Luis Juez: "De Vido fue contundente, dijo que la obra debía hacerla Electroingeniería o no había viviendas; y no hubo viviendas en Córdoba"

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Cuando Oscar Centeno empezaba a escribir los cuadernos que ahora investiga la Justicia, el entonces intendente cordobés Luis Juez usaba bigote, era la mayor promesa política de la provincia de Córdoba, símbolo de la lucha de contra la corrupción y aliado de Néstor Kirchner. Hoy está en otra vereda, relegó aspiraciones personales para ayudar a Mauricio Macri a ganar en la mediterránea y mira cómo el affaire de la obra pública roza a su provincia. "Gran parte del empresariado que está pasando por Comodoro Py ha estado vinculado con negocios en Córdoba", denunció el ex senador y ex fiscal anticorrupción que también advirtió sobre el actual gobernador Juan Schiaretti y su antecesor José Manuel De la Sota: "Tienen un mecanismo de control judicial muy aceitado. Lo tienen blindado", afirmó sin eufemismos en diálogo con el programa Bien Argento por FM Palermo. De todo lo que dijo, sin embargo, lo más jugoso son sus denuncias contra Julio De Vido y José López por 2.500 viviendas que nunca se construyeron en Córdoba capital. "O la hace esta empresa o Córdoba no tiene viviendas", contó que lo amenazaron.

—¿Lo llamaron y le dijeron qué empresa tenía que construir las viviendas? ¿Néstor Kirchner lo llamó?

—Sí. Pero no fue Néstor Kirchner. Fue Julio De Vido.

—¿Cómo le dijo?

—Así. Pero fue después de todo un proceso, como se hace en cualquier proceso de obra pública en cualquier provincia o ciudad. Primero se discute sobre el predio. No teníamos un banco de tierra para las viviendas así que hubo que conseguir la tierra. Después de trabajar como 7 meses la posibilidad de escriturar un predio militar donde íbamos a hacer 2.500 viviendas, cuando estábamos discutiendo la tipología de las viviendas, Julio de Vido y José López plantean que la obra la iba a ejecutar tal o cual empresa. Le dijimos que la ordenanza de obra pública establecía que por ese monto debía ser una licitación. Nos dijeron que no, que ya estaba decidido que tal empresa la iba a hacer. Yo a esa empresa la conozco porque he sido fiscal anticorrupción en Córdoba en el año 2002. Conozco el origen de Electroingeniería así que le dije que había que hacer una licitación. De Vido fue muy contundente, nos dijo "o la hace esta empresa o en Córdoba no hay viviendas". Y no hubo viviendas.

—¿Dijo concretamente que debía hacerlas Electroingeniería?

—Sí, claro.

—¿Usted en ese momento lo denunció?

-Sí. Lo denuncié por la vía jurídica, por la vía administrativa y por la vía política. Y lo primero que hice al otro día fue contarle al presidente Néstor Kirchner que ahí se entera del tema. Le dije "mirám después de tanto peregrinar, me mandaste a hablar con el general (Roberto) Bendini e hicimos tremenda gestión". Hay que reconocer que él mismo se encargó de hablar con el general Bendini para que nos cediera esos predios, los militares son reacios a ceder terrenos. Y le dije "mirá, este tema se abortó". Y le conté cómo fue el tema. Fue uno de los tantos hechos de corrupción. Nos pasó con el transporte, nos pasó con Cristóbal López, nos pasó con el tren bala.

—¿Y Néstor Kirchner qué le respondió?

—Dijo: "Hay una mecánica, tenés que ser un poco más tolerante, a vos qué te interesa si en definitiva las viviendas las vas a tener". "No –le dije–, no es un problema de tener o dejar de tener, hay una mecánica normada de cómo se debe hacer la obra pública". Me acuerdo como si fuera el día de hoy, le dije: "Presidente, vamos a ir presos por esto. Presidente, voy a ir preso, no estoy dispuesto". "Hay que ser más tolerante", me respondió. Néstor tenía respuestas ocasionales para esas cosas, nos pasó con Jaime, con Cristóbal López, siempre como si fuera un tema natural: "No te entiendo, si no tenés un peso, y te la vamos a financiar, por qué estás protestando por la empresa que las hace…". Es que no es como uno quiere…

—¿Entonces usted cree que les puede haber pasado a otros intendentes y gobernadores?

