El ex ministro de Educación Alejandro Finocchiaro (Crédito: Santiago Saferstein)
El ex ministro de Educación Alejandro Finocchiaro (Crédito: Santiago Saferstein)

La polémica comenzó días atrás con una denuncia de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) sobre el “descubrimiento” de 100 netbooks “abandonadas” en un depósito. Según explicó su titular, Carlos Montero, el organismo de control “halló” los insumos tecnológicos pertenecientes a distintos programas educativos en un depósito en Tortuguitas tras una “investigación”.

Apenas se conoció la noticia, Alejandro Finocchiaro aclaró a través de las redes sociales que no hubo ningún “descubrimiento” ya que los stocks habían sido debidamente informados por el Ministerio de Educación a la propia SIGEN.

Según pudo averiguar Infobae, hubo incluso una comunicación posterior a la denuncia de la Sindicatura entre el ministro Nicolás Trotta y Finocchiaro, en la que este último explicó que todos los stocks habían sido notificados a la SIGEN.

Pese a ello, este sábado, Trotta prometió buscar a los “responsables” del supuesto “abandono" de las 100 mil netbooks, avalando la denuncia de la SIGEN. “Tenemos la información que hay muchas baterías sulfatadas que fueron adquiridas en el 2016 y abandonadas”, denunció.

Ante este nuevo planteo, Finocchiaro reiteró sus aclaraciones y lamentó que el Gobierno intente “contar como algo malo lo que es bueno”.

“El 16 de septiembre de 2019, mediante el sistema de gestión de documentación electrónica, la SIGEN envió una comunicación oficial a EDUCAR S.E.-sociedad del Estado encargada de la provisión del material tecnológico educativo- solicitando el stock de netbooks en el depósito CORASA. En esa oportunidad se informaron 238.380 unidades. Las 100.000 que provocan esta respuesta son el remanente de aquella existencia luego de las que fueron distribuidas, integrando las aulas digitales móviles, en el tiempo transcurrido hasta finalizar nuestro período”, detalló el ex ministro.

Según explicó, las demoras de las entregas en parte se explican por los lentos tiempos de transporte y distribución de este tipo de equipos tecnológicos, sumados a los “requisitos administrativos que los procesos del Estado obliga” y a las redeterminaciones de presupuestos por las devaluaciones cambiarias. Además, explicó que el remanente de insumos iba a terminar de ser entregado en marzo de este año.

Por otro lado, aseguró que el stock de insumos también había sido informado a la Jefatura de Gabinete de la cartera educativa través de un documento oficial. Y, según Finocchiaro, desde allí indicaron detener la distribución ya que iban a “recalcular” el plan de alfabetización digital.

“Resulta curioso que en el supuesto descubrimiento de la SIGEN no se hiciera referencia a todo el equipamiento (access points, switches, routers, entre otros elementos), correspondientes al Plan Nacional de Conectividad Escolar, necesario para proveer Internet al 100% de las aulas de las escuelas del sistema de gestión estatal del país, considerando que se encontraba en el mismo depósito”, ironizó el ex funcionario de Educación.

Finalmente, Finocchiaro planteó que es “deseable” que existan stocks remanentes durante los cambios de gestión ya que permite cierta continuidad de las políticas públicas. “A finales de 2015, el inventario recibido fue aún mayor”, señaló en referencia a lo que dejó el ministro de Educación de Cristina Kirchner, Alberto Sileoni.

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