El canciller argentino, Jorge Faurie, dio claras señales hoy en Washington de que la Argentina podría acompañar la iniciativa de llevar los abusos cometidos por el régimen de Nicolás Maduro ante la Corte Penal Internacional, para que sean juzgados como crímenes de lesa humanidad.

Además, el funcionario de Mauricio Macri, uno de los más frontales críticos del chavismo en la región, llamó a la oposición venezolana a unirse detrás de un proyecto común y puso en duda la posibilidad de encontrar una salida institucional a la crisis política, económica y humanitaria en ese país mientras el actual mandatario se mantenga en el poder. "Entendemos que es un elemento que no va a coadyuvar a resolver la crisis, porque hasta ahora no ha demostrado voluntad de diálogo", dijo.

Los abusos del régimen en los últimos años fueron documentados de manera detallada por un panel de expertos convocado por el secretario general de la OEA, Luis Almagro. Ese panel, que entre otros integra el argentino Santiago Cantón, secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, entregó la semana pasada su informe al titular del organismo regional y llegó a conclusiones lapidarias en cuanto a la posible comisión de delitos de lesa humanidad en la Venezuela de Maduro.

Según dijo Faurie, las evidencias recogidas por estos expertos a partir del testimonio de víctimas de la represión chavista en los últimos años "dan elementos claros de la posibilidad de que los crímenes cometidos en Venezuela sean reconocidos como crímenes de lesa humanidad". Y es sobre la base del análisis de ese informe que la Argentina podría respaldar su tratamiento en el tribunal de La Haya.

"La Argentina está evaluando el informe de los expertos y las modalidades para que obre y se siga en el tribunal penal internacional", remarcó Faurie.

El trabajo da cuenta de asesinatos extrajudiciales, torturas y persecución política, entre otros hechos, desde 2014 y con especial virulencia a lo largo de 2017. Ahora ese informe sería enviado a la fiscalía de la Corte de La Haya para su análisis.

Faurie está desde ayer en Washington, adonde viajó para participar de la 48 Asamblea General de la OEA, que tiene su sede en esta capital. Con la situación venezolana como tema excluyente de las deliberaciones, el canciller argentino fue ayer uno de los siete firmantes de la resolución que podría derivar en la exclusión de Venezuela como integrante del organismo regional. Los otros fueron los representantes de Chile, México, Estados Unidos, Perú, Brasil y Canadá.

En ese marco, el canciller recibió en la sede de la embajada a los medios argentinos en Washington, entre ellos Infobae, y analizó la crisis en Venezuela, expresó la "enorme preocupación" con que el Gobierno observa la situación en Nicaragua y ratificó un concepto que repiten todos los funcionarios argentinos a su paso por Washington: la relación bilateral con Estados Unidos "es inmejorable", en parte gracias a que los presidentes Macri y Donald Trump "tienen lazos de confianza" previos a su llegada a la política. El embajador argentino en Washington, Fernando Oris de Roa, participó del encuentro.

En diálogo con los periodistas, Faurie afirmó que en Venezuela el poder está hoy en manos de los militares que apoyan a Maduro y observó que esto es algo que debe ser tenido en cuenta a la hora de buscar salidas a la crisis que vive el país. "Hoy el control del poder lo tienen esencialmente las fuerzas armadas, que son el respaldo del madurismo en sus distintas vertientes", dijo el canciller. "Son un elemento dentro de la situación venezolana que hay que computar", completó.

"Algunos han explorado la posibilidad de un disenso dentro de las fuerzas armadas que pueda provocar un recambio; hubo manifestaciones claras de estos disensos, hubo detenidos y se habla incluso de fusilamientos, aunque no hay pruebas de esto más allá de que sea algo perfectamente creíble", dijo el canciller argentino.

Sin embargo, insistió en la posición argentina de que la salida a la actual situación en Venezuela debe ser por la vía institucional e hizo en este sentido un llamado a que las fuerzas opositoras al chavismo avancen hacia un acuerdo de unidad.

"Ha llegado la hora de que ellos sean capaces de crear un frente concertado, con un candidato y con ideas sobre cómo van a trabajar en una Venezuela post Maduro", señaló. Afirmó que ese es el mensaje que las distintas cancillerías de los países que integran el Grupo de Lima le han hecho llegar a la oposición venezolana, que se muestra atomizada frente al régimen y sin una estrategia política clara.