—No tenga ninguna duda, esa matriz de corrupción de obra pública se replica a lo ancho y largo de la República Argentina. Sería bueno que intendentes y gobernadores pudieran contar cómo era el tema. Así no vamos a tener un proceso de construcción de valores y decencia si los actores principales no son capaces de poner lo que hay que poner arriba de la mesa. Ahora está focalizado en Comodoro Py, pero esta matriz se repite a lo largo y ancho de cada municipalidad y cada provincia. Yo no era el único intendente que había del 2003 al 2007. Estamos escuchando a los empresarios de la Cámara Argentina de la Construcción, pero en cada provincia funciona una Cámara de la Construcción que digita la obra pública. Si esto creen que es un problema privativo de la Ciudad de Buenos Aires, se equivocan. Ese problema lo tenemos en toda la Argentina.

—Muchos empresarios declaran como arrepentidos y dicen que fueron extorsionados. ¿La corrupción está en la clase política, los malos son los políticos?

—Para que la corrupción exista se necesitan dos partes, por lo menos, una que da y otra que recibe. Cuando uno ve ese puñado de empresarios que se hicieron infinitamente ricos con la obra pública y dicen "yo no tenía otra posibilidad y tenía que pensar en las 3.000 familias que dependían de mi empresa"… ¡Mentira! Siempre se puede decir que no. Uno puede optar. Uno puede decir ser un delincuente o no. Ahora, si te conviene o te interesa…

—Podían haberse juntado algunos empresarios y denunciar todos juntos… 

—O individualmente decir "no, maestro, así yo no lo voy a hacer". ¿Cuál es la queja si no la vas a poner de tu bolsillo? El 20% no lo ponés de la ganancia sino del sobreprecio. Cuando escucho a estos empresarios golpearse el pecho y hacerse los arrepentidos y ver si a lo sumo pueden garantizarse perder un par de partidos de golf y recuperar rápidamente la libertad… Son tan responsables como los delincuentes que adjudicaban la obra pública y de que este país se haya convertido en una meca de corrupción. Hemos fracasado en tener una sociedad donde los valores sean más importantes que las ideologías.

—¿Esto también lo dijo?

—Lo dije en el 2004, 2005, 2006, en absoluta soledad, nadie nos dio bola. Sin embargo no nos movimos un centímetro porque creíamos que era lo mejor que le podía pasar a la Argentina, un proyecto transversal. La corrupción era un tema que nos hacía ruido. He tenido conversaciones con Néstor que no ha tenido ninguno de estos tipos que dan la vida, que son híper K… Yo tenía una relación estrechísima con el presidente, desde lo afectivo, que me permitía decirle estas cosas: "Presidente, esto va a terminar muy mal".

—Usted tenía fe en Néstor Kirchner…

—¡Claro! Como no voy a tener fe si la opción en Argentina era la construcción de un país universal o la picardía del menemismo que había destruido el país con el verso de "síganme, no los voy a defraudar". Laburé 30 años con De la Sota y siempre le dije "El día que gobernemos la provincia, José, tenemos que ser distintos a Angeloz, tenemos que ser decentes, honorables, honestos". Y terminamos siendo peores que Angeloz. Por eso me fui de ahí, me espanta la corrupción.

—¿Cree que esta causa va a depurar el sistema, va a haber justicia o un poquito de justicia?

—¿Usted está viendo muchos gobernadores declarando cómo fue el tema de ellos ahí? ¿Está viendo muchos intendentes ahí en Comodoro Py?

—Yo veo imputados a Cristina Kirchner, a Julio de Vido, a los ex funcionarios del Ministerio de Planificación…

—Ellos tienen una responsabilidad, pero no menor de la que tienen el gobernador y el intendente, no están ajenos a esta cuestión. Cada obra se ejecutaba en una provincia o municipio, y el que tenía que firmar la ejecución de obra era el gobernador y el intendente. Si creemos que el problema está ahí arriba, nomás… Vayan a ver cómo se hicieron ricos… este modelo de corrupción que estamos viendo azorados se magnifica en el interior de la Argentina.