En su despacho, Marcos Peña recibió ayer por la tarde a Julio Martínez.
En su despacho, Marcos Peña recibió ayer por la tarde a Julio Martínez.

En lo que fue evaluado por los protagonistas como un gesto de distensión en medio de la crisis interna de Cambiemos, Marcos Peña recibió ayer por la tarde al senador radical Julio Martínez, ex ministro de Defensa, y aspirante a gobernar la provincia de La Rioja. La cita se concretó en el despacho del Jefe de Gabinete, y fue organizada por el secretario general del PRO, Francisco Quintana, hombre de estrecha confianza de Peña y parte del dispositivo territorial del Gobierno en las provincias.

Aunque se asegura que en ningún momento se habló del desplazamiento de Mario Negri del Consejo de la Magistratura, por la hábil maniobra del peronismo que votó unido para la incorporación de Eduardo "Wado" De Pedro y Graciela Camaño, la presencia del senador radical fue considerada un gesto mutuo apostando al encarrilamiento del vínculo entre el Gobierno y la UCR, que quedó fuertemente herido tras el comunicado de prensa que dio a conocer el titular del radicalismo, el gobernador mendocino Alfredo Cornejo.

La idea era concretar en la noche de ayer o de hoy una comida entre Cornejo y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, a la que sumarían otros radicales, pero no hubo consenso dentro del centenario partido, que no tiene previsto dar por cerrada la crisis. Por lo menos, no tan pronto.

En el Gobierno, sin embargo, aseguran que más temprano que tarde, se va a ordenar y son optimistas en que una vez concluida la cumbre de líderes del G20 que se realizará la semana próxima en Buenos Aires, habrá mejor disposición para encarar un diálogo más a fondo, de cara a las elecciones de 2019.

Justamente en relación a candidaturas, en las últimas semanas había trascendido que desde  sectores oficiales se había instalado que el candidato a gobernador por Cambiemos en La Rioja sería el actual intendente de la capital provincial, el peronista Alberto Paredes Urquiza, pero no sería la posición que tiene la UCR y, mucho menos, el propio senador Martínez, quien a la reunión concurrió acompañado de los diputados Julio Sahad y Héctor Olivares.

Esa es, justamente, la base de la desconfianza entre el Gobierno y el principal partido de la alianza Cambiemos: están quienes quieren ampliar la base electoral de Cambiemos convocando a peronistas, lo que es lógicamente resistido por el radicalismo, que teme el desplazamiento de sus figuras a la hora de definir las candidaturas.

El perjuicio que sufrió Negri fue leído como una antesala de esa estrategia que, según esa visión, está siendo implementada por los "peronistas" del Gobierno, Frigerio y el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó.

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