Alejandro Rozitchner (foto de archivo - Adrián Escandar)
Alejandro Rozitchner (foto de archivo - Adrián Escandar)

- ¿Por qué no hablás de política con todo lo que está pasando?

- Porque me hartó. Porque quiero descansar de esa zona estéril del pensamiento e ir a otros temas. Porque me decepciona mi país, capaz de esto. Porque entiendo que las sociedades son muy difíciles. Porque creo que hacer política no es hablar de política todo el tiempo y me parece que trabajar en el eje de la formación es un factor de desarrollo.

La respuesta (y también la pregunta) pertenecen al filósofo Alejandro Rozitchner, asesor de Mauricio Macri durante el gobierno de Cambiemos, y engranaje clave en el armado del discurso oficial durante el gobierno anterior. En una autoentrevista que difundió a los suscriptores de su newsletter, habla sobre amor, literatura, belleza, entusiasmo y su nuevo taller de orientación y crecimiento" que será desarrollado en 8 videos.

Lúcido analista de la realidad con un estilo que muchas veces genera polémica, a principios de 2019 tuvo la posibilidad de entrevistar a Macri en un reportaje que fue difundido por redes sociales. Allí el ex presidente habló de la relación con su padre (que aún no había fallecido) y de cuestiones políticas y personales.

Las 10 preguntas y respuestas que Rozitchner compartió con sus suscriptores:

1– ¿Tiene sentido estudiar filosofía?

Primera respuesta espontánea y directa: no. Pero claro, hay que retractarse. Amplio entonces: el interés por estudiar filosofía es un síntoma, testimonio de una patología de preocupación, necesidad de tomar distancia de las cosas, búsqueda de amparo en nombres y sistemas. No es lo mismo subirse a un colectivo con las manos vacías que hacerlo con un libro en cuya portada reluzca un “Heidegger” o un “Foucault”. Está bien, no hay problemas con tener patologías, las tenemos todos, lo que llamamos “síntomas” son parte de la vida real. En todo caso, algo a favor: si el rarito que no se entiende con las cosas -y en vez de ir a bailar prefiere sumergirse en Habermas- logra elaborar su problema y “se cura” aunque sea un poco la piedra reflexiva que lo ata se vuelve fuerza. Las cualidades valiosas son síntomas dados vuelta.

2– ¿Existe el amor feliz?

Sí. La cercanía intensa entre personas es un campo de plenitud, el campo de plenitud posible, pero es una experiencia problemática. Lo es, siempre, queramos o no. Es un tema de medidas. La problematicidad puede inundarlo todo, volverse áspera, violenta, loca, y entonces no va. Pero la problematicidad puede también ser una franja tolerable de la dinámica de encuentro - desencuentro que permite vivir con el disfrute del otro.

3– ¿Por qué no hablás de política con todo lo que está pasando?

Porque me hartó. Porque quiero descansar de esa zona estéril del pensamiento e ir a otros temas. Porque me decepciona mi país, capaz de esto. Porque entiendo que las sociedades son muy difíciles. Porque creo que hacer política no es hablar de política todo el tiempo y me parece que trabajar en el eje de la formación es un factor de desarrollo.

4– ¿Qué estás leyendo?

Novelas, principalmente. Las últimas, todas geniales: “David Golder” de Irene Nemirosky, “Una noche en Enrico´s” de Don Carpenter, “Que el vasto mundo siga girando” de Colum Mccann, “Dura la lluvia que cae” de Don Carpenter. Y un ensayo “Suspense” de Patricia Highsmith. ¿Y ustedes? ¿Qué están leyendo?

5– ¿Qué es la belleza?

Tom Peters lo dice con inteligencia: tenemos un diapasón en nosotros que vibra cuando percibe belleza, y sabe lo que es. No puede ser definida con un contenido, pero si podríamos decir que es un privilegio presente en determinados objetos. Las personas también somos -desde cierta perspectiva- objetos, no hagamos problema con eso. La belleza es un horizonte, un norte, un ingrediente de gran importancia para algunas vidas que la perciben, buscan y producen. Tiene que ver con el arte, pero también con una plasticidad de la realidad que la desparrama por todas partes. No hay justicia en la belleza, es un fenómeno de otro orden.

6– ¿Sirve la idea de “entusiasmo”?

Sí. Es el estado personal que revela la alineación con el deseo y señala que estás viviendo tu propia vida. Puede ser reemplazado por el concepto de “excitación”, que suena menos pavo que "entusiasmo" porque tiene un trasfondo sexual.

Y ahora, 3 sobre “Pensar para hacer. Taller on line de orientación y crecimiento” (estoy trabajando en eso y quiero explicarlo bien):

7– ¿Qué te parece este taller que armaste?

Me parece fabuloso. Es una serie de 8 pasos, temas a ser expuestos cada uno en un video o “clase”, que en dos meses completan una visión del mundo abierta y excitante. Cada paso además tiene una tarea, algo para hacer, sencillo y transformador. Nunca llegué a este punto en el diseño de una experiencia docente.

8– ¿Va a haber que leer mucho? Saber algo?

No, es para gente normal, no para intelectuales. Cada uno leerá lo que quiera, hará las tareas que le interesen.

9– ¿Es un taller de motivación para hacer cosas o un curso de filosofía?

Es las dos cosas. No uso la palabra “motivación” pero entiendo que se refiere a dar impulso. Es un curso de filosofía que usa la complejidad del pensamiento a favor de la experiencia concreta de vivir.

Bueno, nos vamos despidiendo. Eh, falta una pregunta!

Ok, la hago:

10– ¿Te gusta hacer este Newsletter?

Soy feliz con esta escritura de saltos y de ideas. Hago exactamente lo que quiero y me relaciono con personas interesadas en compartir la experiencia y el estilo. Me hace feliz.

El filósofo cierra el cuestionario con una invitación a un taller on line sobre orientación y crecimiento y un link para conocer más detalles, inscribirse y las formas de pago de los 10 mil pesos (200 dólares para las compras desde el exterior) que cuesta el curso, que comienza en marzo y dura dos meses.

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