Johana Picetti dice que entró al Congreso sin ayuda de nadie, solo con su "actitud". Vestida con un traje azul entallado, blusa de gasa transparente blanca, tacos altos y cartera negra grande, se presentó en la calle Riobamba, dijo que es "diputada electa" y con su DNI en la mano caminó decidida mientras le permitían el paso y burlaba uno de los más estrictos operativos de seguridad, que incluyó escáner de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y requisa persona por persona con detector de metales.

El pelo negro, atado en una cola tirante que ajustó con una banda elástica, y maquillada con los labios rojos, base y rimmel, completó el look con el que sin dudar atravesó tres controles ya dentro del Palacio Legislativo: el primero al Salón de los Pasos Perdidos; el segundo a la bandeja circular que rodea el recinto; finalmente, hasta donde estaban diputados y senadores sentados en las bancas.

"Actitud. Llegué caminando porque estaba todo cortado. En la puerta dije 'soy diputada' y pasé. Me frenaron de vuelta tres veces y dije 'soy diputada' y pasé, 'soy diputada' y pasé", le respondió a Infobae cinco minutos después de que el Presidente se retirara tras finalizar su discurso.

—Usted no tiene credencial de legisladora, ¿se la pidieron?
—Ninguna credencial. Solo el documento.

—¿No miraron en las listas?
—No. Dije que soy diputada. No miento. Me dejaron pasar.

Picetti, a la que por una causa judicial Cambiemos excluyó en campaña y luego no le permitió asumir, interrumpió el discurso de Mauricio Macri, que, sorprendido, le preguntó a Emilio Monzó (titular de la Cámara de Diputados): "¿Quién es?". Gabriela Michetti, al frente de la Asamblea Legislativa como presidenta del Senado, la intimó a retirarse: "Usted no es diputada". Ella ni se inmutó y se quedó hasta el final de la Asamblea Legislativa. Para evitar un escándalo mayor, la dejaron adentro.

Cuando Macri dio por iniciado el nuevo período ordinario de sesiones fue de las últimas personas en salir, custodiada por una mujer de protocolo y seguida por una cámara del Congreso con la que se la filmó hasta que estuvo en la calle. "No puede hacer prensa, no es diputada", dijo detrás de ella la mujer que sin éxito intentó impedir que hablara. Y Picetti, que estaba pegada a una cortina, casi a oscuras, caminó firme hasta el centro de Pasos Perdidos y no le hizo caso.

Detrás de escena, en los distintos puestos de seguridad, se preguntaban cómo accedió al recinto en el marco de un operativo, a punto tal que hubo mucha menos gente que en otras sesiones.

—¿Quién la ayudó a ingresar?
—Ningún bloque me ayudó. Sola ejercí el poder de la autoridad que me corresponde porque democráticamente he sido electa. Vine a representar al pueblo y ejercer.

—¿Y para entrar al recinto cómo hizo?
—Exactamente igual. El Congreso es de todos y soy diputada.

—¿Y dónde se quedó hasta que interrumpió al Presidente?
—Entré a la sesión donde me corresponde porque soy diputada. Me quedé parada porque no había lugar y después algunos otros diputados solidarios me hicieron sentar.

El momento en que Picetti se va del Congreso

—¿Quiénes?
—No sé quiénes eran.

—¿Por qué interrumpió el discurso del presidente Macri?
—Quiero ejercer mi cargo electoral. Con violencia e intimidación, funcionarios de este gobierno me echaron del partido y me excluyeron de la lista. Me cansé de esperar justicia. Se ha usado la ley como artimaña. Me apegué a la ley porque todo lo hago correspondiendo a la ley. Su gobierno ejerce violencia contra las mujeres, desde ese lugar no podés transmitir que vas a defender los derechos de las mujeres. Estoy a la espera de un fallo de la Corte y vine a ejercer mi derecho.

—El oficialismo dice que la oposición la ayudó.
—Pedí a otros diputados que me ayuden, pedí que me sumen, porque ya tuve la mala experiencia acá donde la seguridad, con abuso de poder, me ha echado cuando quise jurar. Pero ningún otro diputado me ayudó, ningún otro partido me asistió, soy una persona que dialoga. Lo que le falta a este país es unión. Hablo con todas las personas, pero en esta oportunidad los diputados se sentían incómodos de ayudarme. Por eso vine totalmente sola.

—La diputada de Cambiemos Cornelia Schmidt-Liermann se acercó, ¿qué le dijo?
—No sé qué dijo. Dieron la orden de que me tienen que acompañar a la salida. El abuso de poder no lo voy a tolerar.

—¿Quería llegar hasta Mauricio Macri para decirle algo, qué quería hacer?
—Yo le mandé una carta al Presidente, le exigí una reunión y no me la dio. Una a Emilio Monzó y no me la dio, y ahora me dirigí a todos los ministros de la Corte. Estoy esperando un fallo que no salió, me cansé y me harté. Si no alzamos la voz… Invito a todos en este país a que levanten la voz. El poder lo tenemos nosotros.

Cuando Picetti terminó de responder se quedó unos minutos más en el Salón de los Pasos perdidos y luego, con su cartera colgada en el codo derecho, caminó otra vez decidida por el pasillo, dobló hacia la derecha y se dirigió a la escalinata con alfombra roja de uso exclusivo de autoridades y diputados. Delante y detrás hubo personal de seguridad y una cámara de TV del Congreso que la filmó todo el tiempo. Salió a la avenida Rivadavia también por el acceso exclusivo de diputados nacionales.