla, que tuvo lugar en Villa Azul, destacó la decisión de Alberto Fernández de lanzar los ATP, aportes para pagar entre un 50% y 60% de los salarios de empleados de grandes empresas, incluso de algunas que en tiempos de Cristina Kirchner se anotaban en la lista de “enemigos”.

Hace unos 45 días, más o menos en la mitad de lo que lleva el aislamiento social obligatorio, Massa y Kirchner hablaron con Alberto Fernández sobre la planificación de las reuniones. El Presidente estuvo de acuerdo. El objetivo, coincidieron, “es construir una agenda de diálogo post-pandemia”. La Argentina que viene tendrá aún más pobres y más desigualdades que las existentes y muchos más problemas de empleo e inversiones. La caída de todos los índices económicos y el alza de todos los problemas sociales alarma.

En ese marco, Massa participó de una teleconferencia del Council of the Americas al que se sumó el ministro del Interior ‘Wado’ de Pedro. Con el sector hidrocarburífero, Máximo Kirchner tiene otro interlocutor con el que conversa tan a menudo como lo hace su madre: Miguel Galuccio, ex CEO de YPF. Hubo además charlas por Zoom. Una de ellas fue con el amigo del Presidente, el empresario de laboratorios Hugo Sigman.

Massa en el Salón de Honor con Héctor Daer, José Luis Lingeri, Carlos Acuña y Andrés Rodríguez de la CGT
Massa en el Salón de Honor con Héctor Daer, José Luis Lingeri, Carlos Acuña y Andrés Rodríguez de la CGT

El Salón de Honor de la Cámara de Diputados recibió a los máximos líderes sindicales y a algunos otros empresarios. En algunas charlas sólo estuvo el anfitrión, Sergio Massa, que con un llamado de teléfono sumó a Kirchner. También hubo reuniones a la inversa: organizadas por el jefe del bloque que luego invitó a sumarse al presidente de la Cámara. A veces esa forma “casual” alivia tensiones, sostienen.

En esas mesas, muchas de las cuales el Gobierno prefiere mantener en reserva, se habla de leyes y de programas de inversión o reactivación. Entre la pregunta obligada está el aporte extraordinario o impuesto a la riqueza. Tal vez por eso Máximo Kirchner haya decidido esperar para su presentación y haya cambiado el destino inicial de los 3.500 o 4.000 millones de pesos que eventualmente se recauden, si llega su aprobación, para impulsar la economía post-pandemia. De hecho los voceros de Kirchner insisten en que no debe señalarse la ley como una pelea binaria entre el kirchnerismo y los empresarios.

En la jura de Andrés Larroque, el trío que conversa con los empresarios: Massa, Kirchner y De Pedro
En la jura de Andrés Larroque, el trío que conversa con los empresarios: Massa, Kirchner y De Pedro

También el ministro del Interior es anfitrión. Aunque su rol es más político, dialoga con todos, incluso con los que calificaban como ‘enemigos'. Dicen que en estos días organiza un encuentro con los ‘unicornios’ mientras el Senado ya tiene en comisión las dos medias sanciones que consensuaron oficialismo y oposición en la Cámara baja, la ley que regula el teletrabajo y el programa de beneficios impositivos para el sector conocido como economía del conocimiento. Fue justamente él quien organizó la primera cita de Marcos Galperín, de Mercado Libre y favorito de Macri, con Alberto Fernández el año pasado.

Queremos un empresariado nacional que salga fortalecido de la post-pandemia”, dijo uno de los participantes de los cafés y las comidas. Admitió además que los encuentros, en los que aseguran que mantienen la distancia para evitar eventuales contagios por coronavirus, todos llegan con la idea de romper prejuicios. Algunos movimientos sociales los tienen respecto a Massa y algunos empresarios respecto a los Kirchner. El proyecto de expropiación de Vicentin, de hecho, abonó esta teoría, pero en el entorno de la vicepresidenta y de su hijo insisten en que no es de su autoría.

Acerquemos posiciones, trabajemos la salida. Podemos estar de acuerdo o no, pero necesitamos tener la capacidad de discutir y entender al otro y hasta de tener un espacio para el desacuerdo”, se oyó en una de esas mesas. La próxima convocatoria al Consejo Económico y Social, para cuanto termine el aislamiento, iría en ese sentido. También quién sea el nombre elegido. Nadie niega que Roberto Lavagna sigue siendo un ideal aunque ya se sabe que es muy difícil que acepte.

De la post-pandemia “se sale con instrumentos creativos y mucha buena voluntad de todos los sectores”, justifican estas reuniones los operadores políticos.

En varias oportunidades se habló sobre los proyectos que avanzan en el Congreso. Uno de ellos, la moratoria impositiva para los vencimientos al 30 de junio que surgió justamente tras varias reuniones con representantes de la Unión Industrial, la Cámara de Comercio, CAME y el campo. En esas charlas los representantes del Frente de Todos pidieron ‘un favor’, que las entidades se expresen para que no parezca una ocurrencia del Gobierno sino como una respuesta a las necesidades de todos los sectores. La moratoria alcanzaría a pymes, grandes empresas, monotributistas, autónomos, cooperativas y hasta clubes de barrio.

Fernández junto a Miguel Acevedo, de la UIA, Héctor Daer, de la CGT, y Sergio Massa, entre otros, antes de asumir como Presidente
Fernández junto a Miguel Acevedo, de la UIA, Héctor Daer, de la CGT, y Sergio Massa, entre otros, antes de asumir como Presidente

Los empresarios también están preocupados por la cuarentena y sobre eso consultan. Sus interlocutores les hablan de la salida y siempre comparan la situación local con lo que ven en el mundo.

Massa y Kirchner también tendieron puentes con la oposición. Esta misma semana lograron consenso para que en julio haya al menos dos sesiones en Diputados y que se extienda el reglamento que habilita las sesiones remotas. El diálogo es fluido en esa cámara con la oposición. No sucede lo mismo en el Senado.

De hecho, en una de las cenas dejaron a modo de propuesta ampliar las mesas y sentar a algún referente de Juntos por el Cambio. Mencionan siempre a los tres con los que se sienten más cómodos a pesar de las diferencias: Horacio Rodríguez Larreta; Cristian Ritondo (jefe del bloque del PRO) y María Eugenia Vidal.


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