Marcelo Balcedo y Paola Fiege (Gentileza: El País)
Marcelo Balcedo y Paola Fiege (Gentileza: El País)

Habrá que esperar un mes más para saber la suerte que correrá el sindicalista argentino Marcelo Balcedo (55 años) y su esposa, Paola Fiege (34 años). Los dos están acusados en Uruguay de lavado de activos y pende sobre ellos una solicitud de extradición desde Argentina. Ayer Balcedo dijo a un canal de televisión que es totalmente inocente y se definió como un "ingeniero empresario devenido a sindicalista" que a los 32 años ya tenía un patrimonio de 15 millones de dólares.

La fiscalía solicitó para el sindicalista 11 años de prisión y para su esposa 10 años. De aceptar la jueza la solicitud del fiscal, una vez que cumplan esa pena, podrán ser extraditados hacia  la Argentina.

La jueza de Crimen Organizado María Helena Mainard decidió extender un mes más su resolución, debido a que no se les habría entregado en tiempo y forma a los acusados y sus abogados defensores una copia de la acusación que realiza la fiscalía contra los imputados. El fiscal lo negó y apeló la resolución de la jueza. Ahora corren los 30 días para la defensa del principal del Sindicato de Obreros y Empleados de la Educación y de la Minoridad (Soeme).

Balcedo, al igual que Fiege, tienen prisión domiciliaria mientras se dicta la sentencia definitiva. La acusación de la fiscalía va desde contrabando, hasta tráfico de armas pasando por lavado de activos.

El sindicalista argentino fue detenido en Piriápolis el 4 de enero de 2018, tras una solicitud desde Argentina donde se lo acusa de asociación ilícita en delitos económicos.

Balcedo reside en la actualidad en su mansión El Gran Chaparral ubicada en el balneario Playa Verde, cerca de Piriápolis y Punta del Este.

En declaraciones a canal 10 de Uruguay declaró que se le envió a la justicia argentina información "falsa y mentirosa" de que se quería fugar desde Uruguay a Paraguay, lo que motivó su pedido de captura en el año 2018. Se calificó como un "ingeniero empresario devenido a sindicalista" para continuar con la tradición de su padre.

Al ser consultado sobre su fortuna, Balcedo dijo que "a los 32 años ya tenía un patrimonio de 15 millones de dólares" y sostuvo que el dinero en efectivo que se le incautó en Uruguay tenía los fajos del estatal BROU y de bancos de Argentina, por lo cual eran fondos legales sacados de los bancos y guardados en cajas de seguridad, ya que sostuvo "recuerdo la crisis de los bancos del 2001".