Un plan de ciberdefensa en marcha, los ascensos a la cúpula de las Fuerzas Armadas, el compromiso de compra de 5 aviones a Estados Unidos, un acuerdo a mitad de camino con Corea del Sur y una profunda reforma del personal militar forman parte del paquete que desde el viernes se empezará a negociar entre el ministro Oscar Aguad y los representantes que asignará Alberto Fernández para la transición en la cartera de Defensa.

El ministro de Defensa Oscar Aguad tiene preparada una carpeta en el piso 13 del Edificio Libertador para entregar en mano a los emisarios del presidente electo, que aguarda a regresar de México para hacer una designación formal. En la lista corta están Germán Montenegro y José Pampuro.

Por el momento, lo único concreto es que Aguad quiere convencer a la nueva gestión de mantener al menos dos directrices centrales de la política de defensa que desplegó Macri: los proyectos de ciberdefensa y la reglamentación de la ley de personal militar que ya tiene formato de decreto pero no se emitirá.

“Esperamos una transición normal como en cualquier país normal, y esto ocurre cuando los que se van dejan todo ordenado a los que llegan. La idea es transmitir la experiencia de todo lo que hicimos y lo que nos falta por hacer para que los que vengan puedan aprovechar todo esto y poder seguir con algunos de los lineamientos que dejamos”, expresó Aguad a Infobae. También adelantó que en los próximos días girará al Senado la lista de los oficiales propuestos para ascender a las jerarquías superiores de las Fuerzas Armadas. Se trata de una veintena de militares en condiciones de ascender en sus cargos. La misma actitud tomará Aguad con los traslados y pases a retiro de cada fuerza, sólo que en este caso no se requiere de una aprobación del Congreso sino que se hará por medio de una resolución interna.

Este será sin dudas el primer escollo de la transición en Defensa. Es que allegados al presidente electo se mostraron molestos con la idea de Aguad de avanzar con los ascensos de lo que serán los nombres posibles para la nueva cúpula militar. “Esa decisión por decoro y prolijidad se deja siempre para que la defina el presidente entrante y no el saliente", comentó a Infobae el dirigente del Frente de Todos que evalúa la transición en otros estamentos del Poder Ejecutivo.

Es muy probable que las Fuerzas Armadas de la nueva administración tengan un perfil totalmente diferente al que impuso Macri. Por lo pronto, allegados al presidente electo destacaron la necesidad de que las Fuerzas Armadas tengan en el futuro inmediato una orientación más regional. Esto va en línea con la política exterior que ya deslizó el propio Fernández: una fuerte apuesta por la integración latinoamericana sin enfrentar a Estados Unidos.

Desde esta lógica, en el Ministerio de Defensa y en las Fuerzas Armadas en general creen hoy que la gestión de Fernández se concentrará en estrechar lazos con países vecinos aunque hay un problema en puerta que se llama Brasil.

El enfrentamiento abierto que hay entre Jair Bolsonaro y Fernández podría convertirse desde la lógica de las políticas de la defensa regional en un grave impedimento para avanzar en proyectos conjuntos. De hecho, Bolsonaro ya anunció que no vendrá a la asunción de Fernández en diciembre.

Aún está pendiente la venta de los aviones Pampa III a Guatemala
Aún está pendiente la venta de los aviones Pampa III a Guatemala

Además del complejo tema de los ascensos y traslados, en la agenda de transición que le llevará Aguad al enlace de Fernández para la Defensa estarán planteados los siguientes ejes centrales:

1-Plan de ciberdefensa. En el Ministerio de Defensa habían empezado a trabajar con el Estado Mayor Conjunto en un programa de ciberdefensa que contempla la contratación de personal civil, el equipamiento sofisticado de software informático, una red de acción entre las tres fuerzas y el Ministerio de Defensa a la vez que un plan de protección de datos militares sensibles. “El plan de ciberdefensa hoy es prioritario para las Fuerzas Armadas, por lo que vamos a poner énfasis en ese tema al hablar de la transición”, dijo un allegado a Aguad.

2-Personal militar. La gestión Macri dejará listo un proyecto de decreto para la reglamentación de la ley de personal militar. Esta iniciativa lleva dos años de estudio y pasó por la revisión de buena parte del mundo académico que maneja temas militares. Sintéticamente este decreto plantea un esquema de estándares comunes de funciones para las tres fuerzas, la equiparación de los planes en la carrera militar y la unificación de criterios para la compensación salarial en relación a zonas y destinos militares.

3-Equipamiento. En la hoja de ruta que marcará Aguad a su sucesor en Defensa se encuentra un compromiso de compra a Estados Unidos de 5 aviones Orion para el equipamiento de la Fuerza Aérea. Estas negociaciones estaban bastante avanzadas y según asegura la administración macrista “el precio ofertado era bastante accesible”. También hay un pedido a Estados Unidos para el equipamiento de 27 unidades 8x8 todo terreno para el Ejército, una licitación en marcha para la adquisición de un buque polar para la campaña antártica y una carta de intenciones con Corea del Sur para la compra de 8 aviones supersónicos a 200 millones de dólares a pagar en 10 años. También queda pendiente la venta de dos aviones Pampa III a Guatemala que quedó trunca por insolvencia del gobierno de Jimy Morales y desprolijidades encontradas en el contrato con FADEA. Claro que con un gobierno que llega con graves problemas económicos y un presupuesto acotado se descarta que estos temas de reequipamiento militar figuren entre las prioridades de Fernández.

4-Operativo Frontera Norte. Cuando Macri deje su mandato el 10 de diciembre estarán apostados aún en la frontera norte más de 1.500 efectivos del Ejército. Se trata de una fuerte apuesta que hizo el macrismo para coordinar tareas de apoyo logístico con las fuerzas de seguridad en el combate contra el narcotráfico. Aunque no está claro aún si la gestión que viene tomará esta estrategia como parte de su política de defensa.