Los principales dirigentes del PRO en la cena de este lunes en el departamento porteño de Cristian Ritondo (@jorgemacri)
Los principales dirigentes del PRO en la cena de este lunes en el departamento porteño de Cristian Ritondo (@jorgemacri)

Hubo un tímido debate en torno a la foto: si sacarla o no en modo selfie. Se hizo, incluso, más de una sesión. Y acordaron que sería Jorge Macri el que subiría la imagen a sus redes sociales, ya cerca del final de la cena, a las 11 de la noche.

Marcos Peña, María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta, Rogelio Frigerio, Federico Salvai, Diego Santilli, Fernando de Andreis, Joaquín de la Torre, Francisco Quintana, Sebastián García de Luca, Cristian Ritondo y el intendente Vicente López cenaron ayer por la noche en el departamento del piso 20 del ministro de Seguridad bonaerense sobre la avenida Figueroa Alcorta, y cerraron filas de cara a la campaña.

Es la primera vez en mucho tiempo que el PRO en sus tres vertientes -nacional, bonaerense y porteño- muestra una señal de unidad de tal magnitud, días después de las insistentes versiones, desechadas también en forma insistente por el oficialismo, en torno a un eventual plan de emergencia en relación a la candidatura de Mauricio Macri.

Casualmente, el discurso de Vidal de este martes en la inauguración de la planta potabilizadora de ABSA junto al jefe de Estado fue el más enérgico de las últimas semanas sobre su ambición de reelegir. "Me sobra garra para estar en la Provincia los próximos cuatro años y acompañar al Presidente", enfatizó la mandataria en un tono inusual. 

El encuentro de anoche, que se mudó de las oficinas partidarias de la calle Balcarce donde suelen tener lugar los almuerzos quincenales de campaña, tuvo de hecho momentos de distensión, en un día mucho menos traumático desde los mercados para el Gobierno por el cierre con el FMI en relación a la intervención en la divisa norteamericana.

Hubo bromas, por caso, sobre la casi segura postulación de Santilli como compañero de fórmula de Rodríguez Larreta en su búsqueda por la reelección. Fuentes oficiales pronostican además que Vidal se encamina a volver a elegir a Daniel Salvador como postulante a vicegobernador. 

De esta manera, el oficialismo solo se guardaría la carta del compañero de fórmula de Macri para después de la convención radical de fines de mayo, como un gesto de distensión con los socios de Cambiemos en medio de la crisis política y económica que atraviesa el Gobierno. Solo hay un dato que se consolida como certero: la posibilidad de que Martín Lousteau sea candidato a vicepresidente es casi nula, según fuentes oficiales. 

Frigerio es uno de los encargados de negociar con la UCR. Fatiga los teléfonos de los gobernadores, del ex senador Ernesto Sanz y del armador Enrique "Coti" Nosiglia, que visitó la Casa Rosada hace más de un mes. Según el Gobierno, el "poroteo" de cara a la convención radical pronostica por el momento buenas noticias.

En las últimas semanas, el interior del macrismo estuvo plagado de trascendidos y operaciones vinculados a posibles estrategias de campaña y eventuales planes de emergencia a medida por los cuestionamientos a la figura de Macri.

Nadie se hace cargo del clamor por el "Plan V" que tanto la Casa Rosada como la propia gobernadora se encargaron de desactivar en los últimos días. Lo atribuyen al círculo rojo y al hipotético temor por la vuelta de Cristina Kirchner al poder. Es más: altas fuentes oficiales dan cuenta de que el propio Macri tuvo que convencerla a Vidal de buscar la reelección en la provincia de Buenos Aires. Las mismas fuentes remarcan que la gobernadora, desgastada, no quería revalidar su cargo, y mucho menos postularse a la Presidencia.

Es que el 2018 fue un año de serios replanteos para el PRO. "El año de la resiliencia", como lo define una importante figura del staff oficial. La gobernadora cerró un diciembre complicado, enemistada con algunos de los principales ministros de la Casa Rosada que, según su entorno, "le jugaron en contra". Nicolás Dujovne encabeza ese podio.

Ayer, la calma en los mercados volvió a oxigenar al Gobierno. "Va a ser así volátil hasta el cierre de listas", decía esta mañana uno de los comensales del cónclave en lo de Ritondo, vecino de De Andreis y Salvai.

Incluso hubo sorpresa en torno a las versiones periodísticas por el lugar que ocuparon cada uno de los asistentes en la mesa. Consecuencia de la sucesión de rumores desparramados en los últimos tiempos.

Si bien no hubo definiciones y el principal objetivo de la cena fue mostrar unidad frente a la crisis, en el PRO se empiezan a delinear las principales estrategias de campaña.

Macri y Vidal, juntos en Ensenada
Macri y Vidal, juntos en Ensenada

En estos días, las recorridas y eventos de Macri y Vidal serán semanales. Mañana, de hecho, el Presidente y la gobernadora tienen prevista una actividad por el Día del Trabajador en el Gran Buenos Aires, a la que podría sumarse el jefe de Gobierno porteño.

Hacia el final de la semana, la gobernadora seguirá con su nueva modalidad de reuniones con vecinos "desencantados", una copia de los encuentros vecinales que patentó Rodríguez Larreta. Vidal escucha durante un buen rato las quejas de los votantes. Esta vez es el turno de Pilar: ya pasó por Vicente López, Tres de Febrero, Morón y Lanús.

En el seno del macrismo hay debates acalorados en torno al detalle fino de las estrategias de campaña. Hace algunas semanas hubo un intercambio de ideas entre Frigerio y De Andreis por los tradicionales "mano a mano" que suele realizar el Presidente. "La gente quiere ver al Presidente dando soluciones y mostrando obras, no tomando mate con la gente", argumentó un detractor de esas actividades. La defensa de De Andreis es que es la única manera de bajar al llano al jefe de Estado. El secretario general de la Presidencia es uno de los encargados de cuidar la imagen presidencial.

Por lo pronto, y como había anticipado este medio el año pasado, los clásicos timbreos como estrategia nacional fueron dados de baja.

La principal estrategia, de todos modos, aún está atada a la candidatura de la ex presidenta.

La Casa Rosada agita el fantasma de la vuelta de Cristina Kirchner como un salvavidas esencial para la reelección de Macri. La popularidad de la ex presidenta en la provincia de Buenos Aires, en especial en el corazón del conurbano bonaerense, atenta sin embargo contra las chances de reelección de Vidal.

Es paradójico, razonaba uno de los comensales de anoche. Si Cristina Kirchner no se presenta, se da vuelta la ecuación: mejoran las chances de Vidal y empeoran las de Macri. 

 

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