Antes de las PASO Fernández convocó a 50 intendentes junto con Axel Kicillof y Sergio Massa
Antes de las PASO Fernández convocó a 50 intendentes junto con Axel Kicillof y Sergio Massa

La política se hace con gestos. También las campañas. En Rosario, cuando con una foto conjunta terminó el acto de firma de los compromisos que asumió Alberto Fernández con los gobernadores del Frente de Todos, el candidato a presidente se cruzó con un grupo de intendentes del Conurbano y los invitó: "Vengan al hotel". Un rato después tomaba café junto con Martín Insaurralde, Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares, Juan Zabaleta, Juan Pablo de Jesús y Julio Zamora. Más allá del poder territorial de cada uno de ellos, todos se sintieron distinguidos por el gesto.

El viernes pasado en México 337, Fernández se tomó un par de horas para sacarse fotos y filmar videos de apoyo con una veintena de candidatos a intendentes que tienen chances de recuperar municipios que hoy gobierna Cambiemos. Los diez minutos que tuvo para cada uno los aprovecharon de distintas maneras. Mario Meoni, del Frente Renovador, punteó algunas ideas de gestión. Hablaron sobre cómo coordinar políticas entre Nación, Provincia y Municipios. Coincidieron en que a veces el aporte de cada uno no multiplica si no se articulan. Fernández repitió un mismo concepto ante cada interlocutor: impulsar medidas que le cambien la realidad a la gente mientras otros en su equipo se ocupan de la macroeconomía.

En el primer lugar de la lista contó el  plan de viviendas como motor de empleo y dinamizador de la economía que piensa. Sobre los planes sociales, coincidió con los candidatos a intendente que lo visitaron en utilizarlos para estimular cooperativas de construcción, sea de viviendas o de obras en el espacio público.

Cuando le tocó su turno, Meoni habló con Fernández sobre una visita a Junín donde si suma sus votos a los de su ex adversaria en la PASO, María Muffarotto, podría ganar. Fernández se ofreció a ir. "Nos viene muy bien", agradeció el ex intendente renovador. Y Fernández le indicó que agendara fecha con Santiago Cafiero.

Alberto Fernández y Mario Meoni, de Junin: foto de campaña en México 337
Alberto Fernández y Mario Meoni, de Junin: foto de campaña en México 337

A medida que desfilaron por la oficina del candidato y que tomaban las fotos sobre un fondo celeste, los candidatos escucharon parte del plan de Fernández cuyo eje central, en lo que les compete, es "territorializar" la gestión, lo que se traduce en coordinar políticas públicas entre Nación, Provincia y Municipios.

El candidato puso un ejemplo: "En la construcción de una casa trabajan diez personas". Por eso insistió en avanzar con un ministerio específico. "Seguí hablando con María Eugenia Bielsa", les indicó el candidato a presidente sobre el plan que instrumentará en caso de ganar.  La santafesina ya juega en su equipo.

Otra de las mujeres con las que hablan los bonaerenses es Cristina Álvarez Rodríguez, de estrecho vínculo con Cristina Kirchner y también con el candidato a presidente.

Mayra Mendoza y Edgardo Depetri el viernes se tomaron fotos en México 337
Mayra Mendoza y Edgardo Depetri el viernes se tomaron fotos en México 337

Por México 337 pasaron también los ganadores de internas del Conurbano como Mayra Mendoza, de Quilmes, y Edgardo Depetri, de Lanús, que se dieron apoyo mutuamente. Depetri acababa de acordar con sus ex adversarios internos la continuidad de la campaña en conjunto; entre ellos ya alineó a Víctor de Gennaro y el fin de semana salieron de recorrida con Verónica Magario, candidata a vicegobernadora.

En los pasillos, mientras tanto, conversaban con los que esperaban su turno los más cercanos al candidato: Santiago Cafiero, Fernando 'Chino' Navarro, y otros intendentes que van por la reelección que pasaron a conversar de otros temas. Varios de los que estuvieron el viernes son casi habitués del búnker albertista. Sus nombres se repiten en la agenda del candidato: Katopodis y Cascallares, por ejemplo.

Un liderazgo que construye uno por uno

Fernando Gray, Martín Insaurralde, Axel Kicillof, Alberto Fernández y Verónica Magario
Fernando Gray, Martín Insaurralde, Axel Kicillof, Alberto Fernández y Verónica Magario

Hay una realidad que no es en detrimento del candidato a gobernador, se atajan los referentes municipales: faltaba un liderazgo, alguien que los condujera políticamente más allá de las reuniones que hacen algunos de ellos en grupo. La Cámpora no los conduce a todos y Sergio Massa se quedó con un puñado de los intendentes que supo tener. Kicillof no habla de política. Y aunque la mayoría volvió con Cristina Fernández, ella está y no está en la agenda diaria, en cambio sí su hijo Máximo Kirchner, en quien también Alberto Fernández delegó parte del vínculo con Buenos Aires.

"Alberto no va a reemplazar pero sí va a complementar a Kicillof", responde un intendente experimentado. Y admite que ocupó rápidamente un vacío existente. Incluso desde antes de ser candidato a presidente cuando juntó a distintos grupos de intendentes para avanzar en una unidad que confluyó en un apoyo de todos a Axel Kicillof.

