Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto, en gabinete (Presidencia)
Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto, en gabinete (Presidencia)

En lo que será el debut formal en campaña de cara a las primarias del 11 de agosto, Mauricio Macri y Miguel Ángel Pichetto llegarán hoy a primera hora a Tucumán para participar del agasajo patrio por el Día de la Independencia.

Será la primera de las dos actividades conjuntas que, por ahora, tienen en agenda el Presidente y su compañero de fórmula, en vísperas del primer test electoral, una prueba de fuego para el Gobierno y el kirchnerismo, que pugnan en un escenario de extrema polarización.

El miércoles, Macri y Pichetto tienen previsto encabezar el primer encuentro nacional de Juntos por el Cambio en Parque Norte, un montaje que el oficialismo suele utilizar para arengar a la tropa y para dar un mensaje mediático de optimismo.

El jefe de Estado y el ex jefe del bloque del PJ en la Cámara alta llegarán a la provincia gobernada por Juan Manzur, el gobernador que revalidó su gestión hace un mes holgadamente y que enseguida llamó a votar por la fórmula K que encabeza Alberto Fernández y que tiene a Cristina Kirchner como su figura más determinante.

La noche de los festejos tucumanos, de hecho, el gobernador se cruzó con el precandidato a presidente en una entrevista televisiva en el canal C5N y le ofrendó su victoria. Manzur participará hoy del acto oficial en la Casa de la Independencia. Es uno de los mandatarios que, en el diagrama armado por la Casa Rosada, jugará a fondo con la fórmula opositora.

Mauricio Macri la semana pasada, en gabinete ampliado, en el CCK (Presidencia)
Mauricio Macri la semana pasada, en gabinete ampliado, en el CCK (Presidencia)

A la vuelta de Tucumán, Macri participará del desfile militar en Palermo, pasado el mediodía, un gesto a las Fuerzas Armadas. El jefe de Estado desembarcará en Aeroparque pasado el mediodía e irá directo hacia la avenida Del Libertador: allí presenciará el desfile que tendrá más de 4 mil efectivos, 16 aeronaves y el despliegue de vehículos blindados y tanques.

Desde el anuncio de la fórmula Macri-Pichetto, el Gobierno se revitalizó. En la segunda quincena de abril, menos de tres meses atrás, el panorama para la Casa Rosada era alarmante: la inestabilidad cambiaria y la crisis del programa económico se potenciaron con la difusión de una encuesta confidencial de la consultora Isonomía, que trabaja para el PRO desde hace años, que pronosticó una diferencia de 9 puntos en un eventual balotaje entre el kirchnerismo y el macrismo, en favor de la fórmula K. Por esos días, los mercados temblaron.

Desde hace un mes, el Gobierno recuperó la confianza. La elección de Pichetto como compañero de fórmula calmó al círculo rojo. Y funcionó como un incentivo interno que solo se alteró con el cierre de listas y las heridas que dejó en un sector de la llamada "ala política", comandada por Emilio Monzó, desde hace tiempo afuera de las decisiones oficiales.

El debut de esta mañana de Macri y Pichetto  marcará en ese sentido el puntapié de una agenda compartida que seguirá con una sucesión de inauguraciones por el interior del país, que diseminará a los ministros por las provincias y que tendrá una actividad frenética al menos hasta el 17, cuando comience la prohibición de actos de campaña vinculados a la gestión.

Macri quiere llegar a las PASO lo más competitivo posible frente al kirchnerismo.