En un duro comunicado dirigido al presidente de Bolivia Evo Morales como titular pro témpore de la Unasur, los cancilleres de Argentina, Brasil, Perú, Colombia, Chile y Paraguay decidieron apartarse temporalmente de ese bloque regional "hasta tanto no se produzca una normalización" en la organización.

Desde fines del año pasado en que la Argentina ocupó la presidencia pro témpore del Mercosur y no logró designar a un secretario general por consenso, los tironeos entre los países bolivarianos del ALBA que integran la Unasur y el resto de los presidentes mantenían un fuerte tironeo sobre la razón de ser de ese bloque.

Sin embargo, la situación llegó hoy al límite. Por medio de un duro comunicado los países mencionados expresaron a Bolivia "su extrema disconformidad con la situación por la que atraviesa la Unasur".

Esta situación que se prolonga hace varios años y se agravó a partir de enero de 2017 con la acefalía de la secretaría general y la imposibilidad para designar un Secretario General por falta de consenso alrededor de un único candidato. La Argentina había propuesto al embajador en Chile José Octavio Bordón como miembro para ocupar la secretaría general pero los países chavistas como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, entre otros, se opusieron tajantemente.

Así, en el comunicado que hoy firmaron Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Colombia y Perú destacaron que esa situación, sumada a la inercia del bloque "ha tenido graves consecuencias para el organismo".

"Preocupa enormemente que no se haya alcanzado un consenso para dar por terminados los contratos del personal directivo y el jefe de gabinete de la organización. Los países lamentan que la presidencia pro témpore argentina, pese a sus esfuerzos, no haya podido avanzar en su propuesta de articulación y coordinación con otros foros regionales para evitar duplicación de agendas y concentrar esfuerzos de UNASUR en la consecución de los objetivos iniciales: infraestructura e integración física y energética, entre otros", dijeron los cancilleres firmantes.

También se pidió, que más allá de alcanzar acuerdos por la secretaría general, se planteé la necesidad de iniciar una "seria reflexión" acerca de los objetivos de la UNASUR, su estructura y métodos de trabajo, incluido su mecanismo de toma de decisiones.

Ante esta instancia de disconformidad, los países firmantes de la carta han decidido "no participar en las distintas instancias de UNASUR a partir de la fecha, hasta tanto no se produzcan resultados concretos en el curso de las próximas semanas que garanticen el funcionamiento adecuado de la organización".

No se sabe aun hasta cuando se sostendrá esta situación. Fuentes calificadas de la Cancillería Argentina dijeron a Infobae que "la situación es delicada y no se quiere romper del todo con la UNASUR para no darle la razón a los grupos de países del ALBA". De hecho, el año pasado, la Argentina hizo un sondeo para evaluar su retiro del bloque pero finalmente el presidente Mauricio Macri optó por la mesura y prefirió esperar para ver si Evo Morales reorganizaba el bloque regional.

No obstante, en el comunicado los países formantes alertaron que analizarán "posibles cursos de acción". Como justificativo central dijeron que "no están dadas las condiciones para adoptar decisiones en el ámbito de UNASUR".