Además Fernández habla en forma permanente con Fernando Gray, presidente del PJ provincial y a la vez intendente de Esteban Echeverría. Metódico, Gray llama cada semana a los 29 intendentes que pueden ganar distritos impensados antes de las PASO. Y Fernández eligió el mismo sistema para cada sector: sean intendentes o representantes del campo. "Tiene relación directa con todos", repiten.

El candidato a gobernador, en cambio, prefiere charlas de táctica electoral más que dar pistas sobre lo que sería su gestión. El 5 de septiembre varios intendentes lo acompañaron a La Costa e intentaron sonsacarle algunas ideas. Fracasaron. Tanto Kicillof como Gray les piden paciencia: de programas y de gabinete comenzará a hablar el 28 cuando todos los votos estén contados. "Todavía no ganamos", se le oye decir en cada reunión al candidato a gobernador.

Quién es quién en un mapa con tijeras

Alberto Fernández en Rosario con algunos de los intendentes más cercanos: Zabaleta, Cascallares, Katopodis, Zamora e Insurralode
Alberto Fernández en Rosario con algunos de los intendentes más cercanos: Zabaleta, Cascallares, Katopodis, Zamora e Insurralode

Por su parte Fernández alienta a los intendentes, muchos incluso con más votos que él en sus respectivos distritos. El mapa es diverso: se registró diferencia de votos entre la fórmula presidencial de Fernández-Fernández, la provincial con Kicillof-Magario y los intendentes. El corte no fue de magnitud pero la suma total puede ser significativa.

En Escobar, por ejemplo, los Fernández obtuvieron unos 71.000 votos, Kicillof algo parecido, mientras que Ariel Sujarchuk tuvo 82.000. En Esteban Echeverría la diferencia fue de 95.000, 98.000 y 96.000 respectivamente y en General San Martín el corte registró 119.900 votos para los Fernández, contra 119.100 de Kicillof y 125.000 a favor del intendente Gabriel Katopodis.

Se repitió algo similar en Avellaneda con 115.765 votos para Fernández, 116.000 para Kicillof y 122.000 para Jorge Ferraresi. En el búnker de Kicillof tienen un estudio: los municipios donde hubo más de diez puntos de diferencia con el intendente, donde hubo menos de cinco puntos y donde a la inversa el candidato a gobernador sacó más votos que todos.

Varios intendentes con los que conversó Infobae están agradecidos por el "reconocimiento" que les hace Fernández cada vez que los convoca personal o grupalmente. Y agradecen que proponga desarrollar "políticas públicas con anclaje territorial" para evitar dilapidación de recursos y optimizar las partidas en una gestión que arrancará complicada. A futuro eso se traduce en poder político.

En la macropolítica, Fernández consolidó su vínculo con los gobernadores (este fin de semana volvió a reunirse con el único que se mantenía prescindente, Juan Schiaretti, y le arrancó una promesa para trabajar juntos) y con intendentes de las distintas provincias (en cada visita a las provincias arma encuentros con jefes comunales). En el caso de Buenos Aires ese vínculo es más fuerte.

Más allá de la territorialidad que tiene La Cámpora, que podría tener varios nuevos intendentes propios a partir de diciembre y sumar peso a su estructura, hay grupos de intendentes más cercanos al candidato a presidente. Julio Zamora, de Tigre, es uno de ellos. Le debe, lo ha dicho en privado, la posibilidad de su reelección cuando medió entre él y Sergio Massa en el cierre de listas cuando Malena Galmarini era posible candidata a sucederlo.

Tras muchos tironeos y quejas públicas de Zamora, cerró un acuerdo con Massa y repartieron la lista de candidatos a concejales: el primero es del Frente Renovador. El encuentro nocturno terminó con una selfie que el propio candidato a diputado nacional le envió en tiempo real a Fernández como prueba de la pax. Suficiente razón de Zamora para abrazar al candidato a presidente mientras tiende puentes para acercarse a Kicillof.

Cristina Álvarez Rodríguez es una de las dirigentes que tienden puentes (@CrisAlvarezRod)
Cristina Álvarez Rodríguez es una de las dirigentes que tienden puentes (@CrisAlvarezRod)

Los intendentes creen que Alberto Fernández necesitará niveles de acuerdos que exceden al peronismo. Y consenso para las medidas que tenga que tomar en un eventual gobierno que excedan a la CGT y a los empresarios. En ese esquema se ven casi imprescindibles como primer escalón entre la sociedad y las distintas fuerzas y el Frente de Todos.

Comulgan por ahora todos juntos los más kirchneristas como Leo Nardini de Malvinas Argentinas o Jorge Ferraresi de Avellaneda, con los del Frente Renovador, como sería Juan Andriotti o Mario Meoni, con los que hoy están más cerca de Alberto Fernández, como Martín Insaurralde (que es el 'delegado' ante Máximo Kirchner), Katopodis, Juan Zabaleta, Cascallares, De Jesús, Sujarchuk, entre otros. Los más 'albertistas' niegan la conformación de una liga, aunque sus caras se repiten cerca del presidenciable, en asados de rosca política y en actos de campaña.

En los próximos días Fernández empezará a recorrer algunos distritos, tal vez Mar del Plata y Bahía Blanca como símbolos de lo que se puede recuperar, sin descuidar la promesa que le hizo a Matías Lammens en Capital para acompañarlo.

El próximo lunes compartirán un acto multitudinario. En Buenos Aires, en cambio, descartaron esas muestras de poder que le reservan a Cristina Fernández con su libro.

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