El Gobierno busca aprobar la ley de financiamiento en Diputados (Adrián Escandar)
El Gobierno busca aprobar la ley de financiamiento en Diputados (Adrián Escandar)

Otra vez final incierto. Con los votos ajustados, y aún con negociaciones sobre la mesa con un sector de la oposición, el Gobierno busca esta tarde convertir en ley el proyecto de financiamiento de los partidos políticos, que bancariza los aportes y vuelve a permitir las contribuciones de empresas a las campañas electorales.

Hasta esta mañana, en el oficialismo todavía había incertidumbre por la sesión que contó con un largo prólogo de homenajes a Héctor Olivares, el diputado de la UCR fallecido en la tarde del domingo como consecuencia del ataque a tiros sufrido la semana pasada en las inmediaciones del Congreso.

El Gobierno necesita reunir 129 votos en general y en particular -es decir, para aprobar cada artículo- por tratarse de una ley electoral. El proyecto había sido enviado el viernes 20 de julio del año pasado a última hora, a las apuradas, como un coletazo de la denuncia por aportes irregulares a la campaña del 2017 de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires.

La iniciativa tuvo media sanción del Senado a mediados del mes pasado, tras intensas negociaciones entre el oficialismo y el PJ. Dejaron afuera la posibilidad de que los sindicatos aporten a las campañas -un pedido del peronismo- porque Cambiemos no acompañó la moción y el justicialismo no alcanzó la mayoría especial.

Ahora, el conteo de votos cambia minuto a minuto. Hace dos semanas, el oficialismo fracasó en su primer intento de avanzar en la Cámara baja. Hasta anoche, el panorama estaba justo. "La vamos a sacar", se esperanzaban en el interbloque de Cambiemos. En Casa Rosada, la sensación era a última hora de ayer un tanto más agria. 

Es que, por ejemplo, el bloque de la Coalición Cívica decidió apoyar la ley en general pero no acompañar en particular el artículo que habilita los aportes de personas jurídicas, uno de los principales pedidos del Gobierno de cara a la campaña presidencial.

En diciembre del año pasado, Elisa Carrió había cuestionado en duros términos ese punto. "Votar a votar en contra del aporte de empresas a los partidos políticos, esto es lo que permite mantener la independencia para defender al pueblo", escribió la diputada en los primeros días de diciembre del 2018 en su cuenta de Twitter, y frustró la media sanción del proyecto.

Graciela Ocaña tampoco acompañará ese aspecto. Incluso esta mañana había dudas sobre su presencia en la sesión. 

En el caso del PJ alternativo -el kirchnerismo irá a la sesión con su propio dictamen de minoría, que solo contempla los aportes públicos a los partidos- las dudas de la Casa Rosada estaban orientadas al bloque massista, que en las últimas semanas mostró serias inquietudes respecto al proyecto de ley. Las negociaciones alrededor de la ley de góndolas habrían entorpecido las conversaciones.

No había certeza en estas horas, además, en torno a los diputados cordobeses del PJ que estuvieron abocados hasta el domingo a la elección provincial, como Martín Llaryora -electo intendente de la capital de Córdoba-, Alejandra Vigo o Paulo Cassinerio. ¿Qué hará Diego Mestre, de la UCR, tras el traspié del radicalismo en la provincia y la fisura en Cambiemos? Final abierto.

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