El juez Sebastián Casanello dictó el procesamiento de dos ex funcionarios kirchneristas por el delito de malversación de caudales públicos. El ex secretario de Transporte Ricardo Jaime y Claudio Uberti, conocido como "El Señor de los Peajes", porque estaba al frente del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), fueron procesados porque dos autos que habían sido cedidos a diferentes áreas del Estado fueron destinados al uso personal del ex funcionario que está detenido desde abril pasado.

Uno de los autos que Jaime-preso en la cárcel de Ezeiza- usaba mientras era funcionario, debió ser utilizado para controlar cómo se iba realizando una obra pública del área de Transporte. Y el otro debió ser usado para supervisar la obra de una ruta con peaje. Por el uso del segundo auto fue procesado Uberti ya que el vehículo ingresó al Estado a través de OCCOVI y terminó en el garaje particular de Jaime. Los autos fueron devueltos a sus dueños originales, empresas que los habían cedidos para un uso específico pon contratos de obra pública y explotación de autopistas. El hecho –según la acusación del fiscal Carlos Rívolo- se puede simplificar de la siguiente manera: el ex secretario de Transporte de Néstor y Cristina Kirchner usaba como propios dos autos que habían sido cedidos al Estado con fines diferentes a los que él le daba.

En la causa judicial se investigan dos hechos simples. Y puede servir como ejemplo de la tardanza de los procesos por corrupción. Los expedientes se iniciaron a fines de 2011 y principios de 2012 y quedaron unificados en una sola causa. Jaime y Uberti fueron imputados por Rívolo por el delito de peculado de uso que tiene una pena mayor al de malversación de caudales. Intervinieron dos jueces federales. Norberto Oyarbide (hoy jubilado) primero y desde octubre de 2012 lo hace Casanello quien desde entonces está a cargo del juzgado federal 7. Hasta aquel momento Oyarbide había citado a indagatoria a Jaime y Uberti y luego el caso quedó en manos de Casanello. Rívolo pidió el procesamiento de ambos y Casanello determinó que el caso había prescripto porque enfocó la investigación como una de malversación de caudales públicos.

Ricardo Jaime y Claudio Uberti
Ricardo Jaime y Claudio Uberti

Rívolo apeló. Intervino la Sala I de la Cámara Federal. La apelación de Rívolo fue respaldada por el fiscal de Cámara Germán Moldes. Los camaristas Jorge Luis Ballestero y Eduardo Freiler sostuvieron que Casanello tenía razón y dictaron la prescripción de los casos y el sobreseimiento de ambos imputados. Pero el fiscal Diego Velasco, que reemplazó a Moldes durante una licencia, presentó recurso de casación. Así se abrió la intervención de la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal.

El recurso de Velasco fue sostenido por el fiscal de Casación Raúl Omar Pleé. Los jueces de Casación Juan Carlos Gemignani y Liliana Catucci convalidaron en junio pasado el pedido de los fiscales, mientras que el tercer integrante de la Sala Eduardo Riggi votó por la prescripción. Pasaron varios años y la intervención de una decena de actores de diferentes estamentos judiciales hasta llegar al procesamiento. Pero ahora vendrán apelaciones y el caso seguirá su lento camino hacia un juicio oral y público. Si es que alguna vez se llega a esa instancia.

Casanello procesó a Jaime y Uberti por el delito de malversación de caudales y no por el de peculado de uso que era lo que pidieron los fiscales. Sostuvo el juez que los autos nunca fueron sacados de la órbita del Estado aunque Jaime los usara no solo para ir y volver de su casa a su despacho. Mantuvo la calificación de malversación pero a instancias de lo resuelto por Casación no consideró prescripto el caso.

De este modo, Jaime suma un procesamiento más a los varios –incluso condenas- que tiene por casos de corrupción. En cambio es el primero para Uberti, que fue eyectado del gobierno kirchnerista como consecuencia del escándalo de la valija repleta de dólares que trajo desde Venezuela a la Argentina el empresario Alejandro Antonini Wilson.

El juez Sebastián Casanello (Foto: DyN)
El juez Sebastián Casanello (Foto: DyN)