En medio de la jornada de protesta que encabezaron las centrales sindicales en el centro porteño, Hebe de Bonafini criticó la modalidad bajo la cual se llevó a cabo la manifestación, cuestionó al sector de "los gordos" de la CGT y pidió un paro de tres días: "Que no haya agua, ni comida ni ómnibus ni nada".

En la tradicional ronda de los jueves, la titular de Madres de Plaza de Mayo se refirió a las distintas movilizaciones que encabezaron la CGT, las dos CTA, los docentes de la provincia de Buenos Aires y organizaciones sociales: "Esto es un desconcierto, cada uno va por un lugar. Hay compañeros en el Obelisco, otros en Plaza Miserere… Esto no es un paro, ni siquiera es algo conjunto".

Y continuó: "Me da lástima que hay compañeros muy fuertes que quisieran estar en la Plaza. Pero los que ya negociaron con el Gobierno, porque les dieron mucha plata para las obras sociales, son los que impiden que estén en esta plaza". "No quieren leer un documento ni quieren hablar porque están comprometidos con los que gobiernan, y los compañeros más fuertes no saben adónde ir", remarcó.

"¿De qué unidad vamos a hablar si los trabajadores salieron de siete lugares diferentes? No hay unidad. Tiene que haber un paro general de tres días, pero a los 'gordos' hay que dejarlos de lado. Caguémonos en los 'gordos' y que se haga un paro. Ellos no son trabajadores, no trabajan. Los trabajadores sí pueden parar porque trabajan", planteó Bonafini.

Y concluyó: "Dejemos de esperar. Un paro de tres días y que no haya agua, ni comida, ni ómnibus ni nada. Si no no vamos a salir de esto. Que no nos engañen, que no nos mientan".

Otra vez la ciudad de Buenos Aires fue un caos 

 

Los reclamos empezaron desde temprano en el cruce de Callao y Corrientes, a las 6 de la mañana, con un corte total de las arterias encabezado por la agrupación de izquierda Movimiento al Socialismo (MAS), para luego movilizarse a la Casa de la Provincia de Neuquén, en las inmediaciones de Rivadavia y Maipú. Estas pequeñas movilizaciones provocaron innumerables problemas para transitar por el centro.

Desde temprano participaron los sindicatos que tienen mayor poder de convocatoria como los docentes de CTERA, los estatales de ATE y UPCN y las organizaciones sociales.

Durante la movilización el Frente Sindical, donde confluyen los Moyano, Ricardo Pignanelli y Sergio Palazzo, convocó a un plenario regional para el 11 de abril en la sede de Smata. Allí se reunirán para anunciar, negociación mediante, una medida de fuerza de alcance nacional.

El diputado nacional y secretario de la CTA Hugo Yasky aseguró: "Esperemos que la CGT escuche lo que se ha repetido en esta marcha desde temprano. El pueblo quiere respuestas y pide un paro nacional".

Roberto Baradel también apuntó contra la gestión de Mauricio Macri y sostuvo que a "la gente no le alcanza la plata" y que el "gobierno no toma consciencia de lo que está pasando".

Bajo la consigna "Unidad, producción y trabajo argentino", la marcha central convocada por la CGT se llevó adelante desde el mediodía. Los manifestantes se concentraron en las inmediaciones de Plaza Miserere y luego se dirigieron hacia las avenidas De Mayo y 9 de Julio.

La convocatoria fue impulsada por un abanico heterogéneo de organizaciones: la CGT, los gremios industriales, las CTA de Pablo Micheli y Hugo Yasky, otros espacios sindicales, pequeñas y medianas empresas y movimientos piqueteros.

La protesta fue apoyada también por los sindicatos de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT), que está encabezada por el dirigente bancario Sergio Palazzo e integrada por organizaciones de lecheros, televisión, pilotos de líneas aéreas, molineros, gráficos bonaerenses y personal superior de energía, entre otros, y el Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona), de Sergio Palazzo, Ricardo Pignanelli y Pablo Moyano.

La Confederación General Económica (Cgera) y la Asamblea de Pequeñas y Medianas Empresas (Apyme) también participaron en la movilización ante "la realidad de crisis económico-productiva y de empleo", luego de un encuentro mantenido días atrás con la cúpula de la central obrera en la histórica sede de Azopardo al 800.

Por su lado, los movimientos sociales tuvieron su cuota de protagonismo. Organizaciones como Barrios de Pie, la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Polo Obrero marcharon junto a los sindicatos combativos.

La coordinadora nacional de Barrios de Pie histórico (Libres del Sur), Silvia Saravia, afirmó: "El Gobierno rompió el diálogo y no hay ninguna negociación en proceso. Mientras el país se dirige al desastre social, la ministra (Carolina) Stanley optó por el silencio y la indiferencia, ante el hambre de la gente".

Fotos: Franco Fafasuli y Lihue Althabe

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